Es dañino para la democracia el juego entre el insulto y el elogio: Uribe

Miércoles, 13 de Julio de 2016
El expresidente y senador respondió a la carta de Santos, quien lo invitó a dialogar de varios temas, entre esos el proceso de paz.

En una declaración pública enviada desde Roma, y sin hacer una sola referencia al presidente de la República Juan Manuel Santos, el exmandatario y jefe de la oposición Álvaro Uribe Vélez se negó a la posibilidad de tener una reunión para hablar sobre el desarrollo del proceso de paz y volver a la reconciliación entre los dos estadistas.

En su tradicional estilo, el expresidente Uribe prácticamente cierra la posibilidad de sentarse a conversar con el presidente Santos, aunque deja una opción de que así sea al usar una frase en infinitivo.

Parecería inútil invitar a un diálogo para notificar lo resuelto. Cuando el crimen es campeón el perdón y la reconciliación corren el riesgo de no ser sinceros y la paz sin justicia corre el riesgo de no ser paz”, escribió en la declaración que tituló ‘Sobre carta del presidente de la República publicada en diferentes medios’.

El exmandatario sostiene que es dañino para la democracia que personas con notoriedad pública “distraigan a los ciudadanos en el juego entre el insulto y el elogio, entre la acusación temeraria y la declaración magnánima”.

Sostiene que esas “personas con responsabilidades públicas” han creado confusión entre la indulgencia al narco-terrorismo por conseguir supuestamente la paz, pero en especial por “la represión al reclamo justo en nombre de la autoridad”.

Uribe insiste que desde se quiere, aparentando diálogo público, hacer “claudicar ante el terrorismo e imponer a sectores ciudadanos, que expresan argumentos críticos, la adhesión a lo claudicado y ya consumado”.

La declaración de Uribe

”Ha sido dañino para la democracia que personas con notoriedad pública distraigan a los ciudadanos en el juego entre el insulto y el elogio, entre la acusación temeraria y la declaración magnánima.

Ha sido dañino para la democracia que personas con responsabilidades públicas creen confusión entre la indulgencia al narco terrorismo en nombre de la paz y la represión al reclamo justo en nombre de la autoridad.

Ha sido dañino para la democracia que personas con responsabilidades públicas aparenten diálogo para claudicar ante el terrorismo e imponer a sectores ciudadanos, que expresan argumentos críticos, la adhesión a lo claudicado y ya consumado; sectores ciudadanos que añoran paz estable y sin riesgos para la democracia.

Parecería inútil invitar a un diálogo para notificar lo resuelto. Cuando el crimen es campeón el perdón y la reconciliación corren el riesgo de no ser sinceros y la paz sin justicia corre el riesgo de no ser paz.

Bogotá  | Colprensa