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Pamplonesa elabora bolsos con plásticos

Jueves, 14 de Febrero de 2019
Ana Dolores Pabón quiere que la humanidad entienda que debe aportar a la Tierra con buenas prácticas ambientales.

La pamplonesa, Ana Dolores Pabón, de 74 años, jamás se imaginó que 15 años después de que aprendió a tejer bolsos con tiras plásticas, se iban a convertir en una de las alternativas para no seguir contaminando el ambiente.

Ante la preocupación por el daño que ocasiona el plástico en la naturaleza, el Ministerio de Ambiente reguló el uso en los almacenes, tiendas, supermercados de cadena, droguerías y demás establecimientos de venta al público.

Ante esta reglamentación, la ciudadanía empezó a adquirir nuevamente canastos y bolsas con fibras extradidas de plantas.

Pabón, sentada y apoyando los hilos de plástico en sus piernas, dedica varias horas a entrelazar con una aguja las tiras de varios colores que ha ido cortando y almacenando previamente.

Es una técnica que aprendió cuando asistía a unos cursos que ofrecía el antiguo Instituto de Seguros Sociales, la cual ha perfeccionado con el paso de los años.

“La única que aprendió a elaborar los bolsos de esta manera fui yo. Nunca me ha gustado estar sin hacer nada, siempre tengo que estar ocupada, haciendo algo productivo”, dijo.

Entre risas y bromas aprovecha para narrar como ha sido su vida y retoma el tema al indicar que con los familiares y amigos consigue las bolsas.

Con paciencia limpia y lava cada bolsa para retirarle la suciedad y después con una tijera las convierte en largas tiras que acumula en bolas de todos los tamaños.

Cada color va por separado para que los tejidos sean uniformes y las prendas luzcan vistosas.

Trabaja por encargo de las amigas y debido a los problemas de salud, muchas veces dura varios días tejiendo un bolso, sea mediano o grande.

Nunca está quieta y cuando no está en la calle haciendo diligencias, se le ve con los bolsos o con los manojos de lana, entretejiendo tapetes y cobijas, que son sus productos favoritos. 

A Pabón le preocupa cuando va por las calles y ve cantidades de bolsas tiradas en el suelo. Piensa que quienes incurren en esta práctica no saben el daño que le ocasionan al ambiente.

También, porque estos residuos van a terminar en las alcantarillas y tapan esos sistemas. Cuando llegan las lluvias ocasionan inundaciones.

Pabón no le encuentra explicación a la indolencia de los seres humanos y afirma que si no se preocupan por dejarle a las futuras generaciones un mejor planeta, libre de agentes contaminantes y plásticos, estará en juego la vida.

Su mensaje es que cada ser humano desde sus actividades diarias puede aportar a la conservación de los recursos naturales que abundan en el planeta.

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