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Ocaña
El muralismo se toma las calles de Ocaña
“Calles de mi tierra trazadas con la geometría de la emboscada”.
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Javier Sarabia Ascanio
Javier Sarabia
Jueves, 4 de Agosto de 2022

La tradicional calle empedrada El Embudo muestra una nueva imagen a propios y visitantes con los murales impulsados por los líderes comunales del barrio La Costa del municipio de Ocaña.

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En ese sector se respira un embrujo especial donde los antepasados confiesan el deambular del fantasma del personaje mítico Antón García de Bonilla, quien incumplió una promesa a Santa Rita, según explicó el promotor cultural Mario Castellanos Chinchilla.
 
Las paredes de las viviendas se llenan de imágenes, mitos y leyendas protagonizadas por ilustres hijos de la región que han dejado huella.
 
Los trabajos son adelantados por el artista, Alexander Motta Pallares, quien resalta el arte muralista para enseñar de una manera pedagógica el contexto histórico de la región.
 
“Entregamos la posibilidad de contemplar esos momentos mediante piezas iconográficas que produce un efecto entre todos los estratos de la sociedad”, agrega el maestro.

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Indica que los murales requieren de una investigación que busca la transformación del pensamiento humano. Es una especie de píldora para el alma, exclamó.

A través de murales, los líderes comunales pretenden perpetuar la historia de Ocaña. En las paredes de las viejas casonas de la calle empedrada del Embudo se deja la huella de ese pasado. / Foto: Cortesía / La Opinión
Una misión altruista 

La iniciativa es liderada por Mario Castellanos Chinchilla promueve los murales en los sectores históricos de la ciudad, previo estudio y respectivos permisos otorgados por los propietarios de las viejas casonas.

“En esta ocasión se dibuja un pergamino alusivo a las calles de mi tierra, inspiración del poeta Adolfo Milanés e interpretado a través de un ensayo por el historiador Luis Eduardo Páez Courvel para ilustrar a la gente sobre la importancia del sector”, agrega.
 
La obra está ubicada a la entrada del tradicional sector donde se brindará homenaje a los personajes típicos José Colina quien vivió en el sector de la ‘Baticola’ y Alejo del barrio Tejarito quien recogía toda la basura de la zona para lanzarla al río.
 
La Costa ha dejado grandes aportes al desarrollo de Ocaña y en sus paredes hay murales de los arrieros, la cocina tradicional, Antón García de Bonilla y el maestro de la música Rafael Contreras Navarro.


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La idea es promover un concurso con los estudiantes de las instituciones educativas de la región para que frente al pergamino declamen el poema, lo graben y lo envíen con el fin de recuperar la memoria histórica. Todos recibirán medallas de participación, a los ganadores trofeos y libros, precisó.

A través de murales, los líderes comunales pretenden perpetuar la historia de Ocaña. En las paredes de las viejas casonas de la calle empedrada del Embudo se deja la huella de ese pasado. / Foto: Cortesía / La Opinión

El paso del tiempo                      

Tiene la forma cónica y el ingenio popular desde un comienzo la bautizó como la calle del ‘Embudo’. Se constituye en el único sector empedrado que guarda un embrujo especial en el municipio de Ocaña.

Aunque en una administración se le cambió el nombre por calle Antón García de Bonilla, moradores del sector se resisten a esa modificación y la siguen llamando como antes.

Una de las particularidades corresponde a la leyenda de Antón García de Bonilla quien para llegar a la capilla de Santa Rita pasó por ese sector. Como incumplió la promesa los abuelos aseguran que en las noches oscuras escuchan el galope del caballo en las piedras.

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El vocero comunal Fernando Sánchez Barbosa, luego de asistir a la procesión del santo sepulcro, llegó a su casa ubicada en ese sector y cuando se aprestaba a descargar los equipos de grabación escuchó los pasos del negro corcel. Salió a la calle y sólo alcanzó a percibir la sombra del legendario personaje que se alejaba en el horizonte.

Son muchas historias que se han tejido en esa calle empedrada que aún conserva ese embrujo pueblerino de la época colonia.

A través de murales, los líderes comunales pretenden perpetuar la historia de Ocaña. En las paredes de las viejas casonas de la calle empedrada del Embudo se deja la huella de ese pasado. / Foto: Cortesía / La Opinión

La única calle   

El presidente de la Academia de Historia, Luis Eduardo Páez García manifiesta que prácticamente todas las calles empedradas fueron tapadas por el pavimento y sólo se conservan unas cuantas con placa huella.

Recuerda que su padre Luis Eduardo Páez Courvel en el año de 1935 hizo un ensayo sobre la interpretación estética y lírica de Adolfo Milanés con metáforas que enriquece la prosa y que muchos declaman ese fragmento como si fuera una poesía.

“Calles de mi tierra trazadas por la geometría de la emboscada…”, es una muestra de ese estilo colonial que aún se conserva en la Hidalga Villa.


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En sus inicios la mayoría de calles céntricas de la ciudad estaban empedradas y ahora sólo se conserva la del Embudo y algunas con placa huella como la bajada de Santa Rita y El Espinazo para dar ese tinte especial. 

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