Cinco familias de Motilones viven entre las grietas y el abismo

Lunes, 27 de Marzo de 2017
Aseguran les dijeron que los incluirían en los programas de vivienda gratuita, pero no fue así.

“Si no fuera por la necesidad, créame que yo aquí no viviría”, asegura María Sandoval, quien resultó afectada durante la ola invernal de 2011 y aún sigue cerca de la tragedia. 

Su casa, en la calle 11 con avenida 9, en el barrio Motilones, quedó al borde del abismo, el patio desapareció y del baño solo quedan las paredes a punto de caer.

Durante dos años estuvo viviendo en arriendo; el gobierno Nacional el proporcionaba los recursos, pero al dejar de recibir este beneficio, no tuvo otra opción que regresar a su deteriorada casa.

Las grietas adornan cada lugar de la casa y todos los días ruega que no llueva, porque teme un día despertar y encontrar su casa peor.

Así como ella, otras cuatro familias tuvieron que retornar y viven con la misma zozobra.

Elda Flórez cuenta que se sienten olvidados. “A veces vienen, miran, toman fotos y se van, nadie viene con una ayuda real”, agrega.

Hay dos casas a punto de caer al barranco, las otras presentan grietas y daños en la estructura. 

El miedo, según cuenta Flórez, es que en un día de lluvia la casa se le venga encima. “No sabemos qué hacer y no entendemos por qué el gobierno no se acuerda de las promesas hechas”. 

Cuando resultaron afectados, dicen que les dijeron que los incluirían en los programas de vivienda gratuita, pero solo cinco de sus vecinos recibieron el beneficio. Sin embargo, ellos siguen a la espera. 

La comunidad argumenta que mientras se encuentran en medio de este riesgo tienen que cumplir con el pago de los impuestos y piden que con esos dineros al menos se le haga una canalización o alguna obra para mitigar el riesgo.

Jorge Fuentes, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio dijo que aunque se han hecho muchas solicitudes para lograr alguna solución, ninguna hasta el momento ha tenido resultados positivos.

Aseguró que la preocupación aumenta todos los días porque las falencias en la infraestructura de las casas es cada vez mayor.

Sin pronta solución 

Félix Muñoz, director de la Gestión del Riesgo del municipio, dijo que por ahora, lo que su despacho puede hacer es inspeccionar la y buscar una posible solución para evitar el riesgo de las familias.

Recordó que su despacho no es el encargado de entregar nuevas viviendas y aseguró que en 2010 fue la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres la que otorgó las casas.