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Norte de Santander, segundo en la lista de víctimas de artefactos explosivos en el país

Lunes, 2 de Agosto de 2021
En lo corrido del 2021, Colombia ha mostrado un incremento del 22% en víctimas por artefactos explosivos, en relación al mismo periodo del año anterior, según el informe del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Minas antipersonales, cilindros bombas y cualquier paquete explosivo que solo deja destrucción, caos, dolor y en muchos casos, la muerte, han marcado a Colombia, dejando a Norte de Santander como segundo en esta penosa lista, que la lidera el departamento de Cauca con 99 casos.

A la fecha, solo en 2021 van 195 víctimas de artefactos explosivos, de los cuales 40 corresponden a Norte de Santander, según el informe del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). 

Esto representa un 22% más de casos en el país, en relación al mismo periodo de tiempo del año pasado. 

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Jorge Enrique Pérez, de 54 años, es uno de los sobrevivientes de una mina antipersonal, artefacto que ha dejado una dolorosa ‘huella imborrable’ por el conflicto en la región. Él es padre y madre de dos niñas y se gana la vida en la actualidad, alquilando lavadoras puerta a puerta.

Solo en 2021 van 195 víctimas de artefactos explosivos, según el CICR./Foto: archivo

Con valentía recuerda aquella mañana del 4 de noviembre de 2008, cuando su vida cambió para siempre en zona rural de Norte de Santander. 

“Yo me levanté y salí a laborar la tierra, y pisé el campo minado perdiendo mis dos piernas, pues uno no sabía que de pronto en esa zona había peligro. Estaba con otros dos muchachos más, y ellos fue más suave el accidente, pero también sufrieron el accidente conmigo”, relató Jorge para el CICR.

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Con dolor, Jorge recuerda justo cuando levantó su mirada y vio que sus piernas estaban desechas, el impacto físico y mental fue profundo, pero se aferró a la vida por sus dos hijas, quienes lo siguen viendo como un gran ‘héroe’. 

“En el momento es muy duro uno tener que mirarse sin las dos piernas, ya vuelto pedazos, porque eso queda uno es listo, listo. De ahí en adelante lo que es el proceso, lo que es psicología, lo que ya es hacer acceso a la prótesis. Salir adelante...”, sigue el crudo relato.

Hoy en día Jorge tiene claro que hay puntos seguros, y otros no tanto, por los que ya no se atreve a pasar, ni mucho menos permitir que sus hijas lo hagan. En la mayoría de casos las víctimas son personas que pertenecen a la población civil. 

Informe de víctimas de artefactos explosivos del 2021 del CICR

“Siempre por caminos seguros, no acercarse uno donde haya una casa sola, algo que uno no haya botado, no lo recoja porque ahí puede estar eso minado; un casco, una linterna, un celular, cualquier cosa”, son las recomendaciones de Jorge, quien vivió en carne propia este flagelo.

Del actual listado del CICR, 11 personas ya fallecieron en el presente año a causa de estos artefactos explosivos, así como 55 lesionados corresponden a integrantes de la Fuerza Pública, 3 hacen parte de grupos armados, 137 de los heridos son civiles y 18 son menores de edad.

Sin descanso en la pandemia

Ni siquiera el confinamiento estricto por la pandemia permitió que el número de víctimas por artefactos explosivos descendiera en el país.  

Es así, como en 2020 hubo 389 víctimas, y Norte de Santander se llevó el primer puesto en este listado con 80 casos, seguido de Nariño (78), Antioquia (64), Cauca (50) y Valle del Cauca (27). 

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Ese preciso año, el del inicio de la pandemia en Colombia, fue incluso el más alto desde 2017 cuando se registraron 57 casos. 

De esta cifra tan alta, 226 fueron de personas civiles, en su mayoría campesinos que intentaban cultivar sus tierras, inocentes de cualquier conflicto que se lleva en su entorno. 

Informe del CICR sobre víctimas de artefactos explosivos del año 2020.

“Desde el Acuerdo de Paz entre las FARC-EP y el Estado colombiano, se han logrado importantes avances en algunas zonas respecto al desminado humanitario, pero todavía existen grandes desafíos para descontaminar las regiones y garantizar el derecho a la no repetición de las víctimas, particularmente donde persiste el conflicto y la violencia armada”, asevera el CICR en uno de sus informes.

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Al día de hoy estos artefactos explosivos siguen causando pánico en especial en las poblaciones rurales, donde la violencia ha entrado con mayor rigor, y las personas se mueven con zozobra al desconocer la ubicación exacta donde están las minas, listas en silencio para destrozar las vidas de los más inocentes.

Fotos: archivo 

Gráficos: CICR

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Paola Ríos
Paola Ríos