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Trump, como su firma: difícil de comprender

Sábado, 18 de Marzo de 2017
Según su letra, es una persona compleja, que riñe con muchos conceptos que se atribuyen a una buena persona.

Donald Trump es, según su letra, pero en especial su firma, una persona muy compleja que riñe con muchos conceptos de los que normalmente se atribuyen a una buena persona.

Desde cuando su extraña firma se hizo popular, la letra de Trump es diversión de grafólogos y expertos en análisis de la personalidad.

Según Juan José Jiménez, grafólogo español diplomado por la Societé Francaise y con 35 años de experiencia, la escritura de Trump revela una persona “autoritaria, incoherente y con una ambición desmesurada”. Ambición salvaje, la llama Tracey Trussell, del Instituto Británico de Grafólogos.

Jiménez dice que la escritura “picuda y angulosa” del presidente “parece que pincha”, lo cual indica los rasgos ásperos de su carácter. Y llama la atención sobre textos que parecen escritos por dos personas diferentes, como el dirigido a Catherine Thur (izquierda).

Esta diferencia rotunda entre las dos maneras de escribir indica que el autor es incoherente, de reacciones totalmente imprevistas, que ahora piensa una cosa y después otra, absolutamente diferente, según los grafólogos.

Para Jiménez, el hecho de que escriba “metiéndose en el otro texto, así como el sentido ascendente que marcan las líneas escritas y la firma, indican que se trata de una persona explosiva, a la que no se le puede poner nada por delante, de una ambición desmesurada y con un carácter autoritario que resiste bien las críticas, porque se siente por encima de los demás”.

También habla de una persona que está permanentemente vigilando cuanto sucede en su alrededor, muy rigurosa con los demás y que no se fía de nadie. Esta manera de afrontar los problemas le provoca un fuerte desgaste físico”.

Aunque el mensaje está escrito con marcador de punta ancha, se aprecia la fuerza ejercida, algo que para los expertos demuestra que el autor, además de muy agresivo, tiene su mente trabajando en función de sensaciones.

A Trump, “las cosas le entran por los sentidos —es muy práctico— y le gusta lo que se ve, nada de especular ni de filosofar, además revela que es un amante de la buena vida, la buena comida y el buen vino”.

Subrayar palabras y cambiar intempestivamente a mayúsculas revelan que “es muy emotivo y fácilmente puede perder los papeles, que necesita tener a su alrededor personas que le den afecto y cariño, de lo contrario se vuelve agresivo”. Su salvavidas es “la familia, a la que defiende a muerte, porque es en el ámbito familiar donde se siente tranquilo”.

Fuera de la familia, “y como necesita llamar la atención, no le importa ser temerario en sus acciones, y tiene una falta de moralidad que no le inquieta, ni le importa lo que puedan opinar los demás sobre esa cuestión”.

Para Sandra Cerro, calígrafa, los principales rasgos de la firma son las mayúsculas iniciales altas respecto del cuerpo central, que es sobrealzado, los ‘dientes de sierra’, la presión firme, la ejecución marcada en el eje vertical, y la unión ininterrumpida de todas las letras.

Esto revela que es “el clásico líder dictatorial de tipo coercitivo, el líder del yo ordeno y yo mando, más autoafirmador que realizador, que demanda ser el centro de atenciones, y que requiere obediencia inmediata y sumisión”.

Característica clave en la escritura de los líderes autoritarios es la profusión de ángulos, que remarca “un temperamento muy fuerte”.na intransigente, le cuesta ser flexible a la hora de respetar las opiniones y los criterios de los demás”.

 

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