Escuchar este artículo

Aparece Villa y dice que no es ni disidente ni narcotraficante

Un alias ha venido sonando con insistencia en el Catatumbo y a nivel nacional.

Desde hace varios meses, un alias ha venido sonando con insistencia en el Catatumbo y a nivel nacional, como uno de los presuntos líderes de la disidencia de las Farc que se habría conformado en Norte de Santander, tras la desmovilización de esta guerrilla.

Se trata de Villa, un exmando medio del frente 33 de las Farc que operó en esta región del país y del que hasta hoy muy poca información se conoce, más allá de que fue comandante de la columna móvil Antonia Santos.

Aunque hasta el momento, oficialmente, no se precisa cuál es el paradero de este exguerrillero que aceptó acogerse al proceso de paz de La Habana, Enrique Muñoz, como asegura llamarse, esta semana puso a circular un comunicado en el que advierte que él no tiene nada que ver con ninguna disidencia ni con negocios de narcotráfico.

Trabajar por sacar adelante el proceso de paz en lo colectivo y en lo personal ha sido mi compromiso: humanicemos DH, huelga de hambre, graduarme de bachiller, trabajar activamente en la contienda política de Congreso y presidenciales de 2018, ayudar en el proceso de reincorporación y trabajar haciendo tamales ha sido mi actividad desde que se entregaron las armas”, escribió.

Muñoz asegura que desde hace un año, un excompañero suyo, Pastor Alape, fue el que empezó a relacionarlo con grupos de disidencia, “seguido de algunos dirigentes en la Zona Veredal de Caño Indio”. Esta información, dice, fue puesta en conocimiento de la dirección del partido FARC.

Y señala que, contrario a la información de inteligencia que tienen las autoridades en su contra, en los últimos meses sus únicas actividades han estado enfocadas en el terreno social y político. Dice, incluso, que fue coordinador del comité de campaña de la Colombia Humana en El Tarra.

Si bien no precisa cuál es su condición hoy dentro del proceso de paz, sí aclara que las inquietudes que ha tenido frente al proceso las ha manifestado ante “los mecanismos” del partido, desde 2014 y que el año pasado también acompañó la huelga de hambre que lideró Jesús Santrich, “en solidaridad con los prisioneros políticos”.

Criticar, decir lo que se piensa y exigir el cumplimiento de lo acordado no acarrea delito alguno ni debe incomodar a alguien que practique la democracia”, sostuvo.

Villa o Muñoz, como sería su verdadero apellido, insiste en que su compromiso con la paz es real y por eso advierte que si las Fuerzas Militares o la Policía lo capturan o matan, “estarían presentando un falso positivo; actuarían en contra de quien quiere la paz y trabaja día a día por ella, la paz de verdad”.

Y agregó: “preocupa que el Gobierno no avance en el cumplimiento cabal de los acuerdos de paz; preocupa que mientras una guerrilla firma un acuerdo de paz y las demás exigen diálogo, el Gobierno le invierta más al Ministerio de Defensa”.

Image
La opinión
La Opinión
Jueves, 18 de Octubre de 2018

EXCLUSIVO PARA
NUESTROS SUSCRIPTORES

Patrocinado por:
Logo Empresas
Temas del dia Foros La Opinión