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Aprueban proceso revocatorio en Ocaña

Lunes, 27 de Marzo de 2017
Miriam del Socorro Prado está en prisión domiciliaria por la firma, aparentemente irregular, de varios contratos.

Las malas noticias siguen rondando a la alcaldesa de Ocaña, Miriam del Socorro Prado Carrascal, haciendo aún más incierta su continuidad al frente de la administración de ese municipio.

Además del proceso penal que afronta en su contra por la firma, aparentemente irregular, de varios contratos y que la tiene hoy en prisión domiciliaria, Prado deberá hacerle frente ahora a la revocatoria del mandato que desde comienzos de este año empezó a liderarse para apartarla del cargo.

Si bien el Consejo Nacional Electoral está haciendo una revisión a todas las solicitudes presentadas en el país, la Registraduría confirmó que el comité liderado por el excandidato a la Asamblea, Dinael Rodríguez, logró reunir las 4.069 firmas requeridas para convocar a los ocañeros a las urnas, a que decidan con su voto si quieren o no que la suspendida alcaldesa continúe al frente del municipio.

El grupo había logrado reunir un total de 8.845 apoyos, pero al verificar los formularios, la Dirección del Censo Electoral encontró que 2.476 firmas no eran válidas, por lo cual finalmente se certificaron 6.369. Aun así, cumplieron con uno de los principales requisitos para la revocatoria.

“Certificar el sí cumplimiento de los apoyos mínimos requeridos y de los requisitos  constitucionales y legales exigidos para el apoyo de la propuesta de un mecanismo de participación democrática de revocatoria”, confirmó la registradora de Ocaña, Ingrid Johanna Pino Navarro, mediante la resolución 004 de 2017, expedida el 23 de marzo.

Esta decisión ya fue comunicada al gobernador William Villamizar Laguado, para que en un término no superior a los dos meses (antes  del 23 de mayo) fije la fecha en la que se celebrará la votación.

De acuerdo con la ley, la revocatoria será aprobada si la mitad más uno de los ciudadanos que participen de la convocatoria vota porque Prado Carrascal no continúe dirigiendo las riendas de Ocaña.

Sin embargo, para que la elección sea válida, mínimo un 40% de los votantes que ejercieron su derecho en los comicios de 2015, es decir, 19.282 ocañeros, deberán sufragar, independientemente de si su voto es por el Sí, el No, en blanco o nulo.

El de Ocaña es el primer proceso revocatorio que llega a las urnas en Norte de Santander desde 1996, cuando se empezó a aplicar este mecanismo de participación.

Si bien en el departamento, y en especial en Cúcuta, se han liderado varios procesos contra los mandatarios de turno, estos nunca habían superado la revisión de firmas o se quedaron en el camino, por cuanto sus promotores desistieron.

El principal argumento en el que se sustentó la solicitud de revocatoria en Ocaña fue la falta de gobernabilidad que, según los promotores, se ha evidenciado en lo que ha transcurrido del periodo, afectando el desarrollo del municipio.

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