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Política
“Como cualquier dictador,el presidente hace lo que se le viene en gana”
Habla el senador Iván Marulanda Gómez.
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Cicerón Flórez Moya
Cicerón Flórez
Lunes, 10 de Agosto de 2020

Para el senador Iván Marulanda Gómez la política es su actividad natural. Lo ha acompañado siempre y la ejerce con convicciones opuestas al oficialismo. Siempre ha estado en el lado contrario, en rebeldía. Hizo parte del Nuevo Liberalismo con Luis Carlos Galán y ahora sigue en el Partido Alianza Verde con un discurso de oposición.

Está entre los presidenciables para 2022 y denuncia que Colombia tiene un manejo autoritario, con desconocimiento del Congreso. Antes de instalarse la actual Legislatura, su colectividad lo postuló para la Presidencia del Senado y aunque no logró dejar sin efecto el acuerdo político de los partidos mayoritarios, su propuesta se hizo sentir.

En entrevista con La Opinión, el dirigente expresa parte de lo que piensa en esta etapa sacudida por la pandemia del coronavirus.

¿Cómo ha afectado la pandemia por la COVID-19 al Congreso, en su funcionamiento legislativo?

Nuestra democracia está herida de muerte. Anularon la Rama Legislativa del poder público, anularon la representación popular, callaron la voz del pueblo. Primero, la mesa directiva del Congreso no convocó las sesiones ordinarias que debieron iniciarse el 17 de marzo como lo ordena la Constitución, sino un mes después. Violaron con la mayor frescura la Constitución, además, en medio del estado de excepción decretado por el Gobierno. En Emergencia Económica, Social y Ambiental es cuando más se necesita el control político del Legislativo al Gobierno, para vigilar que haga uso correcto de la facultad que le da la emergencia de dictar leyes por decreto. Emergencia sin Congreso es dictadura.

¿Qué opciones tenían para garantizar el proceso de control?

La Constitución, incluso, ordena que el Congreso se instale por derecho propio si está en receso, para que ejerza ese control. Pero no, en pleno periodo ordinario de sesiones no sesionó, porque la mesa directiva, seguramente aconsejada por el Gobierno para que no lo controláramos, no quiso convocarlo, no nos facilitaron transportarnos desde la provincia, nos confinaron. Al mes llamaron a sesiones virtuales que son “pura pantalla”, son sesiones de mentiras, sin debates, sin control político, manipuladas por quien preside la reunión con un botón de control, que maneja el curso de la reunión como si fuera un “disc jockey”. Los congresistas permanecemos aislados en las casas, dispersos por el país y como metidos dentro de peceras sin poder decir “ni mu”. Debiéramos estar en el Capitolio trabajando, pero no nos dejan, no tenemos democracia. Como cualquier dictador, el presidente Duque hace lo que le viene en gana, no tiene control. Las mayorías del Congreso lo secundan en esto. Están arrodilladas.

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Entonces, ¿usted no es partidario de que se siga sesionando como se hace actualmente?

Las sesiones virtuales son una parodia, una farsa. Desaparecieron el poder Legislativo en la virtualidad, no es un poder de carne y hueso como el Ejecutivo. Esto no es democracia.

A propósito, surgió una propuesta para reducir los gastos de representación de los congresistas, que están por el orden de unos $14 millones, teniendo en cuenta que no están viajando, ¿es posible modificar ese rubro, y cómo?

Con razón la ciudadanía está furiosa, nos pagan sin trabajar. Aunque queramos trabajar no nos dejan; al Gobierno no le interesa. Las mayorías con las que está amangualado en el Congreso le hacen el juego y nos tienen confinados, aislados, poco menos que presos. Bajar esos sueldos es difícil, lo tendrían que aprobar los mismos congresistas y no lo veo posible. Lo mejor es que nos dejen trabajar para ganarnos honradamente el sueldo.

¿Qué opinión tiene de las decisiones del gobierno del presidente Iván Duque para atender esa emergencia?

La mortandad lo dice todo. Van más de 10.000 muertos por la pandemia y el pico apenas empieza. Y son más, porque los registros no son confiables, no sabemos bien qué pasa en las regiones. Y la hambruna es generalizada. Cuando 54 senadores preparamos el proyecto de Renta Básica, en compañía de economistas notables del país, identificamos 9 millones de hogares, cerca de 30 millones de personas, en condiciones de pobreza e indefensión, sin ingresos ni ahorros en medio del confinamiento. Llevamos más de 4 meses de parálisis. El Gobierno no protegió los derechos de esa población, el hambre los tiró a las calles, el virus los recibió de pleno y el contagio ha sido alarmante. Las UCIS están repletas. El cuadro social que encontraremos al final será conmovedor: muerte y hambre. Antes de la pandemia, el ICBF informó que teníamos 550 mil niños y niñas con desnutrición crónica en Colombia ¿Usted se imagina la situación de nuestra niñez después de 4 meses de hambre? La política del gobierno Duque ha sido ¡sálvese quien pueda! Los perdedores serán por millones.

¿Se le están reconociendo sus derechos a la oposición?

El combate político es permanente para exigir que se respete el Estatuto de la Oposición. Hemos ganado terreno milímetro a milímetro. Es increíble el atraso democrático de las fuerzas que gobiernan, están acostumbradas a aplastar la inconformidad y el debate de las ideas con trampas y arbitrariedades. Pero estamos cerrando los espacios del autoritarismo, avanzamos.

El expresidente y senador Álvaro Uribe insiste en que los actores políticos de oposición en Colombia son una réplica del llamado castrochavismo. ¿Usted qué responde?

Es un cliché de la derecha en el mundo, a falta de ideas y razones. Sueltan frases huecas como esa. Lo mismo dicen Trump y Bolsonaro, pero ya no les funciona. Van derecho a perder el poder.

Acuerdos de paz

¿Cree que el acuerdo de paz con las Farc puede terminar hecho trizas?

El acuerdo de paz está hecho trizas. Cerca de 300 excombatientes de las Farc en proceso de reintegración han sido asesinados, el genocidio de líderes sociales es estremecedor, se cuentan por centenares y no lo detienen. El presupuesto destinado a los programas pactados es ridículo. Todos los días las fuerzas del Gobierno le echan pullas al acuerdo e intentan en el Congreso tramitar leyes y reformas constitucionales para desbaratar el Sistema de Justicia, Verdad, Reparación y No Repetición, que es el corazón del acuerdo. La violencia convirtió otra vez los territorios en campos de batalla.

¿Y ve posible retomar las negociaciones de paz en Colombia que lleven a ponerle fin al conflicto armado con todos los grupos armados ilegales que hoy insisten en la violencia?

Esa tarea hay que hacerla, no es la única. La pobreza y la recesión económica nos desafían también- Esta agenda tomará años, pero toca afrontarla.

Apuestas electorales

¿Está en el ánimo de ser candidato a la Presidencia de Colombia en las elecciones de 2022?
Llevo 50 años en la lucha política por transformar este país, desde la rebeldía democrática, desde la razón, desde la palabra. Fue lo que nos propusimos con Luis Carlos Galán y Rodrigo Lara. Ellos ya no están, yo sigo vivo y con las banderas en alto, no voy a desfallecer, no le saco el cuerpo a nada. Si me toca asumir ese desafío, ahí estaré, pero aún no es momento para hablar de esto. Primero debemos poner cara a la tragedia de la pandemia en manos de un pésimo gobierno, una doble circunstancia desgraciada para Colombia.

¿Es imposible un acuerdo entre las vertientes políticas llamadas alternativas o que están en oposición al Gobierno?
No es imposible, nos tenemos que unir y nos vamos a unir.

 La Alianza Verde postuló a Marulanda como presidente del Senado, para la actual Legislatura, y si bien no logró ganar, su nombre produjo eco en el Congreso.

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