Preocupación en la provincia de Pamplona por la COVID-19

Viernes, 4 de Junio de 2021
“No hay capacidad hospitalaria. Es una situación que no se había presentado de manera tan dramática".

La desobediencia a las medidas de bioseguridad y el no acatar las disposiciones preventivas de la emergencia sanitaria ha dejado hogares huérfanos y la pérdida de otros seres queridos en los núcleos familiares. 

De la situación no se escapan los municipios de la provincia de Pamplona que se han visto obligados a tomar medidas drásticas para contener la propagación del coronavirus.

De acuerdo con los reportes del Instituto Departamental de Salud (IDS) y la Dirección Local de Salud, en la jurisdicción del Hospital San Juan de Dios, la situación es crítica al incrementarse el número de personas enfermas con la COVID-19.

Pamplona tiene la cifra más alta con 3.321 positivos y 141 fallecidos, manteniéndose la alerta roja hospitalaria en la ESE. La Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) continúa con el 100% de la capacidad instalada y en iguales condiciones las demás áreas asistenciales.

Después sigue Chitagá con 125 casos, Pamplonita con 81, Cucutilla con 77, Cácota con 75, Silos con 74 y Mutiscua que ha reportado 61 positivos desde que inició la emergencia sanitaria.

La directora local de Salud, Martha Maldonado Mateus, dijo que es la primera vez desde que empezó la pandemia que Pamplona registra en un día 110 casos y 2 muertos.

“No hay capacidad hospitalaria. Es una situación que no se había presentado de manera tan dramática”, agregó Maldonado.

Sobre por qué van en aumento los contagios, explicó que se debe a que el virus cada vez se está haciendo más fuerte y resistente.

La funcionaria se lamentó porque la gente actúa con irresponsabilidad al desobedecer las medidas sanitarias que buscan prevenir el contagio.

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Las aglomeraciones persisten en el espacio público de Pamplona. /Foto: Roberto Ospino/ La Opinión

Medidas en otros municipios Ante los incrementos de casos positivos y de fallecimientos, las alcaldías de Cácota, Mutiscua y Silos redoblaron las medidas para prevenir la propagación del virus.

El primero en ordenar la cuarentena en el municipio fue el mandatario de Cácota, Carlos Flórez Peña, quien se encuentra en su residencia recuperándose de la COVID-19.

La localidad está en aislamiento preventivo obligatorio hasta el 9 de junio, y están prohibidas las actividades que congreguen público y las turísticas.

En Santo Domingo de Silos, la administración municipal expidió el decreto N° 040 con el que se restringió la atención al público en la sede de la alcaldía hasta el día de hoy, con posibilidad de ampliar la disposición.

El alcalde, Nelson Martínez Capacho y sus funcionarios se encuentran laborando a través del sistema virtual, debido al contagio de varios miembros de la administración municipal.

También se estableció el toque de queda desde las 7:00 de la noche hasta las 5:00 de la mañana del día siguiente, hasta el 15 de junio.

Las celebraciones religiosas no se permitirán con aforos. Se deben hacer por medios virtuales para evitar las aglomeraciones.

El alcalde de Mutiscua, Misael Gamboa, confirmó a La Opinión que es víctima de la COVID-19, pero que con mucho cuidado ha logrado salir adelante y espera en los próximos días retomar las labores administrativas.

Desde el sitio en donde pasa la cuarentena, manifestó que la gente se tiene que cuidar más para evitar ser víctima de la enfermedad. “Es compromiso de todos conservar la salud, evitando asistir a reuniones o fiestas familiares”, dijo el mandatario.

Le preocupa la situación en la región y más cuando en el Hospital San Juan de Dios la UCI está colapsada. En Mutiscua, con el decreto N° 018 se suspendió la atención presencial del público en el Palacio Municipal.

En la jurisdicción rige el toque de queda y no se admite el consumo de bebidas embriagantes en horario nocturno

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Roberto Ospino