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‘Existen los elementos para que Uribe vaya a juicio’, dice abogado

Lunes, 12 de Julio de 2021
La Opinión habla con Miguel Ángel del Río, defensor de una de las partes en el sonado caso de posible manipulación de testigos que involucra al expresidente.

El abogado penalista Miguel Ángel del Río es el defensor del testigo estrella en el caso judicial que vincula al expresidente Álvaro Uribe por presunto fraude procesal y manipulación de testigos. La Opinión lo consultó para conocer detalles sobre ese proceso y su percepción en general sobre el desempeño de la administración de justicia en Colombia.

En su condición de abogado de uno de los actores en el expediente al que está vinculado el expresidente Álvaro Uribe por fraude procesal y manipulación de testigos, ¿cómo ha visto las garantías en el desarrollo de este litigio?

Las garantías en el proceso del señor Uribe Vélez han sido totalmente nulas. No existen garantías, porque la Fiscalía lo que ha hecho ha sido realizar actos de investigación dirigidos a  defender al señor Uribe y no a establecer las causas o la responsabilidad penal del expresidente. Los actos de investigación de la Fiscalía han sido dirigidos a buscar cómo lastimar la credibilidad de los testigos Juan Guillermo Monsalve y Deyanira Gómez. En ese sentido, no existen garantías por parte de la Fiscalía para establecer una investigación equilibrada e imparcial.

¿Qué responsabilidad le cabe al fiscal Francisco Barbosa en ese proceso?

La responsabilidad que le cabe a Barbosa es completa. Recordemos que como jefe absoluto del ente investigador fue subalterno del presidente Duque y este a su vez fue subalterno del expresidente Álvaro Uribe Vélez, es decir que, Francisco Barbosa está investigando desde su institución a su jefe natural, lo que significa que su conducta está dirigida a proteger los intereses del señor Uribe Vélez.

¿Ve una salida judicial ajustada a derecho?

En la medida en que el proceso esté politizado, la respuesta definitiva va a ser la ausencia de responsabilidad de Uribe Vélez. En la medida en que el proceso se torne netamente judicial, el señor Uribe va a tener que ir a juicio, porque existen suficientes elementos de convicción que establecen su responsabilidad penal y será en un juicio, frente a un juez imparcial, con todas las garantías de interrogatorio, contra interrogatorio y principio de contradicción, donde se establezca si finalmente es responsable penalmente de estas conductas. Pero hoy, desde el punto de vista jurídico, existen los elementos para que no se establezca una preclusión y el señor Uribe vaya a juicio.

¿Por qué es tan complejo el caso de Uribe?

Porque estamos juzgando al hombre más poderoso del país de los últimos 20 años, un hombre que ha cooptado el sistema judicial y todos los poderes públicos, y en ese sentido ha manejado un poder influenciador sobre todas las ramas. Evidentemente, hoy el Gobierno Central no es más que el reflejo del poder de estos 20 años con el presidente Duque, quien fue el señalado por el expresidente Uribe. El mismo Duque fue quien ternó al fiscal actual, que es finalmente quien investiga las conductas del señor Uribe. De ahí todo su poder, pero esperamos que finalmente la justicia actúe con imparcialidad en este caso.

¿Cómo ha visto a los medios en el manejo de la información sobre este proceso?

Los medios tradicionales de comunicación han manejado un sesgo absoluto dirigido a defender también las necesidades de Uribe Vélez, en el entendido que, haciendo eso protegen los intereses del poder central y este poder es quien favorece a los medios de comunicación tradicionales como: Caracol, RCN, Semana, etc. Entonces, es claro que las posiciones de ellos no son posiciones imparciales sino, por el contrario, sesgadas en favor del expresidente Uribe Vélez.

¿Le deja reflexiones especiales este episodio?

Debe primar en todos los procesos penales la justicia por encima de la política o el poder. La Rama Judicial todavía mantiene cierta independencia que se debe preservar y esperamos que los jueces de la república fallen en derecho y no por intereses personales ni por necesidades políticas. La Fiscalía es un ente corrupto que tiene como propósito salvar políticamente a un individuo que jurídicamente debe estar detenido o que hace mucho tiempo debería estar pagando en la cárcel por todos los actos criminales que ha cometido, junto con sus asesores y políticos que hoy se encuentran detenidos. Así que, la gran reflexión es la falta de credibilidad en el sistema de justicia, y fundamentalmente la falta de presión que puede ejercer la ciudadanía sobre los entes de control para que de una vez por todas podamos tener justicia en este país.

La administración de justicia en el país

Se habla de la necesidad de una reforma a la justicia, ¿usted en qué términos la plantea?

Considero que uno de los aspectos más importantes en una eventual reforma a la justicia está relacionado con la forma como se terna al fiscal general de la Nación, porque no tendría ningún sentido que el presidente de la República siguiera nombrando a quien de alguna manera puede terminar investigando particulares que tengan relación con el presidente de turno. Entonces, creo que una de las fórmulas para que evitemos este andamiaje de cercanías y de complicidades entre el ente acusador y el Gobierno Central, es que sea otra entidad la que termine nombrando al fiscal.

¿El llamado ‘Cartel de la Toga’ es la crisis de la justicia en general, o un caso aislado de manzanas podridas?

Es un caso evidente y sistemático de lo que ocurre con nuestro sistema judicial. Si dentro de las Altas Cortes ocurre esto, qué podremos imaginar que ocurra entonces en los juzgados municipales, pueblos y regiones apartadas de la geografía nacional; hasta en la misma Bogotá. Nos podemos imaginar, entonces, todos los niveles de corrupción a los que ha llegado la justicia. No es un mal accidental, es un mal endémico y sistemático que sigue ocurriendo. Incluso, después del llamado ‘Cartel de la Toga’ vendrán muchos más hechos de corrupción. Es un tema estructural que hay que enfrentar con toda la contundencia posible.

¿La administración de la justicia en Colombia está afectada de impunidad?

Estoy convencido que sí. Está construida principalmente sobre la base de las necesidades personales y en el sentido en que ese sea el modelo de conducta de los profesionales, cada persona buscará satisfacer sus necesidades propias sobre las del prójimo. De tal manera que el problema de la impunidad es un problema de corrupción, de falta de administración, un problema de falta de interés de invertir en la Rama Judicial y en profesionales con grandes capacidades intelectuales. De alguna manera, la justicia debe dejar de convertirse en un espectáculo y generar toda la efectividad posible.

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Cicerón Flórez Moya
Cicerón Flórez