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Promueven historia con arte en Ocaña

Viernes, 8 de Enero de 2016
Exposiciones en el museo Antón García de Bonilla.

En temporada de vacaciones el Museo Antón García de Bonilla habilitó varias exposiciones para que los ocañeros y turistas puedan conocer la historia del municipio por medio del arte.

“Es interesante conocer los orígenes de una de las ciudades más antiguas del país. Las exposiciones son interesantes y guardan un vasto legado”, dijo Rosa Delia Veloza, turista.

El museo cuenta con exhibiciones permanentes de objetos que hacen parte de la colección propia. Además, cada tres meses, hace rotación de elementos de gran valor que no pueden estar siempre en sala.

A la par de las muestras que pueden ser apreciadas actualmente, se tienen guías para que los espectadores puedan hacer un viaje por el enigmático museo y conocer las piezas restauradas.

A la fecha se han recuperado 36 obras, entre las que se destacan esculturas y pinturas.

De acuerdo con José Miguel Navarro Soto, quien tiene a cargo el cuidado de las colecciones, dos antiguas piezas son las más custodiadas.

La primera es una imagen de Jesús Resucitado del Siglo 17, que se pensó era de San Lázaro y otra del Siglo 18, que representa la aparición de la Virgen de Torcoroma.

“Los textiles necesitan un cuidado especial y no pueden estar expuestas un período largo a la luz, al igual que documentos, obras gráficas, manuscritos, daguerrotipos (primeras fotografías) y pinturas en acuarela”, señaló Navarro Soto.

Durante la temporada de vacaciones está expuesta la Capa Pluvial, un textil donado por la catedral de Ocaña que data de principios del Siglo XX y fue fabricada en España.

“Es importante por la técnica que se manejó al elaborarla, es un brocado hecho con hilos de seda y oro y tiene imágenes de los apóstoles”, señaló Navarro.

Respecto a las muestras permanentes, hay una sala denominada ‘Primeros pobladores’ y hace alusión a las tribus indígenas que habitaban en la zona antes de la colonización.

“Hay unas herramientas de uso cotidiano y hasta urnas funerarias con restos de vasijas donde se depositaban los huesos, eran fabricadas por los nativos para los entierros secundarios”, explicó José Navarro.

Aunque no se conoce la época de donde provienen porque no se han hecho estudios científicos se cree que pertenecen al siglo 14. “Estamos haciendo contactos con el Instituto Colombiano de Historia y Antropología para este fin.

*La Opinión