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Vicepresidente de Ecuador se niega a renunciar pese a condena

Domingo, 17 de Diciembre de 2017
Jorge Glas fue sentenciado a a seis años de prisión por el caso Odebrecht.

La negativa del vicepresidente sin funciones Jorge Glas a renunciar, a pesar de haber sido condenado a seis años de cárcel, abre un período de incertidumbre política y judicial en un Ecuador pendiente, además, de la consulta popular.

En las últimas, un tribunal de primera instancia en la Corte Nacional de Justicia (CNJ) condenó a Glas a seis años de prisión en un caso de asociación ilícita por la trama de sobornos de Odebrecht, y ahora se juega la carta de la apelación de la defensa del segundo gobernante, quien ingresó en prisión preventiva en octubre pasado.

Y es que su defensa ha tildado a la sentencia es “inicua” y “bárbara”, y ha criticado al tribunal por haber aplicado una normativa anterior que perjudicó a Glas, pese a que la Constitución, según dijo, permite la aplicación de una nueva norma más benigna.

Una tesis que también comparte el exjefe de Estado y amigo de Glas, Rafael Correa, quien ha detallado que, de acuerdo al código actual, el castigo para el delito de asociación ilícita, es de 3 a 5 años, “con lo cual se puede suspender la pena. Pero a Jorge, le aplican el código anterior, y le ponen 6 años, para hacerle perder la Vicepresidencia. ¡Qué barbaridad!”, señaló en Twitter.

Sin sentencia en firme, Glas aún puede recurrir a algunos recursos judiciales e inclusive uno extraordinario ante la Corte Constitucional relacionado con violación de derechos, por lo que la situación definitiva del segundo mandatario, aún tiene algunas semanas para resolverse, según analistas.

Y aunque algunos políticos y ciudadanos de a pie consideran que Glas debería renunciar para dar tranquilidad al Ejecutivo, esa posibilidad se ve lejana pues es de los pocos activos políticos que le quedan al vicepresidente, que está distanciado del jefe de Estado, Lenín Moreno.

Las diferencias entre ambos se hicieron evidentes desde la campaña para la segunda vuelta de las presidenciales, en las que poco aparecieron juntos y en las que, incluso, en la mayoría de los carteles de propaganda figuraba Moreno en solitario.

Pero ya en el Gobierno, las diferencias se profundizaron al extremo de que Moreno le retiró las funciones luego de que Glas le cuestionara cuando dijo que heredó un país en una “crítica” situación económica de manos de su correligionario Correa, de quien Glas fue vicepresidente los últimos años de su década de gobierno.

Pero si ya sin funciones Glas se negó a renunciar, el analista y profesor de Política Comparada en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Santiago Basabe, ve difícil que lo haga ahora pues es de las “poquísimas armas políticas que aún le quedan”.

“Que renuncie en un momento tan difícil para él como éste, es poco probable”, aseguró a Efe al comentar que el Ejecutivo tiene que “lidiar” con Glas, quien, de su lado, sostiene que es inocente y que sufre una persecución política en contubernio, en su opinión, con ciertos sectores de la prensa.

Basabe cree que Glas no renunciará ni siquiera si fuese sentenciado en firme.

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AFP
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