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‘Vamos a tener candidatura única, pero no descartamos alianzas’

Domingo, 12 de Febrero de 2017
Horacio Serpa habla sobre la campaña que se avecina.

El copresidente del Partido Liberal asegura que es evidente que en la contratación oficial hay “chanchullos” y que se ha vuelto natural que de los contratos  oficiales salga dinero para hacer campañas políticas.

Si de apuestas políticas para el 2018 se trata, Horacio Serpa, el copresidente del Partido Liberal, ya tiene claro el escenario para su colectividad. Las alianzas se harán con los amigos de la paz, grupo en el que descarta de tajo, por supuesto, al Centro Democrático.

Y a pesar de que hasta hace pocos meses era un duro crítico del vicepresidente Germán Vargas Lleras y del poder que el presidente Juan Manuel Santos le había dado en su gabinete, Serpa reconoce que no se puede descartar del todo una coalición con el hombre de las obras, quien está próximo a irse del Gobierno.

Advierte que ante los anuncios del uribismo sobre lo que harían con el proceso de paz si llegan al poder, el próximo año, quienes apoyaron el acuerdo de La Habana deben unirse, pues un descuido podría echar al traste con todo lo que se logró.

Sobre la campaña que se avecina, el escándalo de Odebrecht y el papel del liberalismo habló Serpa.

¿Se adelantó la campaña presidencial?

Todos los años que anteceden al de elecciones son muy agitados en materia política desde el principio, de manera que lo que está ocurriendo es lo acostumbrado. Claro, ahora hay más partidos, más competencia, se están presentando muchos temas que tienen que ver con la política y con la corrupción; todo eso hace más intensa la situación.

A propósito de esos escándalos de corrupción, como el Odebrecht, ¿será fácil para los partidos tradicionales hacer campaña presidencial?

Hay una cosa favorable: que ahora no hay violencia política, no hay temor de que se vayan a presentar atentados o secuestros, como ocurrió en otras épocas. Lo inconveniente tiene que ver con que los partidos no están en su mejor momento. Hay poca credibilidad; han surgido instrumentos distintos a los tradicionales que mueven la política. Todo eso va quitando espacios y además se presentan hechos reprobables en los que aparecen involucradas personas de la política. La gente no dice fulana de tal o zutano, sino los políticos. Eso ensombrece una campaña, pero hay que hacer política y elecciones, porque ni la política, ni los partidos, ni a los políticos les han encontrado reemplazo aquí ni en cualquier otra parte del mundo.

¿Ese cansancio hacia los políticos tradicionales podría llevar a que en Colombia tengamos nuestro propio Trump?

Puede ser. En otras oportunidades han aparecido figuras raras, lo que pasa es que no han prosperado como en los Estados Unidos.

¿Le preocupa que la Alianza Verde haya tomado la bandera de la anticorrupción?

Hoy hay un sentimiento anticorrupción; eso me parece que es bueno, porque evidentemente la corrupción ha desbordado todas las situaciones y es muy importante que el país tenga una actitud contra ella y contra los corrompidos. Pero se debe pensar que la corrupción no es solo de los partidos y nosotros los políticos, la hay en todas las actividades. Para referirnos a los sobornos, a los cohechos, a lo que se presenta en el sector público, siempre tiene una parte el sector privado y eso hay que investigarlo. La bandera anticorrupción es de muchos, el Partido Liberal también la enarbola.

¿Por qué no se legaliza ya el tan cuestionado lobby que les hacen a ustedes los congresistas?

Se ha intentado hacer siempre, pero los resultados no han sido contundentes. En este momento se está trabajando sobre una ley para el lobby, de manera que la relación que pueda llegar a tener el sector privado con el sector político sea normal, sobre la base de que, por supuesto, no existan coimas, chanchullos ni partijas, sino que sea una cosa natural. Sobre eso hay que avanzar bastante.

¿Está la contratación atada a grandes redes de contratistas?

Es evidente que en la contratación oficial hay chanchullos; no en toda, porque hay gobernantes y contratistas sanos, pero hay algo inconveniente que casi se ha vuelto natural: que de los contratos oficiales salga plata para hacer campañas políticas, con el cuento de que ‘del mismo cuero salen las correas’, se están cometiendo muchos estropicios.

Movidas para el 2018

¿Sienten ‘pasos de animal grande’ por parte de Germán Vargas Lleras?

Germán Vargas es el jefe natural de Cambio Radical. Es, sin duda, uno de los principales aspirantes a la Presidencia de la República. El liberalismo se está preparando también para ganar ese cargo. Vamos a tener candidatura única, pero no descartamos alianzas, eso llegará en su momento.

Pero, ¿definitivamente llegarán a primera vuelta con candidato presidencial propio?

Vamos con candidato propio. Hay de por medio una consulta y unas definiciones que se deberán tomar en el congreso del partido.

¿Esa consulta interpartidista de la que se habla, se haría con La U y con alguno más?

Los liberales conversamos con los de La U, sobre todo en estos temas, y lo hacemos sin prevenciones. Ahí hay un acercamiento.

¿Le suena lo que propone el presidente Santos, de que los partidos que lo apoyan hoy sigan con la Unidad Nacional, para garantizar el triunfo en el 2018?

Soy partidario de que se modifiquen los esquemas, de que surjan nuevas estrategias. Hay un elemento que me parece cohesionante: la paz, porque podemos decir que con las Farc ya la estamos haciendo, nos falta coger a la gente de las Farc en la democracia. Ojalá pase lo mismo con el Eln, pero el futuro de la paz no puede quedar en manos de personas que no sean afectas a la paz. Esta semana dijo el senador uribista José Obdulio Gaviria, en la Comisión Primera, que si el Centro Democrático llega a la Presidencia de la República acaba con todo lo que se ha hecho hasta ahora por la paz, deroga las leyes, hace la contrarreforma constitucional. Hago un llamado a los amigos de la paz: si no nos ponemos las pilas, todo este esfuerzo se podría perder.

Es decir, que no habrá una alianza con el Centro Democrático…

Claro que no, ellos piensan diferente a nosotros. Nosotros sí queremos la paz para los colombianos, queremos que se acabe el Eln, que se hagan reformas profundas en lo económico y lo social.

Y una eventual alianza con Vargas Lleras, ¿la ve posible?

El doctor Vargas tiene magníficos antecedentes en el partido y es una persona muy respetable, pero hasta el momento no hay ninguna deferencia para con el liberalismo.

Sin embargo, usted le reclamó al presidente Santos que Vargas tenía mucho poder, ¿eso cambió?

Ahora estamos en otra época. Lo que se está pensando es que próximamente el doctor Vargas se retira de la Vicepresidencia y lo va a reemplazar el general Naranjo.

¿Entonces usted ya le baja a la crítica?

Las etapas cambian, en este momento lo que está ad portas es la campaña presidencial.

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Colprensa
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