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Lo que usted no sabía de la COVID-19 y el sistema vascular

Domingo, 18 de Abril de 2021
El experto recomienda a las personas que contrajeron la COVID-19 hacerse valorar su sistema vascular después de superar la enfermedad, así como poner en práctica estilos de vida saludables.

En un primer momento el coronavirus fue concebido como un tema viral, eminentemente. Pero, a medida que transcurrieron los días, cuando se fue estudiando más la fisiopatología, es decir, la forma en que un microorganismo causa la enfermedad en el cuerpo (virus), se detectó que lo más afectado en el organismo humano es el sistema circulatorio.

Esto quiere decir que el también llamado sistema vascular nunca antes había estado tan expuesto y la salud tan comprometida como en la actualidad se está dando con la pandemia de la COVID-19.

Para dar una idea del impacto al que se enfrenta nuestro sistema circulatorio ante el coronavirus, La Opinión entrevistó al médico cirujano, especialista en cirugía vascular y angiología, y presidente actual de la Regional Nororiental de la Asociación Colombiana de Cirugía Vascular y Angiología, Luis Alberto Moreno, quien en todo momento alertó sobre la necesidad de mantener hábitos y estilos de vida saludables si se quiere contar con un sistema vascular en óptimo estado.

¿Cómo ataca el coronavirus al sistema vascular de las personas?

Afecta una lámina de células que se llama el endotelio, tanto en las venas como de las arterias, produciendo un proceso de inflamación que asociado al sistema de coagulación del organismo favorece las trombosis a nivel venoso y a nivel arterial, y a nivel de los capilares.
Los capilares son las estructuras vasculares que unen las arterias con las venas en todo el cuerpo.

Entonces, por ejemplo, a nivel pulmonar lo que más sucede son unos microinfartos pulmonares.

En las arterias más pequeñas, o arteriolas, a nivel del pulmón, se generan muchos trombos, así que al generarse esto no permite hacer la función normal como es el intercambio de oxígeno y la secundaria distribución del oxígeno en el organismo. Por eso es que el paciente termina falleciendo porque si no llega oxígeno al organismo, por falta de un adecuado intercambio a nivel del pulmón, la consecuencia es la muerte y la disfunción de muchos órganos secundarios al COVID-19.

¿Estas condiciones pueden generar trombos en otras partes del cuerpo, que no sean los pulmones o el corazón?

Eso básicamente es lo que se ha detectado.
Así como se dan microtrombosis a nivel microcirculatorio, especialmente a nivel del alveolo y del capilar del pulmón, también se dan trombosis más significativas, por ejemplo,  a nivel del corazón, entonces los pacientes terminan haciendo infarto del corazón o cerebrales. Terminan haciendo trombos en las venas o en las arterias de las piernas  o de los miembros superiores o realmente en cualquier parte del cuerpo puede generar trombosis. 

¿Estos estados y estos riesgos se producen específicamente durante el lapso en que la persona está padeciendo la COVID-19?
Esta es la forma en que se ha afectado el sistema circulatorio y lo que hemos visto nosotros en el campo de la cirugía vascular es que los pacientes que han tenido COVID-19, inclusive que han sido asintomáticos, o que han estado hospitalizados por una complicación del COVID, es que muchos de ellos están llegando con presencia de trombosis venosa, una o dos semanas después.
 Por eso, es tan importante hacerse un examen vascular posterior a la COVID, porque muchas personas pueden generar complicaciones tardías después de la afectación de la enfermedad.

En estas condiciones en que se han visto envueltas las personas durante la pandemia ¿qué llamado hacerles para que asuman un papel de autocontrol?

Lo que hemos visto es que por culpa de esta pandemia y al temor generado alrededor de la COVID-19, que no es para menos, muchos pacientes con enfermedades crónicas, vasculares, especialmente, no asistían a la consulta ni al control de sus enfermedades crónicas (venosas, cardiovasculares), y al no hacerlo lo que se ve en ellos es que están llegando en unas condiciones muy avanzadas de su enfermedad, en las que muchas veces no hay nada que hacer para salvarles su extremidad, su corazón, mejorar su circulación venosa. 
No tanto por la COVID, sino por el descuido al seguimiento de sus controles, por temor a contagiarse.

¿Cómo está el sistema circulatorio de los nortesantandereanos?

La primera causa de las muertes a nivel mundial tiene su origen en el sistema cardiovascular.

Norte de Santander, básicamente, tiene una población que tiene muchos factores de riesgo por la obesidad, el tabaquismo, la edad avanzada, la hipertensión arterial, la diabetes, problemas de colesterol. 

Todo esto produce un impacto muy alto en la salud y se tiende a presentar problemas cardiovasculares como la enfermedad coronaria, la enfermedad arterial periférica, que es la obstrucción de las arterias de los miembros inferiores, la presencia del pie diabético, las enfermedades venosas crónicas, como las trombosis, las varices y las ulceras venosas.

Y también una enfermedad que de alguna forma ha sido desconocida y de pronto ignorada para su tratamiento, el problema del linfedema crónico, que es el trastorno de la circulación linfática que se produce en algunos pacientes tanto en los miembros superiores como inferiores. 

A su juicio ¿quién sufre más la enfermedad cardiovascular, la mujer o el hombre?

En las enfermedades venosas que comprometen el sistema circulatorio, sin duda hay un mayor prevalencia en las mujeres. Por cada cinco mujeres un hombre la padece.

¿Cuáles son las arterias más importantes que, de comprometerse, correría riesgo la vida?

Hay unas más importantes que otras, dependiendo de su calibre y su función, pero básicamente las coronarias, que son las que dan sangre oxigenada al corazón. 

La más importante es la aorta, es la más grande del cuerpo, es el tronco del sistema circulatorio, distribuye la sangre a todo el

organismo. De la aorta salen las arterias que llevan la sangre al cerebro a través de las arterias carótidas.


5 cosas que afectan el sistema circulatorio

1. De las que más impacta es el consumo de cigarrillo, el tabaquismo crónico.

2. La diabetes (los problemas de azúcar).

3. Problemas de colesterol, muy elevado al igual que los triglicéridos.

4. La hipertensión arterial crónica, sobre todo cuando no ha estado bien tratada.

5. La edad. A medida que avanza la edad hay más riesgo para la enfermedad cardiovascular.

Tres consejos
 

1. Si se tienen los riesgos cardiovasculares, como la hipertensión, la obesidad, el consumo de tabaco, el consejo es eliminar los que se puedan y controlar muy bien los que no se puedan. Tener un control periódico, porque esos factores de riesgo son los asesinos silenciosos. Por eso, es muy importante acudir al cirujano vascular para un chequeo temprano.
2. Mejorar los hábitos de vida, evitar sedentarismo, tener una alimentación saludable y un hábito de deporte, va a ayudar a prevenir riesgos y enfermedades cardiovasculares.

3. Estar con los especialistas que deben ser para el tratamiento de las enfermedades, no automedicarse. Esto para que se dé el enfoque adecuado y el tratamiento preciso.

 


 

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Infografía Vasos sanguineos.
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