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Temporada de cocotas alegra a los ocañeros

Martes, 8 de Agosto de 2017
La fruta se vende en las calles como si fuera pan caliente.

Agosto es un mes especial para los habitantes de Ocaña, no solo por la llegada de los vientos para elevar cometas, sino por ser temporada de cocotas, un fruto apetecido en la Provincia y con el que se calman antojos.

Por este mes es usual ver en las casas a los niños y jóvenes trepar en los árboles, mientras en el suelo aguardan por la deliciosa fruta una decena de amigos. En las calles se vende como pan caliente y en los buses envían el encarguito para los parientes.

La fruta, de acuerdo con estudios de la integrante de la Academia de Historia, María Ángela Haddad Linero, llegó a la Provincia por el escritor Santiago Rizo Rodríguez. La cocota (Spondias Purpurea), es de origen centroamericano.

De acuerdo con las investigaciones, el poeta visitó a su tío el general Rodríguez Cariazzo en Costa Rica en 1942, y mandó por correo fluvial tres árboles que fueron trasladados por el río Magdalena hasta Ocaña.

Fueron plantados en los solares y comenzó a propagarse a tal punto que se convirtió en la fruta típica de la región. El presidente de la Academia de Historia de Ocaña, Luis Eduardo Páez García, dio a conocer que la fruta típica antes era la famosa ‘Jujama’, especie de palmera que arrojaba un coquito y que con el paso de los años se fue extinguiendo. 

“Tenía una cubierta carnosa color rosa que era la delicia de chicos y grandes. Crecía 20 metros y servía de cerca viva”.  

Los pisos térmicos de Costa Rica son parecidos a los de la Provincia de Ocaña y en los solares y fincas se observa los árboles de cocota cuya fruta germina del tronco de una rama.

El árbol crece 8 metros y se cultiva entre los 0 y 1.500 metros sobre el nivel del mar. En el libro Plantas útiles de Colombia el escritor Enrique Pérez Arbeláez referencia a la cocota como comestible y medicinal.

Propiedades medicinales 

El producto aparte de su buen sabor, es utilizado por tener propiedades medicinales. Las mujeres lo utilizan como antiséptico para sus partes íntimas. Las hojas y la corteza del árbol, en infusión, para los cólicos.

Para prevenir enfermedades venéreas se hierve la cáscara del fruto. Trituradas las semillas, alivia las erupciones cutáneas.

El jocote o cocota tiene usos terapéuticos y se puede encontrar en tres colores según su proceso de maduración.

Al nacer es verde y va tornándose amarillo a medida que va madurando. El jocote rojo madura en verano y va cambiando a amarillo. 

Es común consumir el jocote verde con una pizca de sal, entre los ocañeros. La tradición, ha pasado de generación en generación y de acuerdo con Haddad y Páez, hace parte de la cultura de la Provincia.

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