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“El Congreso jamás había trabajado tanto como lo hicimos en estas sesiones”

Lunes, 29 de Junio de 2020
Saliente presidente del Senado hace balance del periodo.

El saliente presidente del Senado, el liberal Lidio García Turbay, terminó uno de los periodos legislativos más particulares del Congreso de la República, en el que por primera vez en la historia los congresistas tuvieron que sesionar de manera virtual.

Su gestión al cierre del periodo suscitó varias críticas por parte de senadores de la oposición porque, según ellos, García no permitió hacer un debate de fondo al informe presentado por el Gobierno Nacional sobre el manejo de la emergencia sanitaria. No obstante, su respuesta fue contundente y aseguró que hacer posible una sesión con todas las garantías fue la mejor manera de cuestionar al Gobierno.

En su balance como presidente de la mesa directiva, García Turbay no solo defendió la gestión adelantada en los últimos meses, sino que además resaltó que el Senado trabajó más de 300 horas en plenarias que, incluso, llegaron a ser de más de diez horas. De estos y más temas habló el dirigente liberal, al hacer el balance de la legislatura.

¿Quedó satisfecho con este periodo tan particular que le tocó liderar?

Me siento complacido por haber podido lograr reactivar el Congreso en medio de esta pandemia. Además, no teníamos implementado en la Ley Quinta de 1992 poder legislar de manera virtual y era difícil implementar a las carreras una aplicación con legalidad en las plenarias del Senado. Mi balance es totalmente positivo y, en lo personal, me siento complacido, aunque mi deseo hubiera sido poder terminar mi presidencia en el recinto nuestro, que es el Congreso.

¿Por qué se demoró tanto en darle vía libre a la votación de proyectos?

Porque fue un ejercicio que estábamos haciendo. Se les permitió primero a unas comisiones para hacer una práctica. Era muy difícil, intentamos con doce aplicaciones y por fin nos quedamos con Zoom Profesional, que nos permitía tener un número de más de 300 personas conectadas al mismo tiempo, por si se necesitaba una plenaria de Congreso en pleno. Se necesitaba, además, una plataforma que nos permitiera sesionar con tiempo ilimitado. Estas aplicaciones son hechas para que trabajen empresas en la virtualidad, son para juntas empresariales, a nosotros nos tocó implementarle algunas herramientas para poderla hacerla lo más parecido posible a la presencialidad.

¿Está tranquilo de que todo lo aprobado no se caerá ante una revisión de la Corte Constitucional?

Es claro que la última palabra la tiene la Corte Constitucional, que podrá determinar si cumplimos con la legalidad, la constitucionalidad de cada una de las sesiones y de los pasos que se dieron en nuestras plenarias y comisiones, pero lo menos que podíamos hacer era trabajar, porque el mensaje que recibimos de parte de ellos es que si lo están haciendo como Corte Constitucional, sesionar de manera virtual, entonces por qué el Congreso no. Eso fue además un respaldo implícito de parte de la Corte.

¿Aunque el Congreso sesionó más de lo acostumbrado, ¿por qué cree que hubo un bloque de senadores que insiste en que no se trabajó lo suficiente?

Cuando les convenía a ellos era la verraquera, pero cuando no les convenía era que no servía. Sin embargo, el Congreso jamás había trabajado tanto como lo hicimos en estas sesiones. En dos meses y una semana hicimos 19 plenarias, con plenarias en promedio de 10 horas, las últimas fueron de 13 horas. Incluso, tuvimos una plenaria de 15 horas, eso nunca se había visto en el Congreso de la República. Tuvimos cerca de 300 horas de trabajo. Además, tuvimos el 6 de mayo una plenaria a la que asistieron el fiscal, el procurador y el contralor, informándole al país sobre los dineros destinados por el Gobierno para atender la pandemia.  

¿Todas las bancadas tuvieron una participación activa?

Se hicieron debates de control político, que los hizo la izquierda, la derecha, todos los senadores. En lo personal tenía muchos temores de que no se pudiesen hacer las cosas bien, que no fueran a salir como se proyectaron y estábamos innovando un tema que nadie conocía; ni siquiera los ingenieros que manejan toda la parte técnica del Congreso sabían a qué se estaban ateniendo. Pudimos trabajar de una manera que no se puso a nadie en riesgo. Adapté al Senado para que trabajara sin ningún tipo de riesgos.

La oposición, en especial el senador Roy Barreras, lo cuestionó porque no dio el tiempo suficiente para hacer el debate de control a los decretos de la emergencia. ¿Es cierto que poco se debatió sobre eso?

Se hicieron muchos debates de control a todo el tema de los decretos por la pandemia y luego se creó una comisión para el estudio de los mismos, teniendo en cuenta a todas las tendencias políticas, incluyendo a la oposición. No hubo un solo informe, cada tendencia presentó el suyo; además, no se pusieron de acuerdo para uno solo, y en promedio sobre cada informe hablaron media hora. Luego tuvo 10 minutos cada vocero de partido, después lo hicieron de forma independiente. Entones, no se puede decir que no se estudió el informe que envió el Gobierno. Se le hizo el control y fue en una sesión que, pese a tener poco tiempo para hacerla, se le dio el  espacio necesario. Acá hay unos enfrentamientos tremendos en los cuales yo no podía prestarme para que todo el tiempo el Senado se convirtiera en una tarima. Teníamos una responsabilidad con la agenda legislativa.

¿Cree que el Gobierno desconoció mucho al Congreso en este tiempo?

Somos una rama del poder con total independencia, no nos tienen que decir lo que debemos hacer; a mí no me tienen que dar órdenes, yo presido una rama del poder en Colombia con total independencia.  

¿Se polarizó el ambiente político entre la extrema derecha y la extrema izquierda al cierre de la legislatura?

Fue complicado, pero eso enriqueció el debate y se dio la oportunidad de escuchar distintas voces de distintas tendencias ideológicas, algunas con mucha mesura, otras bastante desmedidas, buscando protagonismo, algunos con posiciones serias y contundentes, pero se hizo el control político con mucha altura. La verdad es que en el Senado se da ese tipo de enfrentamientos, pero eso enriquece el debate político.

¿Considera que son necesarias las sesiones extra?

Si así lo decide el presidente de la República, Iván Duque, nosotros estaremos prestos para citarlas en el momento en que el gobierno crea conveniente, pero depende de ellos.

¿Cree que el 20 de julio la instalación de las nuevas sesiones también será virtual?

Dios permita que no. Espero que ya que no pude terminar las sesiones ordinarias como presidente en nuestro recinto y hacerlo por varios meses y encerrado en mi casa, detrás de un computador, lo cual fue muy duro, le pido a Dios que me permita hacer la transmisión de mando con el presidente nuevo y darlo de forma presencial.

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