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En Ocaña hicieron un comedor para los niños pobres

Miércoles, 1 de Marzo de 2017
Diariamente brindan 150 almuerzos a la población vulnerable. 

Los integrantes de la congregación Servidores del Servidor del Padre Pío de Ocaña, levantaron en el asentamiento humano Colinas de la Esperanza el comedor Madre Teresa de Calcuta.

El líder de la iniciativa, Jhon Arévalo Toscano, dijo que por años el proyecto fue solo un sueño y con el apoyo de la comunidad lo hicieron realidad, brindándoles a los niños pobres víctimas del desplazamiento, el almuerzo.

En la comunidad del barrio hay voluntarios, quienes se turnan para conseguir y preparar los alimentos y diariamente brindar 150 almuerzos a la población vulnerable. 

La idea de contar con un comedor surgió hace tres años y comenzaron con una casa en alquiler donde los benefactores hacían los aportes para fortalecer el programa.

Los servidores se ponen el delantal y preparan el menú para garantizar una alimentación balanceada a los menores.

Tatiana Galvis Quintero, contadora pública, dedica el tiempo libre a servir. “Llevo siete años en la labor y queda la satisfacción de aportar al desarrollo de la sociedad.

El proyecto ha avanzado y tras gestiones consiguieron un lote. Desde hace dos años comenzó la campaña de construir la sede propia con la ayuda de los sacerdotes José Luis Pérez Pacheco y Jesús Duví Vergel. 

“Se logró la donación de una parte y la otra con las ayudas de las comunidades”, indicó Jhon Arévalo.

Además de los almuerzos se entregan desayunos a niños en Colinas de la Esperanza, Hatillo, Asovigirón, San Fermín, Tierra Santa, San Cristóbal y en Río de Oro, sur del Cesar. 

También, en el mercado se lleva el desayuno a los indigentes. “Da alegría llegar a estos sitios y ver cómo los niños y las personas lo reciben a uno con un abrazo”, dijo Arévalo.

La comunidad Servidores del Servidor del Padre Pío es integrada por más de 100 personas, entre niños, jóvenes y adultos.

“A futuro, el objetivo es seguir construyendo el segundo piso del hogar, donde funcionará todo lo relacionado con la comida de los niños para prestar un buen servicio”, puntualizó.

Los Servidores del Servidor aún adeudan 10 millones de pesos en un banco y entre todos recogen para mejorar las condiciones alimenticias a los niños pobres de la región. La labor que ejecutan ha sido bien recibida en la comunidad.

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