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Se agota el caudal del Táchira y el Pamplonita

Jueves, 10 de Enero de 2019
El gerente de Aguas Kpital dijo que la empresa está preparada para cualquier eventualidad.

La evidente reducción del caudal de los ríos Pamplonita y Táchira tiene en alerta a pobladores, empresas y productores que dependen de los afluentes. Si las previsiones son correctas, tendrán menos agua para sus actividades.

Según Hugo Vergel, gerente de Aguas Kpital, ante la expectativa por la llegada del fenómeno de El Niño, es hora de que los cultivadores, especialmente de arroz, que son grandes consumidores de agua del Pamplonita, se alisten para el evento climático.

“Con la situación como se plantea, da para que se tomen medidas y haya conciencia de que no tendrán el agua suficiente para anegar terrenos”, dijo.

Al respecto recordó que el agua destinada a las industrias y la actividad pecuaria ocupa el 92 por ciento del recurso, en tanto que el 8 por ciento es para el consumo humano.

Aunque Vergel dijo que la empresa está preparada para cualquier eventualidad, dada su experiencia en dificultades como las ocurridas entre 2014 y 2016, espera que la intensidad de la sequía no supere la capacidad de respuesta.

“La prioridad es el uso del agua para el consumo humano”, dijo, señalando que el plan de contingencia aprobado “se aplicará, de ser necesario”.

En 2016, según la entidad, la reducción del volumen de agua en el río Pamplonita, y las temperaturas de 40 grados centígrados derivaron en la declaratoria de alerta amarilla en Cúcuta, aunque el servicio no se afectó, pues algunas lluvias mejoraron el nivel del afluente.

“El año pinta con unas advertencias mayores dadas por el fenómeno y aunque en todo caso son probabilidades climáticas, se tienen que tomar en cuenta y debemos estar atentos a cómo se manifiesta en la realidad”, agregó.

Pese a las complejidades, líderes arroceros dijeron ir un paso adelante, reduciendo el uso del agua y generando condiciones de eficiencia, según Juan Diego Peña, de Los Patios. 

Sin embargo, la preocupación no es tan acentuada como en el último periodo de El Niño, dado que “como llovió en los últimos meses de 2018, el caudal no está en niveles tan alarmantes”, y afirmó que algunos lotes no se sembrarán, probablemente, hasta abril, mientras que aquellos anegados en noviembre son objeto de reducción del uso de agua.

En la parte media del Pamplonita, entre La Garita y El Resumen, hay unas 200 hectáreas sembradas de arroz que, se estima, usan 220 litros de agua por segundo, en total.

El estado del río Táchira, bajo el puente internacional Simón Bolívar (Villa del Rosario), sorprende a los migrantes.

Entre tanto, en el distrito de riego de Asozulia, se dieron 30 días de plazo para el primer servicio de riego, condicionado a la disponibilidad del caudal, sobre el que se hacen aforos diarios para evaluar el nivel del río.

El plan de contingencia

A la par del monitoreo de las fuentes hídricas, y campañas de uso eficiente del agua, el plan de contingencia (para sequía) incluye acciones como el bombeo desde el río Zulia para completar posibles deficiencias del Pamplonita, si baja su caudal.

También hay actividades como la programación de turnos para distribución de agua en zonas altas y de riesgo; suministro de agua en puntos de acopio y carrotanques, y suministro del mínimo vital.

En cualquier caso, la prioridad es el consumo humano, antes que usos domésticos, agrícolas o industriales.

Vale decir que en otras poblaciones del área metropolitana, como Santiago, esta semana se inició el racionamiento de agua, de lunes a viernes, de 2 a 5 p.m.

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