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Con canelazo musical se beben el arte en Pamplona

Domingo, 11 de Junio de 2017
Los 250 asistentes a la velada disfrutaron de los sonidos colombianos, clásicos, tropical y jazz con una bebida de canela.

Las noches frías de Pamplona son propicias para que 250 personas de todas las edades y condiciones se congreguen en el Museo de Arte Moderno Ramírez Villamizar a escuchar música colombiana, clásica, tropical y jazz, interpretadas por cuatro agrupaciones.

El público se congregó en el patio central, en uno de los pasillos del inmueble colonial, como también alrededor del viejo árbol de magnolio y las esculturas del artista pamplonés.

Allí, entre sorbos de canelazo (bebida preparada con agua de panela, anís y canela) se fueron presentando las agrupaciones del programa de Música de la Universidad de Pamplona.

Al momento de ingresar también la organización entregaba una colación pamplonesa para acompañar el canelazo.

La Coral, con la dirección de Leiner Rueda, empezó a animar la noche con la interpretación del tema La Piragua del compositor José Barros.

También lo hizo con las canciones Prende la vela, (Lucho Bermúdez), Venezuela Herreros y Armenteros y Locuras (Silvio Rodríguez).

El Grupo Sinfónico, dirigido por la educadora Lucía Espinel, participó con tres canciones de folclor colombiano, como Ay, mi llanura, Mi Buenaventura, Colombia tierra querida, y finalizó con un tributo a Michael Jackson.

El Grupo de Cámara de Clarinetes, orientado por el maestro Jaime Chaparro Neira, se vinculó a la jornada con las melodías Gloria Beatriz, El cucarrón, Triste y Ojo al toro. 

El nocturnal fue cerrado por la Banda de Jazz, con los temas Birland, Bésame Mucho y New York, New York, que estuvo a cargo del director Jorge Méndez. 

La organizadora de la actividad, maestra Lucía Espinel, quien dirige el Grupo Sinfónico, indicó que con el concierto el Programa de Música clausuró el semestre.

La educadora afirmó que también tuvo la finalidad de ofrecerle la oportunidad al público pamplonés para que disfrutara de una jornada nocturna al aire libre.

Por eso que le llamaron Canelazo musical, para que los asistentes, con la bebida caliente, no sintieran el frío de la noche.

Sobre el cobro de la entrada a 1 mil pesos, dijo que los dineros tienen la finalidad de apoyar al Museo de Arte Moderno, que facilitó las instalaciones para la programación.

El docente de música, Jorge Hernando Ibarra, manifestó que este tipo de actividades se deben fomentar más en la ciudad y sobre todo que ofrezcan un gancho, como el canelazo que motivó a la gente.

“Hay que destacar que la idea es positiva. Esta noche disfrutamos con música colombiana, moderna y combinaciones electrónicas”, precisó.

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