Escuchar este artículo

Historias de ancianos abandonados en hospitales y clínicas de Cúcuta

Todos ellos, quienes habrían dado la vida por los suyos, tienen una historia por contar

El abandono inmisericorde de padres, abuelos o parientes de la tercera edad es una cruda realidad y son generalmente los hijos quienes los llevan a los hospitales o clínicas y luego desaparecen. Solo en la Medical Duarte de Cúcuta, en lo que va de 2022, han sido atendidos como pacientes en abandono 23 personas, entre quienes se cuentan adultos mayores.


Conozca: Congreso avaló a Petro regalías por $31,3 billones para los próximos dos años


Todos ellos, quienes habrían dado la vida por los suyos, tienen una historia por contar, como en el caso de Gladys Ortiz, modista de profesión, quien tuvo la oportunidad de viajar por México, Argentina y otros países, de donde regresó con algunos recursos para ayudar a sus hermanos, pero cuando ya no tuvo dinero la lanzaron a la calle. 

Gladys vivía en el sector de El Triángulo, en el barrio Belén, donde se sostenía con las limosnas de los vecinos, siempre rodeada de perros, que eran su compañía. Enferma fue a parar a una institución de salud y de allí la enviaron a un hogar geriátrico, ubicado en el barrio Comuneros, donde sobrevive en compañía de otros abuelos abandonados.
  
Alfonso Pérez Álvarez, cumplió 91 años, fue abandonado en una clínica y lo que se sabe es que vendió una casa que tenía para entregarle el dinero a un hijo, quien viajó hacia Estados Unidos, pero es la fecha y no aparece. 

Francisco Rozo trabajó durante décadas en el mercado de las pulgas, en inmediaciones del Parque Lineal, ayudando a una señora que tenía su puesto de venta de ropa usada, pero se enfermó. Llegó al hospital Erasmo Meoz y de allí a esta casa que ahora es su hogar. No tiene ningún familiar.


Le puede interesar: Gobierno planea compra de tierras para reubicar a damnificados por invierno


Plácida Sanguino, de 82 años, es del corregimiento San Pablo (Teorama), donde vivió su vida. Tuvo dos hijos, uno desaparecido desde hace 10 años y el segundo quien la llevó al hogar geriátrico no volvió a visitarla.
 
Pedro José Pedraza, vendía pescado en el antiguo mercado de La Sexta, en el centro de Cúcuta, tiene hijos y familia, pero sufrió un accidente que lo dejó imposibilitado para trabajar. El cuadro clínico se complicó por demencia senil, sumiéndolo en los recuerdos del pasado, siendo su realidad el tiempo en que iba de pesca al río Zulia y venía a las plazas de mercado a vender lo que lograba sacar con su atarraya. Desde hace seis años fue abandonado. 

 

Image
Historias de ancianos abandonados en hospitales y clínicas de Cúcuta ./Foto: La Opinión

 

Luis Alejandro Aillón Barón, de 87 años, fue remitido de un centro asistencial porque los médicos consideraban que estaba próxima su muerte. Sin embargo, lleva seis años en el mismo hogar de acogida. 


Lea además: $1,6 billones dará Gobierno a Juntas de Acción Comunal para atender emergencias


A Serafín Romero, de 80 años, agricultor de oficio, aunque tiene familia, no lo pueden sostener por problemas económicos. Por eso lo dejaron solo.  

Isabel Contreras, natural de Toledo, con más de 90 años,  nunca se casó, vivió la mayor parte de su vida en Venezuela, de donde retornó hace seis años y fue atropellada por un carro en el sector El Palustre, en Atalaya.  Debido al accidente la internaron en una clínica, pero los familiares la dejaron abandonada.


Al Hospital


 El Hospital Universitario Erasmo Meoz (HUEM), que sería la entidad que más recibe este tipo de pacientes, no maneja una cifra de los abandonados en 2022. 

Sin embargo, informaron que al conocerse una situación de abandono de un adulto mayor que ha ingresado por cualquier patología, “de una vez se hace interconsulta a trabajo social, para que aborden el caso y traten de conseguir su red de apoyo, para sensibilizar. Si definitivamente no cuenta con red de apoyo se envía oficio a Bienestar Social de la Alcaldía de Cúcuta, para que se le asigne un cupo en hogar geriátrico”, señalan. 


El hogar afectado  por la crisis


Octavio López, quien atiende a estos abuelos en el Hogar Adulto Mayor San José, señala que antes había muchos más adultos mayores, pero ahora solo quedan ocho debido a la difícil situación económica que afrontan. “Nosotros con recursos propios les prodigamos un techo,  la comida, el aseo personal y todo lo que está a nuestro alcance, con la bendición de Dios y con el buen corazón de uno que otro samaritano, que ayuda”, dice. 

A este hogar llegan desde diferentes partes, pero las circunstancias casi siempre son las mismas: El olvido por parte del Estado y el abandono de los familiares.

Según cuenta, los centros de salud lo contactan para que reciba a los abuelos, pero no tiene subvención del  Gobierno ni de la empresa privada.
 

Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en: http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

Image
La opinión
La Opinión
Domingo, 27 de Noviembre de 2022

EXCLUSIVO PARA
NUESTROS SUSCRIPTORES

Patrocinado por:
Logo Empresas
Temas del dia Foros La Opinión