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San Rafael, entre drogas, miedo y bala

Jueves, 1 de Abril de 2021
En la parte alta de este barrio de Cúcuta se concentra el accionar delincuencial del microtráfico.

El alcance criminal de las bandas delincuenciales que tienen presencia en diferentes barrios de Cúcuta se reflejó el fin de semana pasado, cuando Luis Eduardo Gómez Vergara, conocido como Pitillo, en complicidad con otro hombre, agredió a Fredy Escalante, vicepresidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) de San Rafael, a quien le cortó parte de una oreja, además de golpearlo en repetidas ocasiones.

En una oportuna reacción de la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc), Gómez fue capturado en la parte alta de ese mismo sector y luego de ser escuchado en audiencias de legalización de captura, imputación de cargos y medida de aseguramiento, un juez lo envió a la cárcel.

Los uniformados le hallaron un proveedor de pistola, con cinco cartuchos calibre 7.65 milímetros. Asimismo, en el procedimiento policial, también fue capturada una mujer, al parecer, la compañera sentimental de alias Pitillo, que tenía ocultos en un bolso siete proyectiles calibre 7.65, una gramera, 3.6 gramos de heroína y 6.8 de marihuana, además de bolsas herméticas para distribuir las dosis de las drogas.

Sin embargo, la mujer quedó en libertad, mientras que Luis Gómez enfrentará un proceso judicial por los delitos de porte ilegal de armas o municiones, fabricación, tráfico o porte de estupefacientes y lesiones personales.

Amenazas

Desde comienzos de este año, algunos líderes comunales de San Rafael fueron blancos de amenazas por parte de un grupo de hombres de la parta alta de este sector, que mantiene un imperio de venta de drogas en este lugar, además de intimidar a la población haciendo disparos.

“A cualquier hora del día o de la noche hacen disparos, sin importarles que hay niños que se asustan con estas cosas”, dijo un habitante de San Rafael.

Otro vecino agregó: “la Policía capturó a este hombre, pero en el barrio siguen sueltos otros que siempre están con él, por eso debemos seguir cuidándonos”.

El riesgo es tan latente que algunas personas del sector se atrevieron a pedirle a la Unidad Nacional de Protección (UNP) que se evalúan los riesgos de las amenazas y se adecúen los sistemas de seguridad necesarios.

Asimismo, le pidió a la Policía que se refuercen los patrullajes de registro y control, como las investigaciones que permitan contrarrestar los peligros a los que están expuestos los habitantes de San Rafael.

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