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‘A Venezuela se le avecinan días de sangre, dolor y lágrimas’

Sábado, 29 de Julio de 2017
Walter Márquez, opositor del gobierno de Maduro habló de la situación en su país.

Venezuela sigue sumida en una crisis política que ha tocado fondo, sin que se vislumbre una salida de entendimiento entre los actores enfrentados, que son el Gobierno, con el presidente Nicolás Maduro a la cabeza, y la oposición, de varias vertientes partidistas.

El de mañana será un día de repercusiones impredecibles en el vecino país, por la elección de los miembros de la Constituyente promovida por el Ejecutivo.

El Táchira es uno de los estados de Venezuela con una corriente opositora de reconocida intensidad y en la cual se alinean dirigentes que han tenido protagonismo público en su nación, como es el caso de Walter Márquez, quien estuvo en Cúcuta y habló de la turbulenta situación.

A pocas horas de la elección de la Constituyente, ¿cómo analiza la situación de Venezuela?

Esta es una de las etapas más difíciles de la historia contemporánea del país, frente a la cual lo ideal es que haya una solución pacífica, electoral y democrática. Pero el régimen se ha negado de manera permanente a abrir esos espacios. Primero, boicoteó el referendo revocatorio, después suspendió la elección de diputados, alcaldes y gobernadores, y en contra de la mayoría de la Nación convoca una Constituyente. Es decir, padecemos una dictadura de inspiración cubana, que es toda una encrucijada.

Tras esta elección, ¿qué va a seguir?

La confrontación. Se van a dar hechos de violencia en las calles y al final el sector constitucionalista de las Fuerzas Armadas va a actuar. A Venezuela se le avecinan días de sangre, dolor y lágrimas. Estamos orando y luchando para que eso no ocurra. Sin embargo, como Maduro no tiene entendimiento para negociar, se avizoran mayores dificultades. Se va a profundizar, en tales circunstancias, el deterioro económico y social.  El éxodo masivo de venezolanos, como lo he visto en el puente fronterizo Simón Bolívar, pone en evidencia la gravedad de la situación y Norte de Santander va a recibir los efectos negativos de la misma.

¿Qué tanta fortaleza tiene la oposición como para hacerle frente a las decisiones del Gobierno?

La oposición tiene la fortaleza de estar unida. Es una fuerza mayoritaria y está coincidiendo con el chavismo,  porque en Venezuela una cosa es el chavismo y otra el madurismo. Chávez impulsó la Constitución de 1999 y ese fue su gran legado. Pero Maduro está irrespetando su memoria con su iniciativa de nueva Constitución, sin un plan concreto de reforma. Su objetivo central es el control del poder y la declaratoria de un Estado socialista y comunal. Es posible, claro está, que con esto se inmole y se entre en el comienzo del fin. Maduro no tiene otro destino que aferrarse al poder a cualquier precio o ser derrocado por un movimiento cívico-militar.

¿Cree que Venezuela puede volver a una dictadura militar?

No está descartado. Ya estamos viviendo una dictadura militar de hecho, con Padrino López a la cabeza. Es un régimen totalitario. Es un despotismo. Nosotros vivimos la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y la de Juan Vicente Gómez, pero había comida, había Estado de Derecho. La que reprimía y violaba los derechos humanos era la élite política, como ocurrió en Colombia con Rojas Pinilla. El de Maduro es un régimen nefasto, que saqueó al país y ha alcanzado los más altos niveles de corrupción y desabastecimiento. Además, se ha introducido el delito de exterminio, con crímenes de lesa humanidad y por esta razón la gente está saliendo de Venezuela.

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Cicerón Flórez Moya
Cicerón Flórez