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En el Catatumbo sirvió más la inversión que la fuerza

Lunes, 25 de Noviembre de 2019
La inversión social en esta región es un ejemplo de lo que podría ocurrir en otras regiones como Cauca, Bajo Cauca antioqueño y Nariño.

Aunque la situación humanitaria en el Catatumbo sigue siendo preocupante, la violencia no es igual a la que se vivió a mediados del año pasado, cuando los pobladores de esos once municipios en Norte de Santander quedaban en medio de una guerra declarada entre el Eln y el Los Pelusos (disidencia del Epl).

Esto se debe en buena medida a la estrategia Catatumbo Sostenible, que desde el 30 de enero de este año, ha llevado institucionalidad al territorio y una inversión social de 117.913 millones de pesos. En este caso, se hizo posterior al aumento del pie de fuerza que, en su momento, atizó la confrontación y dejó más víctimas.

Desde entonces, siguen los desplazamientos pero en menor medida. Para 2018 los desterrados llegaron a ser 18.000 y eran hechos continuos. Ahora se habla de unas 120 familias en Cúcuta y otras 21 en Ábrego, en el último mes. Tampoco se han vuelto a presentar los paros armados que paralizaban la actividad comercial.

Se mantienen, eso sí, los atentados al oleoducto (se han registrado en lo que va del año 40 entre Arauca y Norte de Santander) y los robos de combustible (entre enero y octubre de 2019 Ecopetrol ha retirado en el Campo Tibú 904 válvulas ilícitas, mientras en 2018 fueron 1.901), pero es innegable que la violencia contra la población civil ha menguado.

Las inversiones

Los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) avanzan a buen paso en la región y con ellos se ha logrado integrar la oferta institucional para mejorar las condiciones de vida en las poblaciones urbanas y rurales.

En mayo el Ocad Paz aprobó cuatro proyectos de gran impacto en el mejoramiento de vías terciarias y secundarias en el Catatumbo por $27.624 millones. Tres puentes vehiculares se construyen en la vía Astillero - Tibú con el mecanismo Obras por Impuestos con una inversión de $32.911 millones, más 10.000 millones que invirtió la Gobernación en el mejoramiento de esa vía. A estos proyectos se les suman otros más pequeños que buscan el mejoramiento de las vías con presupuestos que superan los $35.000 millones.

En un trabajo articulado con el Ministerio de Minas y Energía, el IPSE y la UPME, se finalizó el proceso de viabilización de 10 proyectos de electrificación rural con los que se están conectando a este servicio a 3.558 hogares de 216 veredas del Catatumbo. En este caso la inversión llega a $60.000 millones.

Además, se están implementando 20 proyectos de agua potable y saneamiento básico que beneficiarán a 23.000 personas en el campo.

Entre otras cosas, en Catatumbo hay formuladas 137 obras PDET, que son pequeñas infraestructuras comunitarias, de las cuales, para agosto, 63 habían sido entregadas, 16 estaban en ejecución y cinco más por iniciar.

También se están haciendo esfuerzos en la legalización de la tierra, teniendo en cuenta que esta ha sido, para algunos teóricos, el objeto principal del conflicto armado en Colombia.

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El Consejero presidencial para la Estabilización y la Consolidación, Emilio Archila, afirmó que ya se cumplieron los objetivos trazados para el primer año. “Nos sentimos orgullosos de las comunidades y los alcaldes que creyeron y trabajaron con nosotros. Ahora es el turno para los alcaldes electos. En el Catatumbo estamos venciendo la inequidad”.

Un ejemplo

La inversión social en el Catatumbo es un ejemplo de lo que podría ocurrir en otras regiones como Cauca, Bajo Cauca antioqueño y Nariño, además del aumento del pie de fuerza llega la institucionalidad.

De acuerdo con Luis Eduardo Celis, asesor de Posconflicto de la Redprodepaz, desde el Acuerdo de Paz quedó el compromiso del Estado de llevar más inversión social, con toda la institucionalidad y de manera coordinada a los territorios más afectados por el conflicto: “eso son los PDET y son la manera más eficaz de mitigar los efectos de la confrontación armada. Hay que implementarlos”.

Al respecto, el defensor del Pueblo, Carlos Alfonso Negret, ha sido enfático en manifestar que es con desarrollo y mejoramiento de la calidad de vida que se pueden mitigar los efectos del conflicto, tal como lo ha puesto de presente con sus alertas tempranas.

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Colprensa
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