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Pamplona pasa duros momentos por la COVID-19

Martes, 8 de Diciembre de 2020
La UCI presenta desabastecimiento de medicamentos de sedoanalgesia, lo que podría complicar la atención de los pacientes con el virus.

El alcalde de Pamplona, Humberto Pisciotti Quintero, durante la promulgación del Decreto 116 del 4 de diciembre que prohibió el uso de pólvora en el municipio, advirtió que durante la temporada de fin de año no debe resultar ninguna persona quemada, porque en el Hospital San Juan de Dios no hay camas disponibles para atenderlos.

La actividad se desarrolló en el despacho municipal ante las autoridades de salud, alcaldes de la región y la Policía Nacional, en donde el mandatario pamplonés enfatizó que cualquier incidente que se presente con los niños y que esté relacionado con fuegos pirotécnicos, será responsabilidad exclusiva de los padres de familia o los adultos responsables.

“Si se presenta un quemado le estamos quitando espacio a una persona con alguna patología respiratoria y es eso lo que queremos evitar”, indicó.

La advertencia también fue dirigida a los motorizados y quienes aprovechan la temporada para conducir en estado de embriaguez.

Les señaló que hay que evitar accidentes e imprevistos, porque la situación en el Hospital San Juan de Dios es complicada al no disponer de cupos para tanta gente.

“Esas camas UCI se necesitan exclusivamente para la emergencia por la COVID-19 y el resto para las demás patologías, no para atender quemados por la irresponsabilidad de los adultos”, manifestó.

Pisciotti les expresó a los alcaldes de los municipios de la provincia de Pamplona que estuvieron presentes en la actividad, que la responsabilidad de velar por la salud y la vida de las comunidades es de ellos, evitando quemados, accidentes y actos de intolerancia por ser complicada la situación de la ESE San Juan de Dios.

Alerta roja hospitalaria 

El gerente de San Juan de Dios, Hernando José Mora González, dijo que ante la falta de camas para pacientes con COVID-19 o sospechosos, continúa la alerta roja hospitalaria.

A esa situación se le sumó el desabastecimiento de medicamentos de sedoanalgesia en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), a cargo de Hospiclinic.

Ante ese imprevisto, manifestó que por Sars CoV2, enfrenta una condición clínica con alto nivel de exigencia para lograr las metas de analgesia y sedación en el paciente crítico.

Sobre el proceso, agregó que los medicamentos se utilizan para lograr la relajación neuromuscular intermitente o continua por más de una semana.

Eso implica que los pacientes pueden recibir dosis prolongadas e incluso elevadas de los agentes analgésicos y sedantes habituales.

De no contarse con los suficientes insumos, los pacientes van a correr peligro para poder hacer las debidas atenciones en cuidados intensivos.

Mora González precisó que la escasez es a nivel regional y se debe, al parecer, a que las empresas y laboratorios que producen los elementos los están reteniendo con la intención de venderlos más adelante a precios más elevados.

También anunció que por directriz del Instituto Departamental de Salud (IDS), en las entidades de salud quedan suspendidas las cirugías con fines estéticos, ambulatorias, efectivas programadas no urgentes y otros procedimientos. 


La finalidad de la directriz indicó que es para tener recurso humano disponible, camas e insumos, en especial los que se requieren para pacientes con COVID-19. Fuera de las 19 camas UCI, el hospital dispone de 50 antiguas, más la habilitación de 10 nuevas.

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