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Le ponen fin al alboroto del parque Águeda Gallardo de Pamplona

Jueves, 4 de Febrero de 2021
En los últimos cinco años se establecieron vendedores que no hacían parte del censo municipal, sobrepasando a más de 120.

Para mejorar los espacios del parque Águeda Gallardo de Pamplona que fueron tomados por vendedores informales, la alcaldía empezó el proceso de reorganización, limpieza y de establecer quienes están autorizados para laborar en el lugar.

El principal sitio de esparcimiento que tiene la ciudad a principio de 2015, el Ministerio de Cultura le entregó a la Alcaldía la remodelación en donde se invirtieron más de 10.500 millones de pesos.

En esa oportunidad le dieron prioridad para continuar ejerciendo actividades a los vendedores informales que siempre habían estado en ese sector.

Se dispuso de un manual de manejo del bien de interés cultural, pero en los últimos cinco años se establecieron vendedores que no hacían parte del censo municipal, sobrepasando a más de 120.

De esta manera llegaron vendedores de comidas rápidas, artesanías, dulces, bebidas calientes y hasta alquiler de carritos para niños.

Igual hecho sucedió con los vendedores estacionarios de las plazas de mercado principal y La Independencia en donde de 90 que tradicionalmente laboraban, la cifra aumentó en más de 280.

La informalidad se creció con la llegada de migrantes y de colombianos retornados que optaron por ganarse el sustento vendiendo en el espacio público.

El proceso

La secretaria de Gobierno, Leidy Parra, dijo que para empezar a trabajar en la recuperación y ordenar el centro de Pamplona se reunió con representantes de los vendedores estacionarios y ambulantes.

De las primeras acciones, indicó que están centradas en darle cumplimiento al plan de manejo especial del parque Águeda Gallardo, que está orientado al cuidado por ser patrimonio del municipio.

La funcionaria aclaró que solo se permitirá la presencia de las personas que con anterioridad han ejercido el oficio informal en el parque y que hacen parte de las asociaciones constituidas. “Se acordó que van a estar uniformados y deberán portar un carné para que las autoridades los identifiquen”, sostuvo.

El proceso consistió en indicarles a quienes no hacen parte de la caracterización que debían abandonar el lugar, entre ellos los expendedores de comidas rápidas y de los carritos de alquiler.

Sobre los informales estacionarios que ocupan los alrededores de los mercados públicos, sostuvo que hay unos acuerdos que tienen que cumplir como es el ocupar el espacio público hasta la 1:00 de la tarde, no laborar los martes y dejar aseados el espacio público.

En este sentido les advirtió que quienes sigan omitiendo las disposiciones, serán objetos de sanciones.

La inspectora de la Policía Nacional, Laura Rodríguez, confirmó que cuando se hizo la remodelación del parque principal estaban constituidos en asociaciones 70 vendedores, compuestas por tinteros, puestos de obleas, dulces, helados, lustrabotas, minuteros y artesanías.

Muchos fueron capacitados a través del Sena y algunos optaron por cambiar de oficio al no querer continuar más en la informalidad. “De los inscritos en el censo quedan como 50 vendedores autorizados por el Ministerio de Cultura para que estén en el parque”, sostuvo.

De los migrantes en calidad de irregulares precisó que les informaron que no deben continuar ocupando el espacio público y más cuando no hacen parte de los registros.

La inspectora recordó que la alcaldía en los últimos años ha reubicado a los vendedores estacionarios de los alrededores de los mercados públicos, pero que después de un tiempo, no aceptan los locales asignados en La Independencia y Verona y continúan en el espacio público.

El vocero de uno de los grupos de vendedores que ejercen las actividades comerciales sobre la carrera 5, entre las calles 6 y 7, de la Casa de Mercado, Edison Jaimes, dijo que están organizados y comprometidos en cumplir con los acuerdos de la alcaldía.

Sobre la reubicación, dijo que ese tema es muy sensible y más cuando el municipio se encuentra en crisis económica por el virus de la COVID-19.

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