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La Banda, cien años al ritmo de la historia musical de Ocaña

Vivas las manifestaciones artísticas en la provincia.

Como un portentoso barco que desafía las turbulentas aguas de la historia, ha sido calificada la Corporación Banda Municipal de Ocaña, que llega a puerto seguro para celebrar los cien años de existencia.


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En varias ocasiones a punto de zozobrar, pero el empeño y dedicación de los artistas ha mantenido viva la agrupación que se convierte en ejemplo de unión en el pentagrama de la Hidalga Villa de Caro.
 
A pesar de los embates económicos de la pandemia y los avances tecnológicos que atormenta a los músicos, los instrumentos pasan de generación en generación, entonando melodías de la vieja guardia en los distintos actos sociales, culturales y litúrgicos de la región.
 
Esporádicamente se observa a los veteranos de mil batallas participando en las fiestas patronales de los pueblos circunvecinos, la tradicional retreta dominical en el parque principal, desfiles, bailes populares, misas de difuntos y procesiones durante la Semana Santa.
 
Familias enteras dedicadas a ese oficio como los herederos de una inagotable fuente de inspiración van escribiendo la historia de una emblemática banda que nació el 3 de septiembre de 1922 donde los hijos, nietos, tataranietos e incluso bichoznos promueven los aires musicales autóctonos de la región. Fabriciano Guerrero, Jesús Juvenal Clavijo, Carlos Julio Melo Paredes, Carmen Noel Paba Forero, Guillermo Lemus Sepúlveda, Marcos Quintero, Ramiro Jaime, Juan Sánchez, Orlando Velásquez Rincón, Luis Eduardo Páez, Héctor Julio Jaime Sanjuán y Rafael Contreras Navarro, entre otros han brillado con luz propia en esa agrupación musical que se resiste a desaparecer por fuertes que sean los vientos.

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En aras de perpetuar la historia y resaltar ese legado el secretario de Educación de Ocaña, Raúl Rolando Castro Ojeda, organiza una noche de gala en el Instituto de Cultura y Bellas Artes para el viernes 23 de septiembre. Allí estarán presentes los familiares de la generación de artistas que han dado lustre a la música colombiana.
 

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Los integrantes de la Corporación Banda Municipal de Ocaña cumplen cien años de existencia.  A pesar de las dificultades económicas los artistas mantienen vivas las tradiciones a través de la música.
La génesis de un legado   

Los artistas de pura cepa, nunca han desfallecido en mantener viva la tradición y hacen esfuerzos para que no se acabe un patrimonio cultural que viene dando sus frutos desde el año de 1922 cuando fue constituida por los hermanos Guerrero.    
  
Los sinsabores experimentados por sus integrantes, no son obstáculos para acompasar el ritmo y brindar espectáculo a propios y visitantes.
 
Los inicios de lo que hoy se llama banda municipal se remonta por allá en el año 1840 cuando vino de Mompox el maestro Juan de Dios Cañarete quien sabía ejecutar magistralmente el arpa y bajo su dirección aprendieron a tocarla muchos ocañeros de aquellas generaciones.
   
Animado por su hija Isabel Cañarete, fue durante muchos años la única orquesta de los bailes populares. El arpa era generalmente acompañada por un instrumento de metal llamado triángulo, que tocaba su pequeño hijo Ramón Clavijo Cañarete.
   
De acuerdo a las crónicas de Adolfo Milanés en el año de 1854 llegó el primer piano a Ocaña. Fue todo un acontecimiento. Se comenta que gran parte de la población se trasladó hasta el alto de la Camarona a recibir el armonioso huésped, y, tirando cohetes y dándole vivas, lo descargaron en una de las principales casas de la ciudad.
  
Las gentes de Ocaña no habían oído más música que de las arpas, guitarras, algunos bajos y pistones, de lo cual se componían las bandas y orquestas de la población.
   
El maestro Elmer Paba Castro señala que fueron los hermanos Noguera los primeros músicos de categoría artística en la región. Fue víctima de la guerra de 1860, pues estando la banda interpretando una pieza muy popular en ese entonces, denominada “La Zorra”, el general Pedro Quintero, jefe militar y político que acaudillaba el liberalismo, apresó a todos los integrantes de la banda y los expuso a los peligros del fragor del combate.
  
El sacerdote ocañero Francisco Angarita, quien bautizó a Gabriel García Márquez, señala en sus reminiscencias que el primero de abril de 1891 fue la primera corrida de toros y allí estaban los hermanos Noguera.
 

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Cuando se extinguió, con algunos músicos de esta, se organizó la Banda “Progreso” fundada y dirigida por el maestro Ramón Clavijo Cañarete.
 

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Los integrantes de la Corporación Banda Municipal de Ocaña cumplen cien años de existencia.  A pesar de las dificultades económicas los artistas mantienen vivas las tradiciones a través de la música.
‘La Pateadora’

Posteriormente surgió Bernardino Guerrero quien organizó una banda y tuvo el honor de formar la agrupación en Cúcuta y enseñar música a los habitantes del Norte.
  
De su matrimonio con Pepita Carvajalino nació Fabriciano, el primer director y fundador de la Banda Municipal de Ocaña, a petición del ciudadano Hernando Osorio.
   
Cuando la banda “Progreso” estaba en su apogeo, se formó otra bajo la dirección del maestro Fabriciano Guerrero a la cual la motejó ‘La Pateadora’, debido a la costumbre de llevar con el pie en forma exagerada el compás de la pieza.
  
Pese a las críticas sufridas logró largos años de vida, gracias a la energía y consagración de su director Fabriciano Guerrero.
  
La banda municipal de Ocaña inició labores el domingo 3 de septiembre de 1922 con una retreta de gala ejecutada a las 5 de la tarde en el parque principal 29 de mayo.

Durante toda su historia ha contado con grandes directores como Fabriciano Guerrero, Rafael Contreras Navarro, Miguel Ángel Pino Grimaldo, Carlos Julio Melo Paredes, Carlos Guillermo Lemus Sepúlveda, Orlando Velásquez Rincón, Luis Eduardo Páez y Héctor Julio Jaime Sanjuán.

Los integrantes han bañado de gloria a esta zona del país. En el año de 1989 ganó el Concurso nacional de Bandas municipales celebrado en Paipa, Boyacá.

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En 1992, con la coordinación del Centro de documentación musical del Instituto de Bellas Artes y Colcultura grabó la larga duración que salió en diciembre.
 

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Los integrantes de la Corporación Banda Municipal de Ocaña cumplen cien años de existencia.  A pesar de las dificultades económicas los artistas mantienen vivas las tradiciones a través de la música.
El error histórico 


En el año de 1996 fue la época más difícil, durante la administración de Manuel Salvador Alsina Carrascal, por razones de ajuste presupuestal y recorte de personal, la banda fue eliminada como entidad oficial del municipio de Ocaña.
  
El primero de abril se tomó la decisión y muchos calificaron como un horrendo crimen cultural, cometido por los gobernantes de turno.
  
Sin embargo, los integrantes de la banda no han desfallecido y en medio de las dificultades económicas continúan su marcha triunfal, ya que formaron la Corporación para suscribir contratos y mantener vivas las tradiciones en esta zona del país. 

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La agrupación se convierte en una terapia para los abuelos y no se debe perder el ritmo. “Yo me aliento de todos los males a la hora de tocar, la música trae salud”, señala el maestro Ramón Ovidio Navarro Carrascal.


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Javier Sarabia Ascanio
Javier Sarabia
Lunes, 5 de Septiembre de 2022

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