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En Mutiscua: trabajan con el trigo que queda

Martes, 6 de Marzo de 2018
Los campesinos siembran para rescatar esa tradición, que data de 1900.

El cultivo de trigo en los últimos años se ha reducido en gran medida. Son pocos los campesinos que aran la tierra para sembrar granos de trigo.

Lo hacen con la convicción de mantener la tradición  que viene desde 1.900.

Se espera que las nuevas generaciones creen estrategias para conservar el cultivo de trigo, y sea el sustento  económico de muchas familias.

Antes, se llegaba a cultivar hasta el 70 por ciento del territorio, ahora, solo se siembran tres hectáreas.

Además, no se tienen datos de cuántas toneladas de trigo se producen porque la molinera dejó de funcionar hace más de cinco años.

El exalcalde de Mutiscua, Néstor Yesid Álvarez, dijo que antes los campesinos de las veredas vecinas también trabajaban en esta actividad.

“Cultivar trigo era una manera de integrarse y fortalecer los lazos de amistad y familiaridad”, recalcó Álvarez.

Ahora, los campesinos que cultivan el trigo, lo hacen a pulso y lo procesan de una manera artesanal.

El día de la siega, quienes participan no cobran su jornada de trabajo, sino que se dividen por grupos y luego, reciben un plato de sancocho como compensa.

Los campesinos señalan que continúan con esta labor para no perder la tradición de Mutiscua.

En las familias era tradicional salir a recolectar el grano. Todos los vecinos se reunían a participar en la trilla, explicó Álvarez.

Hoy, algunas actividades relacionadas con el trigo se llevan a cabo en fincas de las veredas de San Isidro y Sucre

Allí, todos cortan las espigas maduras y ayudan a desgranar el trigo.

“Nuestro propósito es rescatar esta costumbre como una manera de reencuentro entre vecinos, cultivadores y amigos”, dijo Álvarez.

“Esperamos que los jornales de trabajos vuelvan a ser recíprocos ”, explicó.

Asimismo, se están distribuyendo semillas para que al menos en cada finca se cultive una porción de terreno con trigo, dijo el excalde.

Se espera que en diciembre, las trillas sean nuevamente la mejor manera de integrar a las comunidades campesinas. “Es una labor difícil que al final podrá ser compensada”, concluyó.

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