Escuchar este artículo

Banco de sangre de Ocaña, con saldo rojo

Martes, 15 de Febrero de 2022
La COVID-19 no se transmite por transfusión de sangre.

Los accidentes de tránsito, el miedo a los contagios por coronavirus y mitos generados durante la pandemia por la donación han ocasionado la escasez de sangre en el banco del Hospital Regional Emiro Quintero Cañizares de Ocaña.


Apoya a La Opinión haciendo clic aquí: http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

Así lo indicó la bacterióloga Paula Cardoza quien califica como crítica la situación, por lo que coordina una campaña encaminada a la donación del líquido vital para atender a los pacientes en el centro asistencial.

La directora del Banco de Sangre, Gisela Alexandra Carvajalino Echávez, manifiesta que urge el plasma para la transfusión durante la realización de cirugías por distintas patologías.

“Necesitamos la colaboración, ya que durante la temporada alta de fin y comienzos de año se utilizó mucho ese elemento y ha disminuido en un 40 por ciento la donación debido a los mitos infundados durante la pandemia”, reiteró.

Lea además: La salud, el dolor de cabeza de los alcaldes del Catatumbo

Todos los días las puertas del hospital están abiertas desde las 7:00 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde, destacando que la unidad móvil desarrolla brigadas en los principales parques de la ciudad y en los municipios de Río de Oro y Ábrego. Esperan el retorno de los estudiantes a la Universidad Francisco de Paula Santander, pues los jóvenes siempre muestran su gesto humanitario donando. 

Image
Antes de transfundir sangre se hacen los exámenes de laboratorios.
Ningún riesgo de contagio


“Hay una serie de temores relacionados con la obesidad o la delgadez, la disminución de la potencia sexual, también si me dio COVID o una gripe fuerte, no puedo volver a donar, es falso. La gente se muestra reacia a esos mecanismos utilizados para salvar vidas”, agregó la bacterióloga Carvajalino.

Aseguró que 15 días después de haber sufrido COVID, se puede donar sangre, siempre y cuando se realicen exámenes previos de laboratorio. 

Fue enfática al afirmar que el virus no se propaga por la donación de sangre, ya que se tienen en cuenta todos los protocolos de bioseguridad. 

“Mucho menos en la transfusión, porque los voluntarios pasan por todos los filtros y análisis de laboratorios para detectar cualquier comorbilidad con la finalidad de hacer más efectivo el proceso”, precisó. 

Versión ratificada por el médico cirujano, asesor del Ministerio de Salud Juan Carlos Jiménez Illera, quien explica que el contagio únicamente se da a través de unas partículas denominadas aerosoles y en el instante de la donación el centro asistencial aplica todas las medidas sanitarias como el uso correcto de los tapabocas, el distanciamiento, la asepsia del lugar y el lavado de manos. 

Lea además: Impacto de la pandemia en la educación superior en Ocaña

“Es imposible que en el instante de transfundir sangre haya riesgo de la propagación, ya que los expertos han hecho los respectivos análisis”, agregó.
 

Image
Temores infundados sobre los riesgos de donar sangre durante la pandemia.
Un gesto altruista 
 
El ciudadano Sael Antonio Páez Lozano manifiesta que es importante donar sangre, pero él no ha podido hacer ese procedimiento, ya que tiene COVID y mínimo debe esperar casi un mes para cumplir con ese compromiso social.
“A uno se le bajan las defensas y es mejor prevenir para entregar un material de calidad, yo llevo varios años como voluntario y nunca he sentido malestar alguno, al contrario, se oxigena todo el sistema de la circulación y se siente uno renovado”, agregó.

El ciudadano Lumar Pérez Santiago censura la doble moral de los habitantes de la región. “Temen ir al hospital a donar sangre por un posible contagio, pero sí vimos las imágenes de la gente que no cabía en los conciertos de carnaval”, exclamó.

César Peláez, integraba el club de donantes y dejó de asistir luego que le diagnosticaron diabetes. “A la gente que quiera salvar vidas y pueda que vaya sin ningún temor. Yo lo hice durante muchos años y no me pasó nada”, recalca.

Lea además: ‘Hacinamiento en la cárcel de Ocaña es preocupante’

 En efecto, la bacterióloga Gisela Carvajalino indica que las únicas restricciones es sufrir de una enfermedad y ser mayor de 65 años.

Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

 

Image
Javier Sarabia

Exclusivo para nuestros suscriptores

Patrocinado por:
Empresas
Patrocinado por La OpiTienda