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Partidos tienen deuda histórica con participación de mujer en política

Miércoles, 7 de Agosto de 2019
23 mujeres recibieron el aval para las alcaldías del departamento, entre 174 aspirantes, lo que apenas representa el 13 por ciento. 

Una nueva contienda electoral se avecina y con ella se revive el debate acerca de la participación de la mujer en política. En Norte de Santander las cifras son claras y para cargos de elección popular como la Gobernación y la Alcaldía de Cúcuta, no hay ninguna aspirante femenina.

“Generalmente se dice que necesitan estar preparadas. En Colombia hay mujeres con altos estándares académicos y listas para hacer política. Pareciera que la preparación que le exigen a la mujer es diferente a la del hombre. Hemos visto casos de señores no estudiados que son candidatos”, dice Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral (MOE).

Ella, una de las voces de peso en Colombia en temas de género y política, plantea que para abordar las causas de esta realidad, debe hacerse una revisión de la financiación de las campañas.

“Generalmente se hacen con recursos propios. Las organizaciones políticas que están en la obligación de promover nuevos liderazgos y además reciben recursos, no favorecen a la mujer”, señala Barrios. 

Para la directora de la MOE, una segunda causa son los mecanismos de selección de candidatos en los partidos, los cuales no privilegian la participación de la mujer y de nuevos sectores. 

“Le dan la importancia a la obtención de votos fortaleciendo los clanes políticos locales y los liderazgos existentes”.

Un ejemplo claro de ello es lo que sucede en Norte de Santander. De 174 candidatos a las alcaldías en los 40 municipios, solo 23 son mujeres, lo que representa tan solo una participación del 13 por ciento.

En el caso de la Asamblea, hay 42 mujeres candidatas, de 111 aspirantes, lo que representa el 38%. El caso más dramático es el de la Gobernación, con cuatro aspirantes y ninguna cuota femenina.

El panorama actual contrasta con el de las elecciones de 2015. En aquel entonces, de cinco candidatos a la Gobernación, dos eran mujeres y su participación fue destacada. Milla Patricia Romero Soto, quien se postuló por el Centro Democrático, obtuvo 78.361 votos y Judith Maldonado Mojica, de la Unión Patriótica- Polo Democrático, 70.817.

Hechos como estos, en concepto de Barrios, son explicados en que hay departamentos donde las características culturales y las fuerzas políticas dificultan el acceso de la mujer.

“En Arauca, Norte de Santander y Boyacá, la representación de la mujer es débil. No entran en la contienda electoral en igualdad de condiciones, a diferencia de Valle del Cauca, donde hay una mujer gobernadora”, argumenta Barrios.

Voces regionales

“Las mujeres debemos tener una postura crítica y no hacer parte de listas de relleno. Somos responsables de participar con conocimiento”, señala Claudia Terra, candidata al Concejo por la Alianza Verde.

El testimonio de Terra recuerda que, de acuerdo con la Ley 1475 de 2011, las listas donde se eligen cinco o más curules para corporaciones de elección popular, deben conformarse con la participación del 30% de uno de los géneros.

Sin embargo, más allá de la obligatoriedad de incluir mujeres, de lo que se trata es de privilegiar la igualdad. “Lidero la Escuela de Formación Política y la conformación de un movimiento nacional para que en futuras elecciones lleguemos como partido”, cuenta Terra.

“El movimiento se llama ‘Mujeres sí hay’ y para no polarizar queremos que sea 50% mujeres e igual cantidad de hombres. Tenemos líderes en Arauca Amazonas, Yopal, Cesar, Antioquia, Cundinamarca, Valle, Santander y Norte de Santander”, explica.

Otra de las iniciativas de empoderamiento y formación de liderazgos se gesta desde la Red de Mujeres Comunales de Norte de Santander. 

Desde allí, Martha Maldonado, quien tiene 38 años como líder social en Cúcuta, señala que hace falta vencer temores, y al tiempo destaca que producto de años de trabajo se están dando casos como el de La Playa, donde la comunal Yinay Rocío Álvarez Rueda aspira a la Alcaldía. Lo mismo ocurre en San Cayetano, donde Oliva Valderrama también aspira al primer cargo local.

Frente a lo que se debería hacer para que se den más casos como estos, Barrios argumenta que los partidos tienen una deuda histórica en términos de inclusión. 

“Los ciudadanos están preparados para votar por mujeres, pero las organizaciones políticas nunca han estado listas para promoverlas. Se requiere una reforma de fondo y que todos los directorios regionales operen bajo la equidad en la distribución de los cargos”, señala.

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Eduardo Rozo