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¿Quién cuida la casa del General Santander?

Sábado, 20 de Abril de 2019
Así se ve uno de los atractivos culturales más importantes del Norte de Santander.

La casa natal del General Francisco de Paula Santander en Villa del Rosario, sin duda es uno de los atractivos culturales más importantes del departamento.  Sus antiguos pisos en gres crudo, los techos con capas verdes que según cuenta la historia vieron muchos episodios de la infancia del hombre de las leyes; las paredes pisadas, los molinos y uno que otro camino empedrado, son sitios perfectos para tener presente la historia. La arquitectura de la cúpula de la capilla es digna de admiración de arquitectos y de cualquier visitante. 

Pero al dar un paseo por este sitio se viene a mi memoria un refrán que utilizaba mi “nona” cuando de niños queríamos capar la cepillada de dientes de la noche, o el baño antes de dormir. “Están como el negro mojino, con la cara bonita y el cuerpo sucio”. Así tal cual está la casa del General Santander, que tiene una entrada imponente, una historia sin igual, un patio fresco, limpio y agradable, pero cuya zona que alguna vez fue verde deja mucho qué desear, las palmas a lo mejor por el paso del tiempo ya están débiles en sus raíces; del emblemático árbol de caucho solo quedan astillas en el suelo y un enorme tronco seco que en cualquier momento caerá encima de cualquier cantidad de personas que aún visitan este sitio. Las rejas que rodean el parque están amarradas con alambre, y las paredes descascaradas. La gran pregunta, partiendo de una ignorancia tan grande como las palmas o la capilla, es: ¿las zonas verdes no están incluidas en el contrato de sostenimiento de este sitio de interés público?

Vista general de la entrada a la casa General Santander.

Del gigantesco árbol de caucho, a un costado de la capilla, solo queda leña seca que amenaza a quienes visitan el parque y otro árbol se extiende hasta los alrededores de la casa. }+

Aspecto general del patio central de la casa, la vista permite apreciar los corredores y parte del camino de agua que movía las aspas de los molinos. 

Costado sobre la vía que comunica a Villa del Rosario con Cúcuta,  se aprecia el  deterioro de las paredes y rejas. 

En el gran patio de la casa se observan troncos secos, otros que se niegan a desaparecer y algunos que intentan crecer en este árido terreno.

Vista opuesta de la Casa General Santander casi a la altura de La Bagatela.

*Por Mario Caicedo / La Opinión