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Cannabis medicinal, la apuesta de emprendedores de Pamplona

Sábado, 26 de Junio de 2021
El proyecto es regulado por el Ministerio de Justicia, genera empleo y se hace de manera legal en la zona rural de Bochalema.

Cuatro profesionales de Pamplona se unieron con el propósito de incursionar en el cultivo de plantas de cannabis no psicoactivo para uso medicinal, cosmético y científico, teniendo en cuenta que es una actividad reglamentada y autorizada por el Gobierno Nacional.

Ellos son: Ángel Nova (gerente-abogado), Yonathan Quintana Lizcano (director comercial-matemático), Edwin Castellanos, (financiero-administrador de empresas) y Omar Rozo (jefe de cultivo-ingeniero industrial). 

Después de cumplir con los requisitos y para poder funcionar aparados en las normas y leyes de la republica de Colombia la Subdirección de Control y Fiscalización de Sustancias Químicas y Estupefacientes del Ministerio de Justicia y del Derecho, le otorgó licencia para el cultivo de plantas de cannabis no psicoactivo a la sociedad Colombian KIF SAS, con sede en Pamplona.

 

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Los gestores del proyecto, Edwin Castellanos, Ángel Nova, Omar Rozo y Yonathan Quintana. / Foto: Roberto Ospino

El proyecto fue autorizado a través de la Licencia N° 1671 del 14 de octubre de 2020 para que se ejecute en zona rural de Bochalema a través de la modalidad de producción y explotación de la flor seca para fines medicinales e industriales.

“Somos la primera empresa en Norte de Santander licenciada para cannabis no psicoactivo”, aseguró Yonathan Rafael Quintana Lizcano, quien ejerce como director comercial de la empresa.

Sobre cómo surgió la idea de incursionar en este tipo de cultivo, manifestó que al tener conocimiento que el cannabis es una planta que la utilizan para curar enfermedades.

Y también por experiencia de un familiar que padecía de epilepsia; sumado también a los conocimientos de unos amigos sobre el negocio, el tema de la licencia y el contar con una finca para desarrollar el proyecto, los motivo para dar los primeros pasos.

“Como se pudo, reunimos un capital y con el apoyo de personas que creyeron en nuestro proyecto empezamos los trámites de la licencia y la asesoría legal para estar sujetos a la parte jurídica”, indicó.

 
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El cultivo avanza bajo el sistema de invernadero. / Foto: Roberto Ospino

 

En terreno

Para los trámites ante el Ministerio de Justicia se debía disponer del terreno y en común acuerdo con los socios escogieron a Bochalema, porque es un municipio que cuenta con las condiciones y el clima adecuado para el desarrollo del proyecto.

Allí para empezaron a armar un invernadero de 1.000 metros cuadrados en donde tiene 2.600 plantas en proceso de producción.

Al igual están en la construcción de otra nave de 4.000 metros cuadrados, el cuarto de secado, las oficinas y demás infraestructura de la empresa que abarcará un aproximado a la media hectárea de terreno destinada para el desarrollo del cultivo.

Sobre el proceso de siembra de las semillas, Quintana Lizcano indicó de acuerdo con la licencia otorgada fomentan el cultivo de cannabis no psicoactivo que tiene solo CBD y el porcentaje de THC es inferior al 1%.

“Son plantas que no sirven para cualquier tipo o actividad narcótica”, aclaró el profesional pamplonés. 

En la actualidad experimentan con cinco variedades que presentan un crecimiento entre 1.50 a 1.70 centímetros, a las cuales les analizan el comportamiento que tienen para establecer cuales se adapta más al clima de Bochalema para poder reproducirlas en mayor escala en el invernadero de 4.000 metros cuadrados.
 
Beneficios 

Cuando esté la fase de producción lista, la flor seca que es la materia prima del proyecto, será comercializada en empresas de Bogotá que a su vez se encargarán de distribuirlas para fines medicinales y cosméticos, entre otros usos autorizados de manera legal.

Los empresarios de Pamplona son optimistas en que en el Gobierno autorice la exportación de flor seca de cannabis no psicoactiva, lo cual les abriría las puertas a los mercados de Canadá, Alemania y España y otros países en donde el uso es permitido con fines medicinales.

Los empresarios de Pamplona esperan que se vinculen más socios al proyecto, porque las expectativas son grandes a nivel local, nacional e internacional.

Potencial 

Con la primera exportación comercial de cannabis medicinal para la industria farmacéutica que se hizo este año desde Colombia a México se abren las expectativas para que el país aumente los ingresos por concepto de entradas de nuevas divisas en dólares. 

Los cultivos en invernaderos o bajo techo, sumando a la posición geográfica y a la variedad de climas ubica al país en una posición privilegiada para la exportación de los productos para usos medicinales y cosméticos, derivados de cannabis no psicoactivo.

Esto según los expertos le representaría al país nuevos ingresos por el orden de los 17.000 millones de dólares al año.

 

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Invernadero de cannabis no psicoactivo en Bochalema. / Foto: Roberto Ospino

 

Efectos medicinales 

Los derivados del cannabis son utilizados en la medicinal como: antiinflamatorio, antiespasmódico, analgésico, protector y reparador del tejido nervioso, relajante muscular, estimulante del apetito, ansiolítico y antipsicótico, anticonvulsivante inductor del sueño, antioxidante, regulador de la inmunidad y otros beneficios.

También para enfermedades o males como: epilepsia, parkinson, alzheimer, esclerosis múltiple, autismo, náuseas, vómitos, anorexia, caquexia, acné, psoriaris, síndrome de estrés postraumático, ansiedad, psicosis, dolor crónico, migraña, fibromialgia, lupus, poliartritis reumatoide, diabetes tipo I y osteoporosis, entre otras alteraciones de salud.

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Roberto Ospino