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Víctima ante obispos: “un abuso es la mayor humillación”

Sábado, 23 de Febrero de 2019
El papa Francisco reafirmó ante los obispos que lo primero que tienen que hacer es reconocer que han pecado.

Un joven chileno víctima de abusos leyó su testimonio durante la celebración penitencial que se ofició este sábado en la cumbre vaticana sobre protección de los menores y recordó a los obispos que “un abuso, de cualquier tipo, es la mayor humillación que un individuo puede sufrir”.

“Uno debe enfrentarse al hecho de tener conciencia de no poder defenderse de la fuerza superior del agresor. No se puede escapar de lo que sucede, pero se debe soportar, no importa lo feo que sea”, dijo este joven chileno que ahora vive en Alemania.

Emocionado, contó en la Sala Regia del Vaticano que “lo que llevas dentro es como un fantasma, que los demás no pueden ver” y lo que más duele es “la certeza de que nadie te comprenderá. Esa certeza permanece contigo por el resto de tu vida”.

“Desearía que los agresores pudieran entender que son capaces de crear esta división en las víctimas. Por el resto de nuestras vidas”, dijo a los participantes en esta reunión histórica en la que la Iglesia católica ha abordado durante tres días la lacra de los abusos a menores por parte del clero.

El que ha sido el octavo testimonio que han escuchado los 190 representantes de la jerarquía de la Iglesia, agregó: “yo puedo y debo estar aquí. Esto me da valor. Ahora se ha acabado. Puedo seguir adelante”.

Tras su testimonio, el joven, que es violinista, interpretó una pieza ante los obispos y el Papa.

Reconocer el pecado

El papa y los obispos que han asistido a la histórica cumbre participaron en la celebración penitencial en la que Francisco reafirmó que lo primero que hay que reconocer es: “Padre, he pecado”

“Confiamos en tu amor y en tu bondad y te pedimos: danos el valor para decir la verdad y la sabiduría para reconocer dónde hemos pecado. Necesitamos misericordia, llenarnos con sincero arrepentimiento y darnos perdón y paz”, así comenzó el papa Francisco la celebración que sirve para hacer examen de conciencia y pedir perdón y a la que asistieron los participantes a la cumbre.

En la sala Regia del palacio pontificio, el papa tomó la palabra para afirmar: “durante tres días hemos hablamos y hemos escuchado las voces de las víctimas supervivientes a los crímenes que los menores y los jóvenes han sufrido por parte de nuestra Iglesia”.

“¿Cómo podemos actuar responsablemente? ¿Qué pasos debemos tomar? preguntó el pontífice, que agregó que ahora hay que examinar “dónde se necesitan acciones concretas para las Iglesias locales”.

El presidente de la Conferencia Episcopal de Ghana, el obispo Philio Naameh, fue el encargado de la homilía en la que reconoció: “Hemos destruido las esperanzas y las personas han sido vejadas masivamente tanto en cuerpo como en alma”.

Maameh agregó que la reunión que se ha celebrado estos días revelará si la Iglesia realmente quiere “asumir responsabilidades, demostrar que rendimos cuentas y establecer transparencia”.

“Tenemos un largo camino por delante para aplicar todo esto de forma sostenible y adecuada. Hemos hecho diferentes progresos y hemos alcanzado diferentes velocidades. La reunión actual fue solo un paso entre muchos”, señaló.

Mañana, domingo, serán de especial relevancia las palabras del papa tras la misa con la que cerrará esta cumbre.

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EFE