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Recompensa y seguimiento a los responsables de atentado en Cerro Pico

Miércoles, 23 de Junio de 2021
La caja bomba estalló junto a un poste, a una orilla de la carretera.

Eran las 11:05 de la noche del lunes, cuando al Centro Automático de Despacho (CAD) de la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc) entró una llamada de una mujer, que aseguró que por el sector de Cerro Pico, más exactamente por la Autopista de Atalaya, justo al frente de la entrada al Cerro Nazareno, había visto varios hombres sospechosos, abandonando unas cajas extrañas.

La voz, según se pudo conocer, sonaba un tanto temblorosa, lo que le indicó al uniformado que contestó la línea 123, que quien llamaba estaba asustada. Ante eso, uno de los operadores del radio se comunicó con algunos cuadrantes cercanos y les pidió que se acercaran al lugar, que era por el barrio El Progreso, pero que mantuvieran las medidas de seguridad.

Inmediatamente, tres cuadrantes de la Mecuc, que pertenecen al segundo distrito, se unieron y fueron a verificar la información. En menos de diez minutos, seis uniformados llegaron al punto que les indicaron y efectivamente vieron tres cajas sospechosas, una era de un ventilador y las otras dos eran de color marrón.

Los policías se bajaron de las motos y de la camioneta en la que se movilizaban y cuidadosamente se acercaron a una de las cajas, pero al ver que tenía una antena y cables y que le habían escrito “peligro”, se retiraron a buscar un punto de protección.

“Nosotros íbamos llegando cerca de la caja, nos faltaba como menos de dos metros, cuando uno de los compañeros gritó ‘pilas, es una bomba’, en ese momento salimos corriendo a buscar dónde atrincherarnos, pues ahí supimos que era una trampa”, señaló uno de los uniformados que se salvó de morir en ese atentado.

Cuando los policías retrocedieron rápidamente, la caja bomba explotó, tirándolos al piso. Segundos después, entre ellos comenzaron a hablarse para ver si les había pasado algo, pero todos estaban bien, solo sentían unos golpes.

carro

Sin embargo, comenzaron a escuchar los gritos de un hombre y de una mujer, por lo que de inmediato se levantaron y al mirar unos metros más adelante, en el carril Cúcuta-El Zulia, observaron que un carro Renault Twingo, de color beige y placas AB196CH, estaba estacionado a un lado de la carretera.

Al ir a verificar qué les había sucedido a sus ocupantes, se dieron cuenta de que cuando explotó la caja bomba, el vehículo pasaba justo al frente y recibió toda la onda explosiva, por eso a los uniformados no les pasó nada grave.

En medio de los gritos y lamentos de la pareja, los policías solicitaron apoyo a sus compañeros y cuando otras patrullas llegaron, la auxiliaron, trasladándola rápidamente al Policlínico de Atalaya y de ahí la remitieron a una clínica, donde permanece bajo observación médica.

Preocupación y robo

Mientras que los dos heridos eran llevados al centro asistencial, los uniformados decidieron verificar las otras dos cajas, una de ellas quedó en el andén de un local, y al ver que también podrían estar cargadas con explosivos, acordonaron el área para esperar la llegada de los expertos en desactivar estos artefactos.

Pero lastimosamente, en un descuido, varias personas que llegaron al lugar decidieron robarse algunas cosas del vehículo de la pareja herida, por lo que las autoridades debieron extremar las medidas.

“Todo fue tan confuso, luego de la bomba pensamos que nos iban a atacar a bala desde uno de los cerros que está ahí cerca. La gente comenzó a llegar y en vez de preguntarnos cómo estábamos, lo que hicieron fue robarse algunas cosas del carro”, señaló uno de los policías.

La desactivación

Hacia la 1:00 de la mañana, de ayer, las unidades de antiexplosivos de la Sijín llegaron a ese lugar y comenzaron a inspeccionar cuidadosamente las dos cajas que habían quedado, encontrándose con que una de ellas no tenía nada.

Pero al seguir con la otra caja, vieron que efectivamente tenía una carga explosiva, por lo que decidieron ponerle una contracarga más pequeña para evitar que hiciera estragos. Hacia las 2:10 a. m., se escuchó la pequeña detonación.

Toda la tensión e incertidumbre bajó hacia las 3:00 de la madrugada, cuando las autoridades comenzaron a retirarse del lugar.

Víctimas del atentado

Por redes sociales se conoció un audio en el que el conductor del carro que resultó herido, al igual que su novia, contaba cómo fueron esos instantes de terror que vivieron cuando explotó el artefacto que dejaron en una caja.

El joven aseguró que celebraba su cumpleaños y luego de partir la torta, decidió salir con su novia a comer y cuando pasaban por el frente de El Progreso se registró el trágico hecho.

“Viniendo por Cerro Pico, habían policías al lado izquierdo, pero nosotros seguimos normal, cuando estalló la bomba y agarró el carro, volviéndolo m…, y pues quedé lleno de esquirlas en un brazo y mi novia las tiene en la cabeza y ella es la que está más grave”, es lo que se escucha en el audio.

¿Quién está detrás?

Una fuente judicial aseguró que, hasta el momento, la primera hipótesis del hecho indica que se trata del frente urbano del Eln, que busca ostentar poder con los recientes hechos registrados en las instalaciones militares y el de la noche del lunes, en Cerro Pico.

Extraoficialmente, se conoció que existe una amenaza y una alerta hacia las instituciones de la Fuerza Pública, que busca afectarlas, por lo que las autoridades avanzan en los planes de prevención y de seguridad.

Los daños de la explosión

La mirada de Adrián Pinzón refleja miedo, resignación y desespero, mientras detalla los agujeros y las grietas en las paredes de su casa, además de los vidrios de las ventanas y la puerta que quedaron rotos, esparcidos en el piso de la vivienda, luego de la explosión de la caja bomba.

Aunque agradece que su familia y él salieron ilesos del hecho, no deja de atormentarle las preocupaciones que le generan ver su casa destruida, con los efectos propios de la violencia y el terror que azota a Cúcuta con los últimos hechos en los que las bombas, las explosiones y los gritos han sido el común denominador en la ciudad.

Pinzón recordó que, en el momento de la primera explosión, ya estaba durmiendo con su esposa e hija de 2 años, por lo que el estruendo de los vidrios, mientras se rompían, sumado del pánico por ser testigos de la detonación de una bomba, interrumpieron la tranquilidad en este sector y los obligó a salir con la poca ropa que tenían puesta.

Los minutos seguidos a este suceso fueron invadidos por el miedo de no tener la certeza de estar seguros y protegidos de una seguidilla de bombas alrededor del lugar, por lo que de inmediato buscaron un sitio apartado para tratar de refugiarse.

“Tuvimos que pasar la noche en la casa de un hermano, porque acá no pudimos dormir y esto quedó destapado”, dijo Pinzón.

El afectado les pidió a las autoridades que se adelanten las investigaciones para esclarecer este hecho y también solicitó la ayuda para solventar los daños en su casa, mientras recordó los sacrificios que tuvo que hacer para conseguir su vivienda.

Otros daños

Las viviendas alrededor del lugar escogido por los violentos para detonar la caja bomba quedaron con daños y con los vidrios rotos.

Las viviendas alrededor del lugar escogido por los violentos para detonar la caja bomba quedaron con daños y con los vidrios rotos.

La mañana de ayer, cuando algunos comerciantes del lugar trataban de iniciar la jornada de trabajo, se percataron de los daños, por lo que tuvieron que recoger los vidrios, mientras buscaban la manera de arreglar las ventanas.

“Fue muy dura la explosión. Yo estaba con mi hijo y tuvimos que escondernos por miedo, porque no queríamos exponernos a otra bomba. Es impresionante pasar por esto, pero afortunadamente solo hubo daños materiales que no causaron una tragedia”, recordó una vecina del lugar.

Alrededor del sitio funciona una panadería y una droguería, que, por fortuna, no sufrieron afectaciones, por lo que ayer, funcionaron normalmente.

El consejo de seguridad

Durante la mañana de ayer, el alcalde de Cúcuta, Jairo Yañez, lideró un consejo extraordinario de seguridad en conjunto con el Ejército y la Policía Metropolitana de Cúcuta, para analizar la situación de orden público, en el que se tomaron algunas medidas para prevenir estos hechos y además, ofreció una recompensa de hasta 20 millones de pesos por la información que conlleve a la captura de los responsables del atentado.

El mandatario insistió en que los actos de terrorismo que se han vivido en la ciudad en la última semana, no atemorizarán a las autoridades y, por el contrario, se intensificarán las acciones para contrarrestar cualquier hecho que altere la tranquilidad de los cucuteños.

“Rechazamos y condenamos los hechos delictivos que buscan generar zozobra en la comunidad, no bajaremos la guardia y trabajaremos por la seguridad. El terrorismo no nos amedrantará y nos convoca a trabajar sin descanso”, dijo Yañez.

El alcalde aseguró que se incrementarán los puestos de control en las comunas de Cúcuta, en patrullas mixtas entre la Policía Metropolitana y el Ejército.

Asimismo, se adelantará un consejo de seguridad con los alcaldes del área metropolitana de Cúcuta y la Fuerza Pública para tomar acciones contundentes para prevenir cualquier hecho que genere terror en esta zona del país.

Pero estas medidas son similares a las que dio a conocer el presidente de la República, Iván Duque, luego del atentado contra la Brigada 30 del Ejército y que por lo visto no han servido para nada o no se han comenzado a aplicar.

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