Muere de COVID-19 el padre del Representante a la Cámara Ciro Rodríguez

Sábado, 16 de Enero de 2021
“Primero me dio (el virus) a mí el 16 de diciembre, luego a mamá y a mi hermana. El 24 de diciembre mi papá presentó los síntomas", reitera el dirigente conservador.  

Consternación y tristeza existe en los distintos círculos sociales de la provincia de Ocaña por el fallecimiento del señor padre del Representante a la Cámara por el Norte de Santander, Ciro Antonio Rodríguez Pinzón.

El ciudadano de 83 años de edad, Rodrigo Rodríguez Rincón, fue trasladado hacia la capital del departamento a finales del mes de diciembre con una infección aguda respiratoria y los galenos de turno diagnosticaron COVID-19.
  
Su hijo Ciro Rodríguez lo recuerda como aquel campesino emprendedor que asumió grandes retos para sacar adelante a la familia.

“Era muy dinámico y desde niño acompañó a su padre como arriero transportando café, panela, arroz y cacao por los caminos de herradura”. “Primero me dio (el virus) a mí el 16 de diciembre, luego a mamá y a mi hermana. El 24 de diciembre mi papá presentó los síntomas, los médicos hicieron todo lo posible por salvarle la vida y perdió la batalla ante el COVID-19”, reitera el dirigente conservador.  

Allegados expresan las voces de condolencia por la partida de ese hombre que dejó un gran ejemplo de superación personal.

Campesino emprendedor 
 
Nació en San Calixto el 25 de mayo de 1937 en el seno de una familia de estirpe campesina de la vereda Algarrobos y siempre se mostró orgulloso de su tierra.

A temprana edad perdió a su padre y tomó las riendas del hogar para sacar adelante a sus hermanos menores. Fue arriero y posteriormente propietario de un bus intermunicipal para llevar víveres desde la frontera hasta la zona del Catatumbo.

Contrajo matrimonio con la maestra de escuela Laid Pinzón y se convierte en un exitoso comerciante en su tierra natal. Posteriormente se traslada hacia Ocaña para garantizar estudios superiores a sus cinco hijos Ciro, ingeniero electricista; Leonel, contador público; Hulber, ingeniero electrónico; Nancy, contadora y Luddy Rodríguez Pinzón administradora de empresas.

Adquirió una finca en el municipio de San Martín, sur del departamento del Cesar en donde se dedicó a la agricultura y la ganadería.

“Era un hombre trabajador, sencillo y honesto. Se ganaba la vida con el sudor de su frente. Se ha marchado un gran hombre”, señala su nuera Liliana de Rodríguez.