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¿Dónde está la plata de cooperación?

Jueves, 11 de Abril de 2019
El Erasmo Meoz cuestiona la destinación de recursos.

Los millones de dólares que la cooperación internacional afirma haber destinado a la ayuda humanitaria en el país, todavía no se ven materializados en la solución de las necesidades urgentes de instituciones como el Hospital universitario Erasmo Meoz (Huem), según indicó su gerente Juan Agustín Ramírez.

“No sé dónde estarán quedando los miles de millones de dólares que dicen que hay para las intervenciones, en qué parte los están invirtiendo, porque a la salud y al hospital no les ha llegado un solo peso de ayuda internacional”, dijo.

Ramírez afirmó que por el hospital han pasado todo tipo de personalidades y visitantes, pero las soluciones estructurales que se darían con el pago de los 40 mil millones de pesos de deuda por atención a migrantes.

“Yo ya estoy aburrido, la verdad, de prensa internacional, ministros, Onu, Oea, presidentes, americanos, europeos... Qué no ha pasado por el Erasmo Meoz, y la foto, la felicitación; ya tengo la espalda hinchada de tanto saludito y tanto apoyo pero solo moral, y de lo que necesitamos no ha llegado un peso”, agregó.

Para el funcionario, este parece ser un tema de nunca acabar que deja cifras impactantes, de 26 mil pacientes atendidos en los últimos tres años, y una deuda que va en aumento.

“Reuniones van, reuniones vienen; banquetes van, banquetes vienen; foto va y foto viene, pero la realidad es que la responsabilidad de la atención la lleva sobre los hombros el hospital en cabeza del grupo humano que atiende, mientras vemos cómo evitamos que la institución colapse”, dijo.

Así mismo, señaló que si hasta el momento el Gobierno Nacional no ha pagado esta deuda, que cubre principalmente a pacientes atendidos por urgencias, “sería el acabose” si se amplía el servicio hacia una atención integral. 

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Problema nacional

A la atención a migrantes que generan sobreocupación en el hospital y no están presupuestados ni en infraestructura ni en recurso humano, se suma la iliquidez del sistema, por cuenta de las deudas de las EPS.

Solo el jueves, por ejemplo, las encargadas de urgencias solicitaban un SOS por tener 146 pacientes cuando la capacidad instalada es de 75 camillas, situación que “es de todos los días”.

Ramírez lamentó que pese a existir las normas, la falta de autoridad y cumplimiento de las mismas derive en la crisis del sector.

“Este es un país de leguleyos que reforman y reforman las leyes”, dijo. “La ley 100 no es mala; lo único que se pide es que se cumpla”.

Para ello, reiteró el llamado que se ha elevado desde hace meses para que el Estado, la Superintendencia de Salud y el ministerio hagan cumplir la normatividad, “y con eso pudiéramos salir adelante”.

Afirmó que sí hay recursos en el sistema, con más de 33 billones de pesos en el sector público provenientes de diferentes fuentes, pero conminó a “repensar cómo se está gastando el dinero y despertar a la realidad que indica que la politiquería está acabando el país”.

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