Escuchar este artículo

Expertos hablan del discurso de Uribe sobre el proceso de paz

Sábado, 27 de Agosto de 2016
El expresidente y ahora senador calificó a la guerrilla de "paramilitares asociados con el Estado".

El expresidente Álvaro Uribe dio un fuerte discurso sobre el acuerdo final que logró el Gobierno de Juan Manuel Santos con la guerrilla de las Farc. Uribe calificó a la guerrilla de "paramilitares asociados con el Estado", hizo mención del exterminio de la Unión Patriótica, y aseguró que los demás grupos criminales seguirán haciendo de las suyas.

Al respecto, Colprensa consultó con varios analistas para determinar si el discurso que ahora se maneja al conocer los acuerdos y estar a un mes del plebiscito es mucho más fuerte, y las consecuencias que podría tener.

Para el director del programa de Ciencia Política de la Universidad de la Sabana, Iván Garzón, el discurso no se hizo más fuerte, sino sigue con la crítica que ha tenido la oposición.

“No creo que se haya endurecido, es muy coherente con la crítica que ha mantenido el Centro Democrático durante estos cuatro años. Lo que me parece es que es un discurso efectista que apela a temas muy sensibles, básicamente a la posibilidad de que no paguen cárcel y el tema de la elegibilidad política”, dice.

Para Carlos Arias, docente de la maestría de Comunicación Política de la Universidad Externado de Colombia, lo que busca el expresidente es llenar de vacíos el debate.

“El discurso del expresidente no va al fondo de los acuerdos, plantea un ejercicio estratégico que busca llenar vacíos de información alrededor del proceso. Busca aumentar los mitos, que por desconocimiento de los acuerdos y sus implicaciones, tiene la opinión pública para incidir en la percepción que tengan sobre una intención de voto”, dice.

Y para el profesor y columnista, John Mario González, este tipo de narrativas se verán a menudo en lo largo del debate, como se ha visto hasta ahora.

“Va a acudir a toda herramienta política para sensibilizar a sus partidarios, para buscar el acompañamiento emocional de sus partidarios. Este debate probablemente poco a poco va a dejar de ser sobre los acuerdos, y se va a centrar en emociones”, dijo.

En el discurso, el expresidente dijo: “Braulio Herrera e Iván Márquez estuvieron en el Congreso, combinaron la política con la violencia, una de las causas del exterminio de la Unión Patriótica, y Márquez regresó a su escondite de Venezuela, desde donde ordenaba secuestros y carros bombas”.

Al respecto, para Garzón, es un nuevo llamado a la desconfianza que se debe tener en el grupo guerrillero. “Me parece que en el tema de la Unión Patriótica, el presidente Uribe está resaltando algo que es un secreto a voces, y es que la responsabilidad del Estado o de actores asociados a la guerra sucia del Estado no son la única explicación de la desaparición de la Unión Patriótica, sino también por parte de ese movimiento la combinación de formas de lucha. En ese sentido, esa alusión parecería estar llamando la atención por la desconfianza en que las Farc jueguen limpio esta vez”, dijo.

Para Arias, “Uribe habla sin mencionar que ese caso ya fue fallado por la CIDH, en relación a que fue un caso en el que hay pruebas de que el Estado Colombiano tuvo responsabilidades en el asesinato de cientos de miembros de ese partido político (…). Busca anclajes históricos que le permitan reemplazar el análisis del momento que vive Colombia alrededor de la firma de un acuerdo único de paz”.

González, por su parte, se refiere a que en el discurso del expresidente también se menciona como acto de las Farc el “uso de personas con collares bomba”, un hecho que se registró en el departamento de Boyacá, y que finalmente se comprobó fue la delincuencia común.

“Pero el ejemplo pudiera ser el del Club el Nogal. Pero digamos que eso es válido en política. Uribe también está en una coyuntura difícil porque está en la práctica solo. Todos los partidos y casi que todos los políticos del país están con el sí. Entonces él tiene que agarrarse de todas las herramientas posibles”, dijo.

Mientras tanto, al ser cuestionados sobre las consecuencias de frases como “El Eln, bandas criminales y disidentes de Farc, podrán seguir acumulando víctimas en la certeza que serán premiados”, uno afirma que es natural en campaña este tipo de afirmaciones; mientras que otro que es posible que se generen espacios violentos en la búsqueda de justicia.

Iván Garzón: “Evidentemente, ambas posiciones van a tender a radicalizarse en lo discursivo, pero me parece que hay un ejercicio dialéctico importante y que los ciudadanos tienen finalmente la última palabra. Yo creo que uno de los temas que acentúan esa perspectiva crítica por parte de muchos ciudadanos es precisamente considerar, que es inequitativo que un grupo alzado en armas obtenga lo que a otros grupos que juegan dentro de las reglas democráticas les ha costado mucho conseguir”.

Carlos Arias: “Lamentablemente el ejercicio del discurso político desde la dinámica del odio puede llevar a grupos sociales, susceptibles de ser influenciados por sus desconocimientos o temores, a tomar las vías de hecho. Esto en parte fue uno de los orígenes de los conflictos partidistas más sangrientos de Colombia. Además, en la polarización del país podría llevar a tener confrontaciones en lugares donde las Bacrim podrían verse amenazadas”

Bogotá | Colprensa