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Más problemas por la lluvia

Viernes, 24 de Julio de 2015
Alerta por pérdidas y posible crisis escolar en la zona afectada.

Nada que cesan las lluvias en la zona sur del departamento y, como ya es costumbre, los afectados siguen siendo los pobladores de Cácota, Chitagá, Labateca y Toledo.

Hasta el alcalde de Chitagá, Dikson Villamizar, quedó atrapado ayer porque un pedazo de puente en el sector de Hato Viejo, que resistió la avalancha del jueves, cedió y el mandatario no pudo pasar hacia el casco urbano.

Sin embargo, al cierre de esta edición el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo envió maquinaria a El Uvito para abrir paso y llegar hasta donde se encontraba el mandatario.

Aunque ayer en la tarde se redujo la intensidad de la lluvia, el balance del desastre es desfavorable, en particular porque, según Villamizar, las vías están inhabilitadas y solo se puede llegar por Silos, aunque allí también ha habido deslizamientos.

En Cácota, ayer se presentaron lluvias todo el día, que dejan el mismo balance: veredas incomunicadas y paso restringido, aunque se trata de abrir paso por una via terciaria para comunicar la vereda Ícota con Chitagá, y apoyar al vecino municipio.

El alcalde, Ledin Gauta, informó que debido a la magnitud de la situación, le está faltando maquinaria, pues la afectación de las vías terciarias supera la disponibilidad de los equipos.

Entre las zonas afectadas están: Curpagá, Chinávega, Fontibón, El Uvito, La Laguna, Llanitos, e Iscaligua.

De otro lado, el mandatario anunció que si la situación continúa como hasta ahora, y no es posible la recuperación de las vías terciarias la próxima semana, probablemente deban cesar las actividades en las escuelas.

“La mayoría de estudiantes son del sector rural, donde hay más inconvenientes y el transporte escolar tendría muchas dificultades en hacer su trabajo”, comentó.

Situaciones similares se presentan en Toledo y Labateca, donde la dificultad del terreno y la pérdida de vías y puentes hace imposible cualquier recorrido interveredal.

Por su parte, las comunidades localizadas en el área influencia de la carretera de La Soberanía han perdido cultivos, animales y temen que los deslizamientos ocasionen una tragedia. 

Con el propósito de solicitar ayuda, llegó al Palacio Municipal el presidente de la vereda Tencalá, José Luis Rozo, quien dijo que desde hace cuatro meses no para de llover.

“Una piedra me sepultó un macho (mulo). Ahora quedé sin medio de transporte y de carga”, afirmó.

El productor también se quejó por la falta de transporte hacia esa región, ya que la carretera entre La Lejía, Labateca y Toledo, permanece cerrada por derrumbes de piedras.

Rozo narró que demoró más de tres horas caminando para llegar a La Lejía, en donde con dificultad consiguió una moto que lo transportó hasta el perímetro urbano de Pamplona.