Hermandad de Nazarenos de Ocaña mantienen vivas sus tradiciones

Jueves, 1 de Abril de 2021
La Hermandad de Jesús Nazareno cuenta con 350 integrantes. Los adultos mayores no podrán acompañar las celebraciones presenciales.

Integrantes de la Hermandad de Jesús Nazareno de Ocaña, bajo rigurosos protocolos de bioseguridad participan de los actos litúrgicos en el marco de la atípica Semana Santa en aras de mantener vivas las tradiciones religiosas.

Aparte de las túnicas, guantes y capirotes, los penitentes alistan tapabocas, alcohol antiséptico y el jabón para alejar los riesgos del contagio en el interior de los templos.

 

El presidente de la Hermandad de Jesús Nazareno, licenciado Leonardo Rafael Gentil, indicó que se regula la participación de los 350 integrantes para prevenir la propagación y están acatando las disposiciones de las autoridades sanitarias.

“Somos conscientes de que la pandemia no ha pasado y lo más importante es conservar la vida, por eso están prohibidas las procesiones, ya que no deben existir aglomeraciones. Respetamos el aforo durante las ceremonias en la Catedral de Santa Ana hacia donde trasladamos las imágenes más significativas y se transmite a través de las plataformas virtuales y canales de televisión”, dijo Gentil.

La visita a los monumentos, el lavatorio de los pies y el beso a Cristo luego del descendimiento al santo sepulcro no está permitido. Entienden que la participación de los nazarenos es limitada, especialmente aquellos de avanzada edad y que reporten comorbilidades.

“Es difícil cambiar unas costumbres debido a la pandemia, a muchos les ha afectado, pues en más de 200 años de la hermandad nunca se había interrumpido el ejercicio piadoso, pero todo se hace por razones de salud”, agregó el licenciado.

La tristeza de un penitente         

El veterano carguero Ciro Alfonso Areniz Guerrero recuerda con nostalgia las tradicionales andas, adornadas con flores y envueltas con el aroma de incienso, cuyas procesiones pasaban por el centro histórico atestado de miles de feligreses quienes hacían los votos de fe.

 

“Eran otros tiempos, ahora debemos quedarnos en casa y observar esas ceremonias por las plataformas virtuales. No podemos exponernos al contagio”, señaló el nazareno con más de 60 años de experiencia.

Recuerda que, a los 8 años, su padre, Jorge Areniz Meza, lo revistió de nazareno y solamente la pandemia frenó ese compromiso de asistir a las ceremonias religiosas.

“Me gustó y me quedé para siempre. Era muy bonito, había menos tráfico vehicular y los monaguillos avisaban con matraca los actos litúrgicos, llegó la modernidad, se pasó a las campanas y ahora todo se hace por las redes sociales. Las costumbres van cambiando y más con el bendito virus. Con la tecnología la gente ha perdido la mística, en un futuro no muy lejano se van a perder algunas cualidades de la Semana Mayor”, explicó Areniz.

“A Dios gracias, la Hermandad de Jesús Nazareno, así sea a través de un reducido número participa en los actos religiosos y culturales para mantener vivas las tradiciones. Infortunadamente a mi edad ya no puedo asistir, pero sagradamente sigo las transmisiones por televisión. Mis hijos y mi nieta son nazarenos, sin embargo, nos hemos marginado ya que los casos se están disparando nuevamente y no queremos correr los riesgos”, agregó Areniz, quien se muestra triste por estar acorralado en su casa por un virus.

El nazareno se mantiene “aferrado al Señor para que aparte esa enfermedad de todos los hogares del mundo. No podemos bajar la guardia y debemos cuidarnos. Infortunadamente la gente no quiere entender la fragilidad del ser humano y seguimos en las disputas del poder, guerras absurdas y no profesamos el amor al prójimo sino al bolsillo”.

El joven Johan Esneider Ascanio Sánchez, integrante de la nueva generación coordina esfuerzos para organizar las imágenes en la Catedral de Santa Ana.

“En medio de tantas tribulaciones por las que atraviesa la humanidad buscamos de la mano de Dios superar la pandemia, pedimos de corazón salud para todos”, dijo Ascanio.

Lamenta que los más veteranos con su experiencia, madres de familia y niños no hagan parte de las celebraciones, pero se han trasladado las imágenes más representativas como la de Cristo Rey, Jesús Nazareno y la Ultima Cena con flores y cirios para engalanar las naves de la iglesia matriz de la Diócesis de Ocaña.

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Se han trasladado las imágenes más representativas como la de Cristo Rey, Jesús Nazareno y la Ultima Cena. / Foto: Cortesía/ La Opinión
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Javier Sarabia