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¿Por qué no han capturado al asesino de Jhoe Jaramillo?

Lunes, 31 de Enero de 2022
El crimen ocurrió en el barrio Trapiches, de Villa del Rosario.

Tres meses y nueve días después del asesinato de Jhoe Baronchelli Jaramillo Gutiérrez, ocurrido en su estanco, ubicado en la carrera 3 con calle 11, del barrio Trapiches, en Villa del Rosario, la familia de la víctima todavía sigue esperando que se haga justicia.


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Pues el mismo día del suceso, el presunto homicida fue arrestado minutos antes de cometer el hecho, cuando una patrulla lo encontró con un arma traumática. Sin embargo, después quedó libre.

Según han conocido los familiares, los investigadores judiciales que adelantan las pesquisas del asesinato, recolectaron todo lo que sucedió la noche del 22 de octubre de 2021, permitiendo tramitar la orden de captura contra Edwin Martínez Penagos, quien es señalado de haber cometido el crimen de Jaramillo Gutiérrez.

Pero la falta de acción por parte de las autoridades judiciales habría permitido que el homicida huyera. A pesar de que, según se conoció, la noche del hecho un grupo de uniformados llegó al conjunto residencial donde él vivía con su pareja, no pudo detenerlo.

“Lo que dijeron en ese momento es que no lo podían capturar, porque no tenían pruebas suficientes en su contra, entonces no pasó nada con él”, explicó en ese momento un familiar de la víctima.


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Una abogada defensora de los familiares de la víctima mortal también habría aportado nuevas pruebas al proceso judicial que lleva la Fiscalía Séptima de Vida contra Martínez Penagos, y además ofició a la Policía Metropolitana de Cúcuta, por la posible irregularidad en el procedimiento de la captura del homicida minutos antes del hecho, cuando intimidó a Jaramillo y disparó un arma traumática en medio de una discusión.

Porque, según se conoció en el momento del hecho, el agresor amenazó de muerte a la víctima frente a los policías, y lo único que hicieron fue llevarlo a las instalaciones de la estación de Villa del Rosario y luego de que una familiar se hizo responsable de controlar sus actos, le impusieron un comparendo y lo dejaron libre.

Veinte minutos después de que Edwin Martínez salió de las instalaciones policiales, regresó al estanco donde aún estaba Jhoe Jaramillo, se bajó de un carro Renault, color blanco, de placas KMY-126, sacó un revólver y le disparó, en al menos cuatro oportunidades.

“Ahí también se analiza una investigación contra la familiar que asumió la responsabilidad del atacante, que estaba ebrio y amenazante, para que la Policía lo dejara libre. Claramente no cumplió con el compromiso y eso llevó a que finalmente matara al señor Jhoe Baronchelli Jaramillo”, explicó la abogada que hoy defiende los intereses de la familia de la víctima.

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Jhoe Jaramillo

El crimen
Según se conoció, Edwin Martínez llegó a las 6:30 de la tarde, el 22 de octubre del año pasado, al estanco de propiedad de Jhoe Jaramillo, a tomarse unas cervezas. Sin embargo, en evidentes gestos de ebriedad, se negó a pagar la cuenta y desafió a la víctima.

“Él alcanzó a pedir dos aguilones, pero estaba tomado y cuando le pedimos que pagara la cuenta, se ofuscó y sacó una pistola traumática y empezó a disparar”, dijo una empleada del lugar en ese momento.

Jaramillo Gutiérrez le insistió en que debía pagar la cuenta, pero al notar la agresividad del cliente, que era atendido por primera vez en su establecimiento, decidió llamar a la Policía de Villa del Rosario, por lo que los uniformados arribaron al lugar y lo detuvieron para trasladarlo a la estación del municipio histórico.


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Minutos después, el agresor volvió y cometió el asesinato que enlutó a la familia del comerciante, oriundo de Antioquia, de donde tuvo que salir huyendo por culpa de la violencia, cuando fue asesinado su papá.

Jhoe Jaramillo dejó dos hijos menores de edad, que han tenido que soportar momentos de dolor y desesperación por la ausencia de su ser querido.

La víctima era propietaria del estanco donde ocurrió el homicidio y de un restaurante en el mismo sector. Los vecinos del lugar conocían a Jaramillo Gutiérrez como un hombre noble, trabajador y que además, estaba generando empleo.

“Después de este hecho tan triste los negocios se acabaron y además del dolor, todas las personas a las que él les había dado empleo perdieron su trabajo. Son consecuencias que trajo ese acción por la que hasta hoy no hay ningún responsable pagando”, dijo un allegado a la familia.


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