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El Dorado, un barrio opacado por problemas de infraestructura

Lunes, 5 de Julio de 2021
Por falta de intervención, las paredes del canal de aguas lluvias amenazan con desplomarse; algunos trozos ya se han caído y representan un problema vial.

Hace dos décadas, un grupo de personas de bajos recursos decidieron invadir un amplio terreno en la Comuna 6 de Cúcuta; esta hazaña permitió cimentar lo que se conoce en la actualidad como el barrio El Dorado.

Fueron cuatro las familias pioneras que, a inicios de los 2000, construyeron sus humildes viviendas en tabla y zinc, porque, para ese entonces, su prioridad era tener un lugar en donde vivir, sin importar cómo luciera.

No pasó mucho tiempo cuando los propietarios del terreno llegaron, pero, al ver que eran personas de escasos recursos, decidieron venderles el espacio y permitir el pago en pequeñas cuotas que tenían que ser consignadas en una entidad bancaria.

Rubén Antonio Carrillo, presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC), relató que él fue uno de los primeros residentes del lugar y aún recuerda que tuvo que pagar poco más de un millón de pesos por el espacio que ocupa.

“La dueña envió una delegada y ella era la encargada de vender los lotes a las personas, hubo algunos problemas, incluso algunas familias invadieron los terrenos, pero fue así como el barrio se conformó”, precisó Carrillo.

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/ La Opinión.

Empezar de cero

Al ser un asentamiento, en sus inicios, El Dorado no contaba con ningún servicio público, por lo que los fundadores tuvieron que ingeniarse distintos métodos para subsistir sin agua, luz, ni gas durante varios años.

El líder comentó que, junto con la comunidad, compraron los implementos e instalaron de forma rudimentaria las tuberías, porque solo contaban con pozos sépticos que se volvían focos de contaminación constante.

“Conectamos los tubos y logramos ponerlos a funcionar, así fue como pudimos tener desagües y también que nos abasteciera el servicio, hasta que llegó la empresa de acueducto y terminó de instalar lo que hacía falta”, agregó Carrillo.

De la misma forma, lograron tener energía eléctrica. Primero, todos se debían “colgar” y “robarse” el servicio de un poste de luz que estaba instalado en una de las calles principales.

Algunos bajones regulares se presentaban, pero, luego de gestiones por parte de la JAC, Centrales Eléctricas de Norte de Santander (CENS) instaló los elementos necesarios para dotar el barrio de energía de forma legal.

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El canal, cuna de los problemas

Por la vía principal de El Dorado pasa un canal de aguas lluvias que fue construido con el fin de evitar inundaciones tanto en este barrio como en zonas aledañas.

Sin embargo, les ha traído más problemas que soluciones, hasta el punto de que representa un peligro para la comunidad.

El líder comunal señaló que, cada vez que llueve, inicia un calvario para ellos y vecinos de barrios cercanos, quienes no pueden salir de sus viviendas por miedo a ser llevados por la corriente.

“Estamos en la mitad entre Toledo Plata y el canal. Cuando llueve, baja una corriente de agua fuerte que puede llevarse hasta a una persona”, comentó el presidente de la JAC.

Residentes afirman que la Secretaría de Gestión del Riesgo de Cúcuta ya ha hecho presencia en el lugar, por lo que la comunidad está a la espera de que se le dé una solución pronta al problema.

Adicional a ello, las calles conjuntas al canal se están quebrando; ahora, incluso se caen a pedazos, motivo que también causa zozobra y temor en los habitantes.

“Se deben construir unos gaviones para evitar que la calle se termine de ir, pero es muy costoso para que la comunidad lo asuma. Aquí todos somos personas humildes que necesitan de la ayuda municipal, pero la administración tampoco se apersona del tema”, dijo uno de los habitantes del barrio.

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Calles en mal estado

Años atrás, la comunidad logró gestionar la llegada del programa comunidad-gobierno para pavimentar y arreglar las calles más críticas y necesarias de El Dorado.

Pero, según comenta el presidente de la JAC, en algunas zonas no se aprovechó el material de la manera adecuada, por eso, las vías intervenidas ya están deterioradas.

“Algunos de los que vivimos acá somos maestros de construcción, conocemos el tema e hicimos un buen trabajo, pero en otras cuadras solo echaron una capa de cemento que al final se terminó dañando y por eso están las calles así”, comentó Carrillo.

La comunidad espera que la administración municipal visite el lugar, con presencia de del alcalde Jairo Yáñez y, de ser posible, se dicte el arreglo de las vías que ya parecen caminos de herradura, y que podrían representar daños para los vehículos que transitan por ahí.

 

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‘No hay Policía para tanta gente’

Otro de los problemas del barrio es el aumento desmedido de la inseguridad. Según las personas que padecen de cerca este mal, los robos a residencias han ido incrementando.

“Se roban las tapas de las alcantarillas, los contadores o cualquier cosa que se deje por ahí, nos queda difícil estar pendientes de todo”, manifestó un habitante.

Además, agregó que ya no pueden caminar con sus celulares u otros dispositivos electrónicos en mano, porque pueden ser víctimas de un atraco a mano armada, que también se han vuelto frecuentes en el lugar.

“Hemos hablado con la Policía Metropolitana de Cúcuta, pero es muy difícil darle solución a esto, no hay policía para tanta gente y los pocos cuadrantes que hay no dan abasto”, concluyó el líder comunal.

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