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Hueco del canal La cañada cumple 6 años

Martes, 13 de Junio de 2017
Son seis familias del barrio Palmeras parte alta las que están en riesgo inminente, pero en el sector hay por lo menos 20.

“¿Quién puede dormir tranquilo ante tanto peligro?”, pregunta Antonia González y nadie responde.

Está en la puerta de su casa. Solo un metro la separa del enorme hueco que le dejó la temporada de lluvias de 2011.

“Cuando llueve, nadie duerme”, cuenta González, quien vive con nueve personas más, entre ellas dos menores. “No tenemos cómo irnos: ya solicitamos ayuda, y dicen que por ahora no hay, así que aquí llevamos seis años”.

Hoy, el abismo ya alcanza los 10 metros de ancho y casi cinco de profundidad. Han tenido que lidiar con las aguas negras —por ahí pasa un colector de aguas negras, que la lluvia y los derrumbes han dañado varias veces—, además de enfermedades, por la gran cantidad de agua estancada en el fondo del hoyo.

Ver a algún funcionario de la Alcaldía tomando fotos o haciendo pregunta no es algo que los emocione, pues “llevan años en lo mismo y sin ninguna solución concreta”.

Son seis familias las que están en riesgo inminente, pero en el sector hay por lo menos 20.

Dicen que la práctica hace al maestro. Por eso, las familias al borde del abismo cruzan con facilidad el estrecho camino para llegar a sus casas.

Antes, ese diminuto camino era una calle.

Hace 10 meses recibieron la visita la secretaría de Gestión del Riesgo y de la de Infraestructura del Municipio. Los vecinos les rogaron por una solución rápida, pero no ha habido respuesta.

Los vecinos señalan que el municipio no cumple las promesas que hace.

“Dicen que hay proyectos, que van a arreglar el canal, que vamos a volver a vivir como antes, pero nada de eso pasa”, dice González. 

Por eso, una vez más piden que la intervención pase más allá de una visita de inspección, como ha sucedido en anteriores administraciones, y que se traduzca en soluciones para esta comunidad que lleva seis años pidiendo ayuda.

Mientras la solución llega, los vecinos  se aferran a la fe y oran para que un día el abismo no se los lleve junto con sus casas.

La secretaría de Infraestructura aseguró que el sector se tiene priorizado, porque se conoce del peligro en el que están estas familias y por eso dicen que es urgente la ejecución del proyecto que se tiene.

La alcaldía repara el puente que comunica a Belisario Betancur con Palmeras, pero unos metros más arriba esperan una solución de vida o muerte. (Foto: Mario Caicedo).

Hay un proyecto, pero...

Yonny Pascual Contreras, secretario de Infraestructura, dijo que sí hay un macroproyecto junto con Corponor que incluye la canalización de La Cañada. 

Dicho proyecto incluiría la reconstrucción del colector del alcantarillado que colapsó durante las lluvias 2010-2011 e inundó de aguas negras el canal; el proyecto tendría un costo de 1.172 millones de pesos.

Sin embargo, aunque el proyecto está, los recursos aún no han sido asignados.

“Estamos buscando los recursos para la ejecución”, dijo Contreras.

La comunidad dice que se cansó de pelear, pues sintió que no es escuchada.

Unos metros más abajo sí se hace una inversión por parte de la Alcaldía: tras casi una década de espera, por fin se repara el puente que comunica a los barrios Belisario Betancur y Palmeras, que también era indispensable. 

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