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Catatumberos contradicen datos de informe de implementación de paz

Lunes, 22 de Octubre de 2018
Se llevó a cabo el I Encuentro regional retos y oportunidades en la construcción de paz en Norte de Santander.

Aunque la presentación del segundo informe del Instituto Kroc sobre el estado efectivo de la implementación del acuerdo de paz en el país da cuenta de un 66 por ciento de compromisos con algún progreso, a 31 de julio de este año, para los pobladores del Catatumbo la llegada de la paz está más retrasada que nunca.

Así lo manifestaron en el I Encuentro regional retos y oportunidades en la construcción de paz en Norte de Santander.

Según Borja Paladini, representante en Colombia del Instituto e invitado este lunes a Cúcuta, la implementación es un proceso lento y complejo, dada la multiplicidad de actores que intervienen ahora y un legado de la guerra que acentúa la desconfianza y la desesperanza en cada territorio.

Sin embargo, señaló que en el orden nacional, de los 578 compromisos del acuerdo, el 22 por ciento está completo; 10 por ciento, intermedio; 34 por ciento, con avance mínimo, y el 34 por ciento no ha iniciado.

Entre los aspectos que destacó como “bases importantes para la paz”, Paladini mencionó la dejación de armas por parte de la extinta guerrilla de las Farc; su transformación como partido político, y el desarrollo de instrumentos normativos e institucionales para que los programas lleguen, tales como el Programa Nacional Integral de Sustitución de cultivos de uso ilícito (Pnis), los Pdet, que permitieron por primera vez la llegada del Estado a los territorios.

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El contraste

Pese a las cifras y ventajas expuestas, para los participantes del encuentro las condiciones particulares del Catatumbo indican todo lo contrario, no solo al registro de la organización sino de lo acordado en La Habana.

Para los líderes comunales, el Pnis fue un fracaso y el único espacio en el que se les tuvo en cuenta fueron los Planes de desarrollo con enfoque territorial (Pdet), pero ahora la incógnita es si habrá recursos para cumplir con la expectativa comunitaria.

Por su parte, Ólger Pérez, líder de Ascamcat, condiciones estratégicas como el acceso a la tierra, la sustitución de coca, o la participación política están casi en ceros.

“¿Cómo es posible que los campesinos tengan que salir a manifestaciones para que los tengan en cuenta para los programas del Pnis?”, cuestionó. “Debería ser lo contrario y, así, el balance es que van dos años de haber iniciado la implementación, y el porcentaje de avance es mínimo”.

Insistió en que el proceso tiene un gran componente de voluntad política del Gobierno Nacional, en especial, para que apoye la financiación de la paz y no, como ha demostrado, de la guerra. 

Lo que urge atención

Según Paladini, entre los asuntos con mayor rezago de la implementación está el enfoque de género, pues de los compromisos con este enfoque, 64 por ciento no se han iniciado, y apenas hay 3 por ciento completo.

Paladini señaló que el tema de género trasciende la inclusión, y se trata de justicia y eficacia, por ejemplo, si los títulos de tierra se entregan a los hombres y hay una separación del hogar, a las mujeres no les quedará nada; al igual que si los recursos se entregan a mujeres, suelen ser mejor administrados.

Enfatizó en que se deben dar garantías de seguridad y protección a líderes, porque “están matando gente y el Estado no lo puede permitir”, e instó a analizar la calidad de la paz, pues pueden existir instrumentos e instituciones, pero se debe garantizar “la capacidad transformadora”.

También, señaló que en el gobierno anterior “se corrió mucho, fue una paz con prisa”, razón por la que pidió priorizar e ir a un ritmo beneficioso, para que haya diálogo y calidad.

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