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Ocaña: barrio San Francisco no desea fiestas

Lunes, 22 de Enero de 2018
La situación se dio a conocer al Ministerio de Cultura.

Los habitantes del barrio San Francisco de Ocaña le solicitaron al Municipio controlar los eventos públicos en la histórica plazoleta, por tanto están alterando el orden público. Además, argumentan que para ese tipo de actividades se construyó una plaza de ferias.

El vocero cívico, Alfredo Luis Lobo Quintana, manifestó que las familias no pueden conciliar el sueño y que el espacio, declarado patrimonio cultural, debe ser utilizado con moderación por tanto debe ser conservado. 

Los vecinos, amparados en recursos jurídicos, iniciaron un proceso para que el Complejo Histórico de San Francisco, declarado bien de interés cultural de carácter nacional por medio de la Ley 75 del 22 de septiembre de 1937, tenga un uso apropiado.

“Ahora, con el Código de Policía, se prohíbe este tipo de actividades. Hablamos de un espacio que es monumento nacional y se rige por unas normas que la Alcaldía no cumple. Así, se hacen ferias gastronómicas, conciertos, bailes populares... y hasta venta de cajones puso una funeraria”, argumentó Lobo.

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La más reciente ocupación del espacio público se dio en los carnavales de comienzo de año. La cadena de hechos fue puesta en conocimiento de la Alcaldía, la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y la oficina de patrimonio del Ministerio de Cultura.

“No respetan a la vecindad, si hay enfermos o si las personas tienen que madrugar para trabajar”, dijo. “Ponen música estridente”.

Lobo señaló que la Alcaldía es la primera entidad en violar el Código Nacional de Policía, al otorgar permisos para espectáculos públicos, cuando la institución debería dar ejemplo de civismo y cumplimiento de las normas.

El alcalde (e) de Ocaña, Juan Pablo Bacca Manzano, dijo que es necesario darle un tinte más cultural a las celebraciones y que en febrero se presentará al Concejo un proyecto de acuerdo para crear un comité que se encargue de la planificación de dichas actividades.

Pese a lo manifestado por el alcalde (e) Bacca, la comunidad envió un oficio al Ministerio de Cultura, soportado con fotografías y videos de los hechos que ocurren en el bien patrimonial.

“En estos espacios no se pueden vender bebidas embriagantes o hacer proselitismo político. Lo permitido son actos culturales que promuevan los valores y la sana convivencia.

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