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La Bagatela, Palacio de Gobierno de la Gran Colombia

Domingo, 3 de Octubre de 2021
El inmueble en 1821 era propiedad de una heroína venezolana.

 

La Bagatela en Villa del Rosario fue el Palacio de Gobierno durante el Congreso de 1821,  que para la época era de dos plantas, las que derrumbó el terremoto de Cúcuta de 1875.

Sobre este monumento nacional los historiadores han escrito con vehemencia, en un acucioso ejercicio que busca acercarse a la verdad histórica.  

En este sitio nació la República que cristalizó el sueño de Bolívar, de hacer de tres naciones una sola y lo cual se conoció como La Gran Colombia.  Fue sede de gobierno, y le otorgó a la Villa del Rosario el privilegio de ser capital de aquella unión de los tres países: Colombia, Venezuela y Ecuador, durante cinco meses y ocho días.

Si bien es cierto no se conoce con exactitud la tradición legal y fecha de construcción de este inmueble, se puede establecer su posesión gracias a la documentación del archivo eclesiástico de la Villa del Rosario, los archivos civiles de la Notaría Segunda de Cúcuta y la ilustración de los cronistas que arrojan indicios importantes sobre su existencia desde mediados del siglo XVIII de acuerdo con sus relatos históricos, nos dice el profesor Gerardo García, estudioso de ese importante episodio que fue el Congreso de 1821.
 

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Sobre este monumento nacional los historiadores han intentado acercarse a la verdad histórica. /Archivo La Opinión

 

En el testamento del general Pedro Fortoul Sánchez (Protocolo de 1837, folios 5 a 7) figura como suya una casa situada en la esquina suroeste de la plaza, la mitad de tapia y el resto de bahareque y teja, en la que había una tienda con efectos extranjeros y donde había venido al mundo el mismo Pedro Fortoul, según afirmación del historiador Luís Gabriel Castro en su obra ‘La Capital de la Gran Colombia’.

 En efecto, su padre Esteban José Fortoul se estableció procedente de la población de Táriba,  en el estado Táchira (Venezuela), en la Villa del Rosario en 1772 cuando contaba con 23 años de edad, y allí contrajo matrimonio con doña María Inés Sánchez Osorio y Rangel de Cuéllar, que dio a luz al prócer el 27 de mayo de 1780 en esta casa.
 

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La Bagatela en Villa del Rosario fue el Palacio de Gobierno durante el Congreso de 1821./Archivo La Opinión

 

Hospedaje de vicepresidentes 

Para la fecha del Primer Congreso General de la República de Colombia, que debía instalarse el primero de enero de 1821 como había quedado estipulado en la Ley Fundamental de la República de Colombia, dictada el 17 de diciembre de 1819 en el Congreso de Angostura, este inmueble  de dos pisos para la época era propiedad de la heroína venezolana María del Carmen Ramírez, quien poseía varios bienes en San Cristóbal y Villa del Rosario, los cuales obtuvo producto de la herencia dejada por sus padres y que siempre puso al servicio de los patriotas y en esta oportunidad facilitó su casa para que fuese Palacio de Gobierno.

En ella se hospedaron el vicepresidente de Colombia doctor Juan German Roscio Nieves y su esposa María Dolores Cuebas, quien llegó a la Villa del Rosario en estado avanzado de embarazo. El doctor Roscio no alcanzó a instalar el Congreso por no hallarse para la época del primero de enero de 1821 los constituyentes suficientes, y lastimosamente fallece de fiebre pútrida el 10 de marzo del año antes mencionado a las 5:00 de la tarde.

Fue sepultado al día siguiente en la Capilla Santa Ana, que fue la primera iglesia de esta población construida hacia 1738, según se desprende de la palabra del presbítero doctor Gutiérrez, cura de San José de Cúcuta, en documento del 6 de octubre de 1772 y que el historiador Luis Gabriel Castro reseña en ‘La Capital de la Gran Colombia’.
 

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En este Palacio de Gobierno también se hospedó Azuola y Rocha. /Archivo La Opini+on

 

Dos días antes de la muerte de Roscio, es decir el 8 de marzo de 1821,  en esta casa nació su hija María del Carmen Francisca Roscio Cuebas,  bautizada el 10 de marzo de la fecha antes mencionada y sus padrinos fueron el general Luis Eduardo Azuola y Rocha, quien entraría a reemplazar al doctor Roscio en la vicepresidencia de Colombia, y la dueña del Palacio de Gobierno que hoy se conoce como La Bagatela, María del Carmen Ramírez, escribe Gerardo García. 

En este Palacio de Gobierno también se hospedó Azuola y Rocha, pero tampoco logró instalar el congreso y lamentablemente fallece de violenta pulmonía el 13 de abril de 1821 y al día siguiente es sepultado en la Capilla Santa Ana con todos los honores de un vicepresidente, al igual que se hizo con su antecesor el doctor Roscio.
 

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Aspecto más reciente de La Bagatela. / Archivo La Opinión

 

El  precursor Antonio Nariño

Mientras la Villa era testigo de actos tan dolorosos, llegaba el precursor de la independencia, general Antonio Nariño, quien se había fugado de la cárcel de Cádiz en España. El Libertador Simón Bolívar, previendo el caso de la desaparición del brigadier Luis Eduardo De Azuola, con fecha del 4 de abril de 1821 nombró vicepresidente interino de la República a Nariño, mientras el Congreso elegía en propiedad al ciudadano que debiera desempeñar tan altas funciones”.

Nariño llegó a la Villa del Rosario el 27 de abril con el encargo especial de instalar el Primer Congreso General de la República de Colombia. Dictado el decreto por el cual se dispuso instalar el Congreso el 6 de mayo de 1821.

En esta fecha se hallaban presentes en la Villa el general Antonio Nariño, vicepresidente de la República; Pedro Gual, ministro de relaciones exteriores; Diego Bautista Urbaneja, ministro del interior y 57 diputados que constituían la mayoría absoluta de la totalidad de 95 que correspondían a las 19 provincias que oportunamente estaban en aptitud de nombrarlos y aclarando que los diputados de Quito no llegaron por dificultad de desplazamiento.
 

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En esta casa, que fue Palacio de Gobierno durante el Primer Congreso General de la República de Colombia celebrado en 1821, se sanciono la Constitución de la República de Colombia./ Archivo La Opinión

 

El 6 de mayo, día de la instalación del congreso, el general Nariño acompañado de los ministros del Interior y de Relaciones Exteriores, junto con los 57 diputados, parten de la casa hoy conocida como La Bagatela, que era la posada del general Nariño, hacia el templo para asistir a la celebración de la misa del Espíritu Santo.

En esta casa, que fue Palacio de Gobierno durante el Primer Congreso General de la República de Colombia celebrado en 1821, se sanciono la Constitución de la República de Colombia, se decretó el Escudo de Armas, el Pabellón Nacional y 80 leyes más que le dieron vida a la república naciente que conocemos como La Gran Colombia.

Una escuela de niñas

Cuando el terremoto ocurrido el 18 de mayo de 1875, la histórica casa era propiedad de la familia Fernández y en ella funcionaba en el segundo piso la escuela de niñas que dirigía la señora doña Josefa Fernández de Reyes.
 
Destruida por el siniestro de ese año, posteriormente la misma familia levantó la que hoy vemos sobre el mismo sitio, en cuya esquina, como antaño, había una tienda bautizada desde un principio con el nombre de La Bagatela en recuerdo del periódico que dio fama a su ilustre fundador, el Precursor Antonio Nariño.

Posteriormente, el historiador Luís Febres Cordero, testigo del terremoto del 18 de mayo de 1875, en su descripción de la antigua población, ubica esta construcción española de dos pisos al noroeste ostentando la calidad de Casa Municipal, a pocos pasos de la Estación del Ferrocarril, en el kilómetro 14, construida a finales del Siglo XIX.


 

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Esta casa museo es patrimonio histórico de Colombia./ Archivo La Opinión

 

Aquí no se imprimió La Bagatela

En esta casa jamás se imprimió el periódico antimonárquico ‘La Bagatela’, creado en 1811 en la capital de la Nueva Granada por el artífice de los ‘Derechos del Hombre y del Ciudadano’, Antonio Nariño Álvarez en el periodo de nuestra historia conocido como ‘La Patria Boba’. 

Aquí se imprimió fue el órgano oficial del Congreso de 1821, llamado “La Gaceta de Colombia” que dio cuenta por medio de la imprenta del Precursor, manejada por el editor Bruno Espinoza de los Monteros, de los hechos más importantes debatidos y aprobados por los legisladores de la época hasta el 14 de octubre de 1821 cuando se traslada la capital de la Gran Colombia a Santafé de Bogotá y del cual, de acuerdo a la afirmación del cronista Luís Eduardo Romero, se imprimieron doce números. 

En 1971, con ocasión del Sesquicentenario del Congreso Constituyente de la Gran Colombia fue adquirida por la Nación y reconstruida por la extinta Corporación Nacional de Turismo en la forma que actualmente se conoce.   


 

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Eduardo Bautista
Eduardo Bautista