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Intensifican búsqueda del conductor fallecido por derrumbe en Labateca

Jueves, 15 de Septiembre de 2016
Se teme que, por el volúmen de tierra, el cuerpo de Javier Lizcano haya sido arrastrado cuesta abajo.

Las labores de búsqueda del cuerpo del conductor Javier Lizcano, sepultado por un alud, han sido infructuosas debido a la gran cantidad de material que se deslizó del cerro y tapó un tramo de 100 metros de la carretera de La Soberanía, en el sector de San Josecito, kilómetro 19+400 metros, jurisdicción del municipio de Labateca. 

Así mismo, las condiciones climáticas han jugado malas pasadas a los organismos de rescate y a la máquina que trata de despejar los 20 mil metros cúbicos de piedras, rocas y tierra para rescatar a Lizcano.

El equipo que estuvo ayer se retiró, porque en la parte superior del cerro hay varias rocas enormes que amenazan con desprenderse y ocasionar otro deslizamiento.

La tarde del miércoles se presentó un nuevo deslave en masa, pero por la reacción oportuna de los rescatistas ninguno resultó lesionado.

El área está acordonada en ambos lados. Por el sector quedó prohibido el paso peatonal debido a lo peligroso que resulta hacer el trayecto entre rocasy barro.

Quien lo haga y desobedezca la prohibición del puesto de mando se somete a los peligros de ser sepultado por la montaña.

Apoyo canino

Ayer, cerca del medio día, procedentes de Bucaramanga llegaron al sitio de la emergencia dos perros expertos en el rescate de personas guiados por miembros de la Policía y el Ejército.

Los caninos Amor (labrador) y Jhonson (golden retriever), fueron soltados en el área donde se supone está Lizcano.

Saltaban entre las piedras, olían de un lado a otro y esperaban las órdenes para efectuar la búsqueda.

Sin embargo, para la jornada de la tarde no lograron detectar el cadáver del conductor, pero las esperanzas siguen puestas en su labor, pues son animales entrenados en la recuperación de personas vivas o fallecidas, en desastres naturales. 

Pasadas varias horas de husmear, los animales dieron una señal.

La repitieron y de inmediato la máquina empezó a trabajar para despejar parte del derrumbe.

Las labores se suspendieron al caer la noche y se reactivarán hoy en la mañana.

No hablaron

La familia del infortunado conductor se encuentra desde el martes en el sector esperando que Lizcano sea rescatado. 

Aunque se negaron a hablar con los medios de comunicación, se conoció que guardan la esperanza que hallar el cadáver para darle sepultura y terminar con la angustia que padecen desde la tarde del lunes, cuando supieron de la trágica noticia.

Por su parte, el coordinador de gestión del riesgo de Labateca, Ciro Montañés, expresó que en esta emergencia se ha tenido la ayuda de las autoridades municipales, departamentales y los organismos de socorro de la región.

Advirtió que desde el mismo día del incidente se dieron la tarea de rescatar el cuerpo del conductor; pero que “ha sido una labor difícil”.

Señaló que el miércoles  la máquina tuvo que detener su trabajo de remoción, por la inestabilidad que presenta el terreno.

Estaba advertido

El funcionario explicó que en la parte alta de la vereda hay rocas que, de un momento a otro, podrían desprenderse y complicar más la situación de la vía.

“En julio advertí sobre este peligro y le envíe una comunicación al Director Nacional de Invías (Carlos García), en la cual le indicaba que los habitantes de la zona y usuarios de la carretera estaban corriendo riego al pasar por el sitio que el lunes cobró la vida de una persona trabajadora”, reveló el personero de Labateca, Luis Carlos Leal.

El representante del Ministerio Público, se mostró decepcionado y afirmó que siente impotencia al ver que la situación se ha complicado y corren peligro las familias que habitan en la zona.

Sobre el camión cargado con arroz que fue dejado en el lugar del siniestro, afirmó que fue trasladado a Cúcuta.

Por su parte, el director regional del Instituto Nacional de Vías, Jesús Vergel López, dijo que inmediatamente se encuentre el cadáver, empezarán las labores de remoción del derrumbe y reapertura de la vía.

En este sentido, afirmó que las labores podrían durar más de 15 días, porque hay que retirar un volúmen aproximado de 20 mil metros cúbicos de materiales y las condiciones meteorológicas no son las adecuadas para este tipo de actividades.

Pamplona