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Llegan niños venezolanos con sospecha de cáncer

Martes, 11 de Enero de 2022
En el segundo semestre de 2021 arribaron 81 al HUEM.

Un total de 81 niños venezolanos, con sospecha de cáncer, fueron atendidos por el Hospital Universitario Erasmo Meoz (HUEM), de Cúcuta, entre junio y diciembre de 2021, según Pilar Serrano Hellal, representante legal de la Fundación Niños y Niñas con Cáncer Soñar. 


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Esta fundación, que funciona en el tercer piso del centro de salud más grande de la ciudad, busca el bienestar de niños y adolescentes con cáncer, pero la presencia de la población extranjera ha generado un reto tanto en la parte operativa como de financiación. 

En diálogo con Serrano Hellal, la representante de la fundación sostiene que en el Sistema de Salud Pública (Sivigila), entidad que tiene como responsabilidad el proceso de observación y análisis objetivo, sistemático y constante de los eventos en salud en el país, solo aparecen los niños colombianos, por lo que lanza un llamado de alerta. 


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“Yo pregunté en la Unidad de Oncología Pediátrica del HUEM donde me constataron que 117 niños fueron consultados por alguna patología relacionada con el cáncer, algunos fueron trasladados a otras ciudades, otros se descartaron porque los síntomas se confunden con otras enfermedades, otros murieron”, manifestó la vocera de Fundación Soñar. 

Tras recibir la atención médica oportuna en Colombia, y después de presentar diferentes síntomas alarmantes como síndrome febril, 16 de estos menores fueron confirmados con cáncer, activándose la atención integral por parte de la Fundación Soñar, por lo que estas familias se radicaron en la ciudad.  

Además del reto de atender a la población, Serrano Hellal sostiene que el centro asistencial y la fundación no cuentan con los recursos necesarios para continuar con los procesos, por lo que considera una cifra alarmante que, de los 117 niños consultados, 81 sean de procedencia extranjera. 

 

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“Es una cifra bárbara, de una u otra manera afecta las finanzas del hospital porque se está trabajando con el mismo presupuesto que es para atención a los colombianos. Es un esfuerzo sobrehumano, no es solo niños, sino adultos, es de pensar, es preocupante. El estado dice que responde, pero los recursos llegan a cuentagotas, eso hace que se vaya creciendo la deuda”, señaló. 

Desde la Fundación Soñar, por su objeto social, que es el de darle atención a niños, niñas y adolescentes, no importa si se trata de población colombiana o venezolana o colombo venezolano, por lo que, antes de comenzar el repunte de casos, se alcanzó a gestionar su nacionalización. 

“A mí no me importa de donde vengan, al fin y al cabo, es un niño o niña con cáncer, yo le doy atención integral sea colombiano, venezolano o colombo venezolano. Yo he tenido niños que sus papás son colombianos y se pudieron nacionalizar antes de que se desbordara el fenómeno. Nosotros ayudábamos guiándolos con los trámites en la Registraduría, afiliación a las diferentes instituciones que permitían su atención”, comenta. 

 

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Según Serrano, el fenómeno comenzó en 2016, debido a que antes de esa fecha no se veían pacientes con cáncer venezolanos en el centro asistencial cucuteño. 
 

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La Fundación Pequeños Guerreros sigue trabajando para brindar atención a los niños que lo requieren. / Foto suministrada por Pequeños Guerreros.

 

Casos han venido disminuyendo 

Otra de las fundaciones que se encuentra en Cúcuta y que trata y orienta a las familias con niños con cáncer es Pequeños Guerreros, cuya representante legal es Aura Bastos, una de las sobrevivientes a esta enfermedad. 

Aura cuenta que hace aproximadamente cuatro o cinco años empezó la llegada desbordada de niños con síntomas de cáncer, lo que desbordó la atención, pero actualmente estas acciones están reguladas y el número ha disminuido. 


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“En ese entonces los acogía el Instituto Departamental de Salud (IDS), pero ya ahorita para ingresar tiene que estar en una EPS, en régimen contributivo o subsidiado, y tiene que ser de padres o abuelos colombianos, de resto no los reciben. Llegó un punto en el que se desbordó la solicitud de los tratamientos. Todo niño que reciba tratamiento en Colombia debe tener sus documentos al día”, sostuvo Bastos. 

Según Aura, Pequeños Guerreros maneja actualmente cerca del 90% de los pacientes oncológicos en la ciudad, entre los cuales se presentan niños colombianos y venezolanos, pero por medios de los canales de atención de la fundación es alto el número de personas que preguntan sobre cómo es el proceso. 

“Actualmente un total de 68 niños están recibiendo tratamiento en la Fundación Pequeños Guerreros, de los cuales 18 son de procedencia venezolana”, señaló a esta redacción. 


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Tal como afirma Bastos, así sean niños colombianos o venezolanos, actualmente en la región se necesitan recursos para la atención de esta población, por lo que cada fundación trabaja y seguirá trabajando para recaudar fondos de diferentes maneras y poder brindar atención a esta población. 

“En la fundación no se distingue nacional o extranjero, nosotros captamos padrinos que nos aportan para mejorar la calidad de vida de los niños, los tratamientos son de alto costo y realmente no se ofrece, pero si tratamos de ofrecerle diferentes ayudas como el transporte o algunos alimentos para que pueda seguir en el proceso”, señaló a La Opinión.

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Oscar Andrés Olarte
Óscar Andrés Olarte

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