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Vereda El Edén ahora sí es un paraíso

Martes, 4 de Diciembre de 2018
Los niños y la comunidad educativa de la escuela cumplieron el sueño de tener aulas dignas para recibir las clases.

Los niños y la comunidad educativa de la escuela de la vereda El Edén, en el municipio de El Carmen, cumplieron el sueño de tener aulas dignas para recibir las clases.

Ubicada en el corregimiento Playas Lindas, una de las zonas más apartadas de la Provincia, la escuela pasó de ser una vieja construcción de madera a punto de derrumbarse, a un plantel con cómodos salones e infraestructura terminada en obra blanca.

“Si avanzamos en educación, avanzamos en desarrollo”, bajo esta premisa el alcalde, Edwin Humberto Contreras Chinchilla, gestó el proyecto en El Edén, distante un día de camino desde el centro de El Carmen.

La vereda hace parte de El Alto de Bobalí, un territorio conformado por 23 veredas consideradas las más distantes del municipio y para su acceso es más fácil por Curumaní (Cesar). El recorrido, en carro, demora entre 5 y 7 horas.

Para la ejecución de las obras se logró la articulación de esfuerzos entre la comunidad, la Alcaldía y Colombia Transforma. Se construyeron aulas de clases, baños, cocina, un comedor escolar y una habitación con baño privado para el docente.

En total se invirtieron 72 millones de pesos por parte de la Alcaldía, correspondientes a la mano de obra calificada y no calificada. Colombia Transforma aportó los materiales y la comunidad el transporte. Para ello hicieron más de 2.000 viajes en mulas.

Adelaida Cáceres Cárdenas, habitante de la vereda, recordó como hace más de 15 años por las incursiones de grupos de autodefensas, El Edén dejó de ser un paraíso, para convertirse en un desierto.

Hace 4 años empezaron a regresar las familias y poco a poco, con un grupo de 10 niños, lograron la asignación del docente para habilitar la escuela.

Virgelina Tarazona Maldonado es la docente que atiende a 12 niños en este establecimiento educativo, con quienes disfruta de un ambiente de paz y alegría. “Es una comunidad que, aunque apartada, es ávida de aprendizaje”.

Damián Caballero Villegas, con 38 años de vivir en El Edén, recordó como en 1985 empezaron a construir una escuela en tabla, característico en la mayoría de las viviendas de esa comunidad.

“La demolición generó nostalgia, pero disfruto la obra que significa desarrollo para las nuevas generaciones”.

El coordinador de Desarrollo Comunitario de El Carmen, Oscar Emiro Quintero, dijo que la obra hace parte de una millonaria inversión con la que se quiere dar una nueva mirada al Alto de Bobalí.

Actualmente se carece de señal telefónica, de energía y de vías en buenas condiciones para el acceso.

Los niños de la comunidad de El Edén disfrutarán desde el próximo año de cómodos salones y de alimentos calientes con la habilitación del restaurante.

Se espera ahora la dotación en mobiliario y material didáctico para que los niños puedan acceder al conocimiento y aprender por medio de herramientas lúdicas.

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