Nortesantandereanos, héroes en medio de la tragedia de Mocoa

Martes, 4 de Abril de 2017
Cuatro enfermeros de la región estuvieron auxiliando a cientos de heridos tras la avalancha.

José Luis Echávez, Fabián Gil Palencia, Javier Luna, y Fernanda López fueron parte del equipo de enfermeros que auxilió a cientos de heridos tras la avalancha de Mocoa.

Echávez, un joven de 24 años, oriundo de Puerto Santander y enfermero jefe del área de urgencias, recordó que en ese momento el hospital José María Hernández afrontaba su propia emergencia, con la renuncia, días antes, de 25 médicos generales, por falta de pago.

Además, el deceso de dos enfermeros en la catástrofe, la huida de otros dos atemorizados por la avalancha, dejó el equipo de nueve personas reducido a cinco.

“Con las uñas, sin descanso, resistiendo, así estuvimos hasta el lunes, cuando recibimos apoyo de profesionales externos”, relató.

La noche de la tragedia, él estaba en su casa, cuando lo sorprendió la constante lluvia de la cual no había sido testigo.

“Acá el clima es cambiante, pero nunca había llovido tan duro como para inundar las calles”, dijo. 

A las 10:30 de la noche ocurrió el primer apagón de luz, y a las 11 fue definitivo, cuando pasó la lluvia.

“Salió el agua, y cuando creímos que todo había pasado sonaron las piedras, y se oía que algo venía”, comentó. “A las 11:30, los jefes de urgencias de turno reportaron la emergencia”.

Cuando llegó al hospital encontró a un adulto y a un niño en reanimación, pero este último no se salvó, porque tenía piedras en el esófago.

Luego, cada minuto llegaron ambulancias, y “fue una locura”, con 250 heridos atendidos entre la noche de la tragedia y la mañana siguiente.

Ahora el equipo, completo con otros tres nortesantandereanos que llegaron después de la emergencia, está decidido a quedarse en Mocoa, porque “no hay corazón para irnos, y si antes era complicado conseguir enfermeros, ahora lo será más, pero seguimos con orgullo, atendiendo situaciones que jamás imaginamos en nuestra carrera”.