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Eduardo Verano habla sobre la Ley de Regiones

Domingo, 7 de Julio de 2019
‘Ya no existirán talanqueras para que una entidad territorial maneje recursos de carácter nacional’.

Cuando en 1991 se discutió y redactó la nueva Constitución Política que reemplazó a la de 1886, los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente plantearon muchos referentes para que el país se modernizara y quedara a la altura de otros estados. Una de esas prioridades era la descentralización, a fin de lograr que las grandes decisiones de las regiones se dejaran de tomar desde la fría Bogotá, la capital del país.

Aunque este compromiso quedó consignado en la Carta Política, tuvieron que pasar un poco más de 20 años para que se aprobara una ley que empezara a dar forma a la descentralización y el ordenamiento territorial. Fue así como este año, el Congreso de la República le dio luz verde a una iniciativa con la que se espera abrirle paso a la consolidación de los 32 departamentos: la Ley 1962 del pasado 28 de junio.

Uno de los líderes regionales que más ha estado atento al tema, incluso desde la misma Constituyente en el 91, es el hoy gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, quien explica el alcance de esta nueva normatividad y lo que podrá llegar a pasar con las regiones que se integren a partir de 2022.

Es tal la importancia de esta ley, que en Barranquilla, el próximo miércoles, se hará un análisis de la misma, para ver cómo ha funcionado la descentralización y las experiencias exitosas internacionales sobre modelos de región. El presidente Iván Duque, la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez y varios ministros fijarán la posición del Gobierno frente a la nueva normatividad, la cual consideran que es clave para que se cumpla el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022.

¿Por qué es importante para el país tener una Ley de Regiones?

Es un paso adelante en el propósito de cumplir con lo mandado en la Constitución del año 91, de crear un Estado regional, un Estado basado en las regiones y las regiones con plena autonomía regional para el manejo interno de sus propios asuntos estatales.

¿Por qué se demoró tantos años en ser realidad esta ley?

No había ningún interés de quien gobernaba en una ley de regiones. Un gobierno nacional con tendencia centralista tiene el temor de perder el control del manejo de muchos asuntos que tienen que ver con el desarrollo de las regiones. Es preferible, desde la perspectiva nacionalista, manejar todos los hilos del poder desde el centro del país, lo cual, obviamente, genera una gran lentitud en los procesos de desarrollo.

¿Qué herramientas le otorga la Ley de Regiones a los departamentos?

Por ejemplo, se podrán presentar proyectos, hacer gestiones. Ya no existirán talanqueras para que una entidad territorial regional maneje recursos de carácter nacional. En adelante se podrá, además, tener planes de desarrollo con carácter regional.

¿Cuál es la primera región que se conformará?

En este momento están en proceso de gestación seis regiones, la Región del Caribe, Región Pacífico, Región  Cafetera, Región Bogotá y sus alrededores conocida como Rape, Región Santanderes y la Región de los Llanos Orientales, que podría dividirse en dos, la de Orinoquía y la de Amazonas.

¿Cuál es la más avanzada?

La que va más avanzada hasta ahora es la Región Pacífico.

¿Estos proyectos que han empezado a consolidarse no se frenarán con los cambios de gobierno, el otro año?

No. Creo que tendrán su propio nivel gubernamental.

¿Cómo va a beneficiar a los ciudadanos la conformación de estas regiones?

En el establecimiento de un Estado regional, basado en las regiones, como entidades territoriales. Eso será desde el año 2022 y de aquí a ese año habrá una etapa intermedia que será la de las Regiones de Administración y Planificación.

Gran análisis

Con la Ley de Regiones recién sancionada, se abre el escenario para analizar si la misma podrá ser realidad. Por esa razón, con la presencia de los conocedores del tema, exconstituyentes, gobernadores y el Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Iván Duque, este miércoles tendrá lugar en Barranquilla un foro en el que, juntos, harán el estudio de esta histórica norma.

En este encuentro se espera, además, elaborar un balance del mandato constitucional, 28 años después de promulgada la Carta Política. Los encargados del análisis serán Horacio Serpa Uribe, expresidente de la Asamblea Nacional Constituyente; y los exconstituyentes María Teresa Garcés, Carlos Rodado Noriega, Fabio Villa y el gobernador de Caldas, Guido Echeverri.

El canciller Carlos Holmes Trujillo, igualmente, hablará sobre la experiencia internacional en estos modelos de desarrollo y funcionamiento territorial.

Sobre los obstáculos que enfrenta el proceso de construcción de regiones, hablarán el procurador Fernando Carrillo, el contralor  Carlos Felipe Córdoba, el magistrado de la Corte Constitucional, Alberto Rojas Ríos, y el gobernador de Antioquia, Luis Pérez. 

Sobre las Regiones Administrativas y de Planificación RAP, intervendrán los gobernadores de Boyacá, Carlos Andrés Amaya; Valle, Dilian Francisca Toro y Bolívar, Dumek Turbay.

El alto gobierno hablará sobre “El futuro de las regiones en Colombia: misión de descentralización”. Allí estarán  Marta Lucía Ramírez, vicepresidenta de Colombia; Gloria Alonso, Directora Nacional de Planeación, y Nancy Patricia Gutiérrez, ministra del Interior y el presidente Iván Duque, quien será el encargado de clausurar la jornada.

Para entender la ley

Las regiones autónomas y descentralizadas fue uno de los sueños que tuvieron los constituyentes en 1991, sin embargo, el afianzamiento territorial tan solo se empezó a desarrollar con la Ley de Ordenamiento, en 2011, y se espera que ahora con la Ley 1962 o Ley de Regiones, se pase de la expectativa a la realidad, a partir de 2022.

Esta nueva ley establece que las regiones funcionarán con esquemas asociativos a partir de un marco geográfico, económico, cultural o funcional, que propenderán por la descentralización y la autonomía territorial para el desarrollo nacional. Esto implica que sus iniciativas, enmarcadas en estos principios, siempre apuntarán al desarrollo del país como Nación.

La norma define el hecho regional como un fenómeno territorial que trasciende las escalas de gobierno local y departamental en materia de competencias, inversión, planeación y ejecución de proyectos, requiriendo una atención conjunta para desarrollar acciones eficientes y efectivas.

La Ley de Regiones también habilita, pero no obliga, a la destinación de un porcentaje o participación en el Presupuesto General de la Nación. Entre tanto, sus gastos de funcionamiento siguen estando a cargo de los departamentos pertenecientes a cada esquema.

Se plantea, igualmente, que a través del fortalecimiento de las RAP se evitará la atomización de recursos en proyectos de bajo impacto y, por el contrario, contribuirá a la puesta en marcha de iniciativas que realmente puedan beneficiar a la mayor cantidad de población bajo visiones e intereses de desarrollo comunes. La ley es precisa en decir que no significará nuevos aparatos burocráticos.

Un aspecto más para entender la Ley de Regiones, es que la misma no contempla procesos de elección popular, ni autonomía total del cuerpo directivo de la RAP. Al contrario, el gerente de esta figura debe contar con previa aprobación de los gobernadores que hacen parte de la RAP, a la hora de presentar proyectos, desarrollar programas, iniciativas para el Gobierno Nacional y desarrollar cualquier tipo de modificación interna en la estructuración de la RAP.

 

 

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Colprensa
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